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Muestra de la Guerra del Paraguay en Corrientes
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<blockquote data-quote="Stratos" data-source="post: 605321" data-attributes="member: 10571"><p><strong>LA GUERRA DEL PARAGUAY</strong></p><p></p><p>Estimados foristas,</p><p></p><p>Les transcribo al pie un artículo que escribí hace un par de años sobre las causas y consecuencias de la Guerra del Paraguay. La bibliografía en que me basé se encuentra al final del trabajo.</p><p></p><p>Espero aportar algo de claridad al tema para quienes no han tenido la oportunidad de leer toda la bibliografía sobre esta guerra.</p><p></p><p>Stratos</p><p></p><p></p><p></p><p>LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA</p><p></p><p>SUS CAUSAS Y CONSECUENCIAS</p><p></p><p></p><p>1. INTRODUCCIÓN</p><p></p><p>El 9 de Mayo de 1865 la República Argentina, en alianza con el Imperio del Brasil y la República Oriental del Uruguay, declaraba formalmente la guerra a la República del Paraguay. A esta guerra, la más sangrienta y brutal de la América del Sur, se la conoce internacionalmente como la Guerra de la Triple Alianza aunque en la Republica Argentina, informalmente, se la recuerda como la Guerra del Paraguay.</p><p></p><p>El Presidente de la Confederación Argentina, general Bartolomé Mitre, con el tono exaltado de quien busca insuflar el espíritu guerrero en sus conciudadanos ante la inminencia de la guerra, exclamó: “En 24 horas en los cuarteles, en 15 días en Corrientes (territorio argentino que había sido ocupado por Paraguay sin previa declaración de guerra), en 3 meses en Asunción (Capital del Paraguay)”. Lamentablemente, sus previsiones estuvieron muy alejadas de la realidad. Esta guerra, que estaba pensada como un “paseo militar”, recién finalizó casi cinco años después, el 1ro de Marzo de 1870, con la muerte del gobernante paraguayo, el General Francisco Solano López. En el camino, el Paraguay había sido arrasado y había muerto el 50 % de su población a consecuencia de las balas de los cañones, del hambre y de las pestes. Solo quedaba en pié el 10 % de su población masculina, compuesta casi exclusivamente por ancianos, niños y extranjeros.</p><p> </p><p>No existe una versión oficial argentina sobre los antecedentes, causas y consecuencias de esta guerra que nos permita exponer una postura institucional al respecto.</p><p></p><p>Es por ello que, al analizar los antecedentes y las causas que llevaron a esta contienda armada y sus consecuencias para los países participantes, rescataré la opinión de diversos autores, especialmente argentinos, y que representan a distintas corrientes historiográficas, sin emitir juicios de valor sobre estas, dejando a los lectores el análisis de sus opiniones para extraer sus propias conclusiones.</p><p></p><p>2. LOS ANTECEDENTES Y LAS CAUSAS DE LA GUERRA</p><p></p><p>a. Los antecedentes inmediatos</p><p></p><p>En forma muy sucinta, detallaré algunos de los antecedentes que llevaron a la República Argentina a declarar la guerra al Paraguay, a saber:</p><p></p><p> 1854 </p><p></p><p> El Presidente del Uruguay, general Venancio Flores, del Partido Colorado, derrocado por una revolución del Partido Blanco, emigró a la Argentina donde sirvió a órdenes del general Mitre en las batallas de Cepeda (1859) y Pabón (1861)</p><p></p><p> 1863 </p><p></p><p> En abril, el general Flores invadió su país con el propósito de apoderarse del poder. Con tal motivo, Uruguay reclamó ante Argentina porque la invasión había sido preparada en su territorio, y ante Brasil por el apoyo prestado a Flores desde Río Grande del Sur y por hacendados brasileños residentes en Uruguay. Al mismo tiempo, pidió apoyo al Paraguay.</p><p> Argentina contesta afirmando su neutralidad.</p><p> Brasil contesta reclamando por los atropellos que dice sufren los súbditos brasileños establecidos en territorio uruguayo.</p><p> Paraguay pide explicaciones a Argentina, que ésta no brinda.</p><p> Brasil concentra tropas en la frontera con Uruguay y envía una fuerza naval al Río de la Plata, en razón de que Montevideo no ha dado satisfacciones a su reclamación.</p><p></p><p> 1864 </p><p></p><p> 30 de agosto – Paraguay protesta ante Brasil por esas medidas militares. El Mariscal López dirigió en esa fecha al representante del Brasil en Asunción una enérgica nota en la que decía que “...el Gobierno de la República de Paraguay considerará cualquier ocupación del territorio oriental por fuerzas imperiales, como atentatorio del equilibrio de los Estados del Plata, que interesa a la República del Paraguay como garantía de su seguridad, paz y prosperidad; y que protesta del modo más solemne contra tal acto, desligándose desde ahora de toda responsabilidad por las consecuencias de la presente declaración.”</p><p> 21 de septiembre – Brasil invade el territorio uruguayo. Paraguay rompe relaciones con Brasil.</p><p> 13 de noviembre – El vapor mercante brasileño “Marqués de Olinda” es apresado por Paraguay frente a Asunción.</p><p> 24 de diciembre – Fuerzas paraguayas, unos 6.000 hombres, parten de Asunción e invaden Matto Grosso (Brasil) (esta expedición regresó a mediados de 1865).</p><p> </p><p> 1865</p><p></p><p> 14 de enero – Paraguay solicita autorización para pasar con su ejército por territorio argentino a fin de operar contra Brasil.</p><p> 9 de febrero – Argentina contesta negando dicho requerimiento, como lo había hecho días antes con Brasil, y protesta ante el gobierno de Asunción por la concentración de fuerzas paraguayas en la zona en litigio, sobre la margen izquierda del alto Paraná.</p><p> 10 de febrero – El general Flores con la cooperación de fuerzas terrestres y navales brasileñas toma posesión del gobierno de su país.</p><p> 18 de marzo – Paraguay sanciona una Ley, que mantiene momentáneamente en secreto, declarando la guerra a Argentina y autorizando la continuación de la guerra contra Brasil.</p><p> 13 de abril – Paraguay, sin previa declaración de guerra, se apodera de los buques armados argentinos “25 de Mayo” y “Gualeguay”, anclados en el puerto de Corrientes (Argentina).</p><p> 14 de abril – Fuerzas paraguayas se apoderan de la ciudad de Corrientes.</p><p> 1 de mayo – Tratado de la Triple Alianza – Lo firman Argentina, Brasil y Uruguay, comprometiéndose a: llevar una guerra ofensiva contra el gobierno de Paraguay; no hacer la paz por separado ni deponer las armas hasta no haber derrocado a dicho gobierno; confiar el comando supremo terrestre al general Mitre y el naval al almirante Tamandaré. Al término de la guerra, las correspondientes zonas limítrofes en litigio pasarían a poder de Brasil y Argentina. Este tratado se mantuvo en secreto hasta después de iniciadas las operaciones en territorio paraguayo.</p><p> 3 de mayo – El gobierno argentino recibe la declaración de guerra paraguaya, sancionada el 18 de marzo.</p><p> 9 de mayo – Argentina declara la guerra a Paraguay.</p><p></p><p>b. Las causas</p><p>Uno de los aspectos más polémicos de la Guerra de la Triple Alianza es la identificación de sus causas, existiendo relevantes diferencias de interpretación. Algunos historiadores (el caso del británico Pelham Box, la corriente liberal argentina o el paraguayo Cecilio Báez) centran su análisis causal en la conducta del régimen de Francisco Solano López, presentándolo como un gobierno poco prudente respecto de su política en el Río de la Plata. De este modo, López sería el responsable del estallido de la Guerra de la Triple Alianza. </p><p>Otros, en cambio, (el revisionismo argentino con José María Rosa y Miguel Angel Scenna) responsabilizan de la guerra al Imperio del Brasil, y particularmente a los intereses ganaderos de Río Grande, por su política intervencionista en el Uruguay, causa eficiente del conflicto con Paraguay pues el intervencionismo brasileño en Uruguay, respaldado por la Argentina, afectaba el equilibrio del área rioplatense que el régimen de Solano López estaba dispuesto a defender. La línea de este razonamiento implica que López decidió intervenir en la crisis oriental temiendo una futura intervención conjunta argentino-brasileña en territorio paraguayo.</p><p>Otra causa alegada por el revisionismo es la existencia de problemas limítrofes pendientes de Paraguay con la Argentina y Brasil, disputas territoriales no solucionadas y que tenían clave económica (el reclamo argentino en Misiones y el Chaco Central, el del Imperio en el norte y noreste de Paraguay, áreas ricas en yerbales), agravadas por el problema de la fortaleza de Humaitá para la libre navegación del río Paraná. También figura en el enfoque revisionista como factor causal de la guerra la presión de la diplomacia británica para que López abriera su economía, que llevó al ministro británico en Buenos Aires y Asunción, Edward Thornton, a dar luz verde a la política mitrista contra López y los blancos uruguayos.</p><p>Otro factor que aparece en los revisionistas argentinos y en historiadores como el oriental Luis Alberto de Herrera o el paraguayo Cecilio Báez como un detonante de la Guerra de la Triple Alianza es la crisis oriental, y, en el caso específico de Báez, el poder de sugestión de la diplomacia oriental sobre Solano López para que éste adoptase una actitud intervencionista en la crisis entre blancos y colorados, respaldando a los primeros en nombre de la defensa del equilibrio en el Río de la Plata. De acuerdo con esta línea argumental que centra su causalidad en la crisis uruguaya, ante la intervención argentino-brasileña a favor de los colorados, los blancos que estaban en el gobierno uruguayo decidieron ir en busca de López, quien intervino como garante del equilibrio amenazado en el área rioplatense. (1)</p><p>Por otra parte, Halperín Donghi y McLynn desechan las argumentaciones anteriores como causas directas de la Guerra de la Triple Alianza. Para ellos, el expansionismo brasileño, los recelos del régimen paraguayo de Francisco Solano López, la crisis interna oriental expresada en la lucha entre blancos y colorados, los intereses económicos de Río Grande, serían más bien factores estructurales que operaban en el panorama rioplatense. Pero el gatillo que hizo estallar el conflicto fue para ambos autores la actitud de la diplomacia mitrista respecto de Paraguay, vinculando la Guerra de la Triple Alianza con el proceso de formación y consolidación del Estado nacional argentino, objetivo éste al que Mitre apuntó. (2)</p><p>Asimismo, para algunos historiadores argentinos y paraguayos existe una conexión entre dos conflictos armados que se sucedieron sucesivamente, la Guerra de Secesión y la Guerra de la Triple Alianza. Según esta corriente historiográfica, la escasez de algodón en Inglaterra, provocada por la suspensión de exportaciones de los estados sureños norteamericanos, generó el interés británico por el algodón del Paraguay. Como el gobierno de este país ejercía un fuerte control de sus cosechas, productos y mercados, era conveniente propiciar su destitución y promover así la libertad de comercio que les hubiese convenido. Tal hipótesis es extremadamente difícil de demostrar, sobre todo teniendo en cuenta el desarrollo de los acontecimientos que culminaron con la destrucción no sólo de la actividad algodonera paraguaya sino con el Paraguay mismo.</p><p></p><p>Finalmente, Claudio Morales Gorleri, en una interpretación que en líneas generales comparte con Miguel Ángel Scenna, considera que el conflicto que llevó a la creación de la Triple Alianza y a la guerra entre 1865 y 1870 fue fundamentalmente ideológico. A su juicio, dos cosmovisiones se enfrentaron en las gestiones diplomáticas y posteriormente en la guerra. Una de ellas relacionada con el liberalismo económico que intentaba conformar un sistema de libre mercado entre las naciones más poderosas de Sudamérica: Argentina y Brasil, con el respaldo del partido Colorado de la República Oriental del Uruguay y, por otro lado, la República del Paraguay y el partido Blanco que estaba en el poder en el Uruguay, se identificaban con un sistema conservador que había logrado un desarrollo industrial y militar prominente en el Paraguay.</p><p></p><p>3. LAS CONSECUENCIAS</p><p></p><p>Más allá de las estelas de desolación y muerte que sumieron al Paraguay después de la contienda, aspecto éste que mencionamos en la introducción de este trabajo, Argentina incorporó definitivamente la zona situada al Sur del Alto Paraná en el extremo noroeste de Corrientes, hoy Misiones, que por derecho le pertenecía. En el territorio del Chaco los límites argentino – paraguayos fueron sometidos al arbitraje del presidente de los EEUU, Rutherford Hayes, quién el 21 de noviembre de 1878 dio su fallo arbitral, fijando como límite del territorio argentino el río Pilcomayo y no el río Paraguay hasta el límite con Brasil (unos 600 kms al norte de Asunción) como se había estipulado en el Tratado de la Triple Alianza, de conformidad con la frase del ministro argentino de relaciones exteriores Varela “La victoria no da derechos”. Brasil incorporó a su territorio la zona en litigio.</p><p></p><p>4. CONCLUSIONES FINALES</p><p></p><p>Tanto en el ejército aliado como en el paraguayo se registraron innumerables acciones de heroísmo. La mayoría de los jefes de batallones argentinos murieron en combate al frente de sus tropas.</p><p></p><p>La experiencia de la guerra fue aprovechada por las naciones participantes para la actualización de sus respectivas doctrinas y organización de sus fuerzas. La improvisación, que fue el accionar común de los aliados al iniciar la guerra y hasta la derrota aliada en Curupaytí, el 22 de septiembre de 1866, fue rectificándose en el período posterior a medida que la experiencia en carne propia se asentaba en todos los niveles de la conducción.</p><p></p><p>A pesar de los inconvenientes apuntados, se puede afirmar que esa primera coalición internacional americana logró un alto grado de integración y consistencia que se hacía evidente a medida que las tropas ganaban en veteranía y los comandos aliados fortalecían y agilizaban el planeamiento y accionar combinado.</p><p></p><p>Como bien han expresado Carlos Floria y César García Belsunce en su “Historia de los Argentinos”, la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay integra con las guerras de la unificación alemana y la guerra de secesión norteamericana los grandes conflictos bélicos de la segunda mitad del Siglo XX. Grandes no solo en sus proporciones militares sino por su trascendencia en el desarrollo posterior de la historia continental.</p><p></p><p> En el caso particular de la guerra que hemos tratado en este trabajo, significó, además, la destrucción de la única potencia mediterránea de Sudamérica y el último gran acto de una polémica secular: la disputa fronteriza entre los imperios hispano y lusitano y sus respectivos herederos. </p><p></p><p></p><p>Bibliografía:</p><p></p><p>• ATLAS HISTORICO MILITAR ARGENTINO, Colegio Militar de la Nación, Bs As, 1970</p><p>• BEVERINA, Juan, La Guerra del Paraguay, 7 tomos, Biblioteca del Oficial, Bs As, 1947.</p><p>• BAEZ, Cecilio, Resumen de la historia del Paraguay desde la época de la conquista hasta el año 1880, Asunción, H. Kraus, 1910. </p><p>• BOX, Pelham Horton, Los orígenes de la Guerra del Paraguay contra la Triple Alianza, Nizza, Bs As / Asunción, 1958.</p><p>• CÁRCANO Ramón J., Guerra del Paraguay. Acción y reacción de la Triple Alianza, Vol. I, Buenos Aires, Domingo Viau, 1941.</p><p>• CARDOZO, Efraím, El Imperio del Brasil y el Río de la Plata. Antecedentes y estallido de la Guerra del Paraguay, Buenos Aires, Librería del Plata, 1961</p><p>• DE MARCO, Miguel Ángel, La Guerra del Paraguay, Planeta, Bs As, 2003.</p><p>• ESCUDE, Carlos, CISNEROS, Andrés y colaboradores; Historia general de las Relaciones Exteriores de la República Argentina, 15 Tomos; Bs. As.; GEL; 1998/200. </p><p>• FLORIA, Carlos Alberto y GARCIA BELSUNCE, César A. Historia de los Argentinos, Tomo 2, Círculo de Lectores, Bs As, 1971.</p><p>• HALPERÍN DONGHI, Tulio, Una nación para el desierto argentino, CEAL, Bs As, 1982.</p><p>• HERRERA Luis Alberto de, La diplomacia oriental en el Paraguay, Montevideo, Barreiro y Ramos, 1908.</p><p>• MC LYNN, F.J., The Causes of the War of Triple Alliance: An Interpretation, Inter-American Economic Affairs, Vol. 33, Nº 2, Autumn, 1979.</p><p>• MORALES GORLERI, Claudio, La triple Alianza, primera coalición militar de América, Military Review, EEUU, Nov/Dic 2003.</p><p>• SCENNA, Miguel Angel, Argentina – Brasil: cuatro siglos de rivalidad, La bastilla, Bs As, 1975.</p><p>• ROSA, José María, Historia Argentina, Oriente, Buenos Aires, 1973.</p><p>• ROSA, José María, La Guerra del Paraguay y las montoneras argentinas, Buenos Aires, Hyspamérica, 1986</p><p>• SOARES, Teixeira, Diplomacia do Imperio no Rio da Prata, Río de Janeiro, 1955.</p><p>• THOMPSON, Jorge, La Guerra del Paraguay, Buenos Aires, 1869.</p><p>• WARREN, Harris Gaylord, Paraguay and the Triple Alliance. The Postwar Decade, 1869-1878, Institute of Latin American Studies, The University of Texas and Austin, University of Texas Press, 1978, p. 8.</p></blockquote><p></p>
[QUOTE="Stratos, post: 605321, member: 10571"] [b]LA GUERRA DEL PARAGUAY[/b] Estimados foristas, Les transcribo al pie un artículo que escribí hace un par de años sobre las causas y consecuencias de la Guerra del Paraguay. La bibliografía en que me basé se encuentra al final del trabajo. Espero aportar algo de claridad al tema para quienes no han tenido la oportunidad de leer toda la bibliografía sobre esta guerra. Stratos LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA SUS CAUSAS Y CONSECUENCIAS 1. INTRODUCCIÓN El 9 de Mayo de 1865 la República Argentina, en alianza con el Imperio del Brasil y la República Oriental del Uruguay, declaraba formalmente la guerra a la República del Paraguay. A esta guerra, la más sangrienta y brutal de la América del Sur, se la conoce internacionalmente como la Guerra de la Triple Alianza aunque en la Republica Argentina, informalmente, se la recuerda como la Guerra del Paraguay. El Presidente de la Confederación Argentina, general Bartolomé Mitre, con el tono exaltado de quien busca insuflar el espíritu guerrero en sus conciudadanos ante la inminencia de la guerra, exclamó: “En 24 horas en los cuarteles, en 15 días en Corrientes (territorio argentino que había sido ocupado por Paraguay sin previa declaración de guerra), en 3 meses en Asunción (Capital del Paraguay)”. Lamentablemente, sus previsiones estuvieron muy alejadas de la realidad. Esta guerra, que estaba pensada como un “paseo militar”, recién finalizó casi cinco años después, el 1ro de Marzo de 1870, con la muerte del gobernante paraguayo, el General Francisco Solano López. En el camino, el Paraguay había sido arrasado y había muerto el 50 % de su población a consecuencia de las balas de los cañones, del hambre y de las pestes. Solo quedaba en pié el 10 % de su población masculina, compuesta casi exclusivamente por ancianos, niños y extranjeros. No existe una versión oficial argentina sobre los antecedentes, causas y consecuencias de esta guerra que nos permita exponer una postura institucional al respecto. Es por ello que, al analizar los antecedentes y las causas que llevaron a esta contienda armada y sus consecuencias para los países participantes, rescataré la opinión de diversos autores, especialmente argentinos, y que representan a distintas corrientes historiográficas, sin emitir juicios de valor sobre estas, dejando a los lectores el análisis de sus opiniones para extraer sus propias conclusiones. 2. LOS ANTECEDENTES Y LAS CAUSAS DE LA GUERRA a. Los antecedentes inmediatos En forma muy sucinta, detallaré algunos de los antecedentes que llevaron a la República Argentina a declarar la guerra al Paraguay, a saber: 1854 El Presidente del Uruguay, general Venancio Flores, del Partido Colorado, derrocado por una revolución del Partido Blanco, emigró a la Argentina donde sirvió a órdenes del general Mitre en las batallas de Cepeda (1859) y Pabón (1861) 1863 En abril, el general Flores invadió su país con el propósito de apoderarse del poder. Con tal motivo, Uruguay reclamó ante Argentina porque la invasión había sido preparada en su territorio, y ante Brasil por el apoyo prestado a Flores desde Río Grande del Sur y por hacendados brasileños residentes en Uruguay. Al mismo tiempo, pidió apoyo al Paraguay. Argentina contesta afirmando su neutralidad. Brasil contesta reclamando por los atropellos que dice sufren los súbditos brasileños establecidos en territorio uruguayo. Paraguay pide explicaciones a Argentina, que ésta no brinda. Brasil concentra tropas en la frontera con Uruguay y envía una fuerza naval al Río de la Plata, en razón de que Montevideo no ha dado satisfacciones a su reclamación. 1864 30 de agosto – Paraguay protesta ante Brasil por esas medidas militares. El Mariscal López dirigió en esa fecha al representante del Brasil en Asunción una enérgica nota en la que decía que “...el Gobierno de la República de Paraguay considerará cualquier ocupación del territorio oriental por fuerzas imperiales, como atentatorio del equilibrio de los Estados del Plata, que interesa a la República del Paraguay como garantía de su seguridad, paz y prosperidad; y que protesta del modo más solemne contra tal acto, desligándose desde ahora de toda responsabilidad por las consecuencias de la presente declaración.” 21 de septiembre – Brasil invade el territorio uruguayo. Paraguay rompe relaciones con Brasil. 13 de noviembre – El vapor mercante brasileño “Marqués de Olinda” es apresado por Paraguay frente a Asunción. 24 de diciembre – Fuerzas paraguayas, unos 6.000 hombres, parten de Asunción e invaden Matto Grosso (Brasil) (esta expedición regresó a mediados de 1865). 1865 14 de enero – Paraguay solicita autorización para pasar con su ejército por territorio argentino a fin de operar contra Brasil. 9 de febrero – Argentina contesta negando dicho requerimiento, como lo había hecho días antes con Brasil, y protesta ante el gobierno de Asunción por la concentración de fuerzas paraguayas en la zona en litigio, sobre la margen izquierda del alto Paraná. 10 de febrero – El general Flores con la cooperación de fuerzas terrestres y navales brasileñas toma posesión del gobierno de su país. 18 de marzo – Paraguay sanciona una Ley, que mantiene momentáneamente en secreto, declarando la guerra a Argentina y autorizando la continuación de la guerra contra Brasil. 13 de abril – Paraguay, sin previa declaración de guerra, se apodera de los buques armados argentinos “25 de Mayo” y “Gualeguay”, anclados en el puerto de Corrientes (Argentina). 14 de abril – Fuerzas paraguayas se apoderan de la ciudad de Corrientes. 1 de mayo – Tratado de la Triple Alianza – Lo firman Argentina, Brasil y Uruguay, comprometiéndose a: llevar una guerra ofensiva contra el gobierno de Paraguay; no hacer la paz por separado ni deponer las armas hasta no haber derrocado a dicho gobierno; confiar el comando supremo terrestre al general Mitre y el naval al almirante Tamandaré. Al término de la guerra, las correspondientes zonas limítrofes en litigio pasarían a poder de Brasil y Argentina. Este tratado se mantuvo en secreto hasta después de iniciadas las operaciones en territorio paraguayo. 3 de mayo – El gobierno argentino recibe la declaración de guerra paraguaya, sancionada el 18 de marzo. 9 de mayo – Argentina declara la guerra a Paraguay. b. Las causas Uno de los aspectos más polémicos de la Guerra de la Triple Alianza es la identificación de sus causas, existiendo relevantes diferencias de interpretación. Algunos historiadores (el caso del británico Pelham Box, la corriente liberal argentina o el paraguayo Cecilio Báez) centran su análisis causal en la conducta del régimen de Francisco Solano López, presentándolo como un gobierno poco prudente respecto de su política en el Río de la Plata. De este modo, López sería el responsable del estallido de la Guerra de la Triple Alianza. Otros, en cambio, (el revisionismo argentino con José María Rosa y Miguel Angel Scenna) responsabilizan de la guerra al Imperio del Brasil, y particularmente a los intereses ganaderos de Río Grande, por su política intervencionista en el Uruguay, causa eficiente del conflicto con Paraguay pues el intervencionismo brasileño en Uruguay, respaldado por la Argentina, afectaba el equilibrio del área rioplatense que el régimen de Solano López estaba dispuesto a defender. La línea de este razonamiento implica que López decidió intervenir en la crisis oriental temiendo una futura intervención conjunta argentino-brasileña en territorio paraguayo. Otra causa alegada por el revisionismo es la existencia de problemas limítrofes pendientes de Paraguay con la Argentina y Brasil, disputas territoriales no solucionadas y que tenían clave económica (el reclamo argentino en Misiones y el Chaco Central, el del Imperio en el norte y noreste de Paraguay, áreas ricas en yerbales), agravadas por el problema de la fortaleza de Humaitá para la libre navegación del río Paraná. También figura en el enfoque revisionista como factor causal de la guerra la presión de la diplomacia británica para que López abriera su economía, que llevó al ministro británico en Buenos Aires y Asunción, Edward Thornton, a dar luz verde a la política mitrista contra López y los blancos uruguayos. Otro factor que aparece en los revisionistas argentinos y en historiadores como el oriental Luis Alberto de Herrera o el paraguayo Cecilio Báez como un detonante de la Guerra de la Triple Alianza es la crisis oriental, y, en el caso específico de Báez, el poder de sugestión de la diplomacia oriental sobre Solano López para que éste adoptase una actitud intervencionista en la crisis entre blancos y colorados, respaldando a los primeros en nombre de la defensa del equilibrio en el Río de la Plata. De acuerdo con esta línea argumental que centra su causalidad en la crisis uruguaya, ante la intervención argentino-brasileña a favor de los colorados, los blancos que estaban en el gobierno uruguayo decidieron ir en busca de López, quien intervino como garante del equilibrio amenazado en el área rioplatense. (1) Por otra parte, Halperín Donghi y McLynn desechan las argumentaciones anteriores como causas directas de la Guerra de la Triple Alianza. Para ellos, el expansionismo brasileño, los recelos del régimen paraguayo de Francisco Solano López, la crisis interna oriental expresada en la lucha entre blancos y colorados, los intereses económicos de Río Grande, serían más bien factores estructurales que operaban en el panorama rioplatense. Pero el gatillo que hizo estallar el conflicto fue para ambos autores la actitud de la diplomacia mitrista respecto de Paraguay, vinculando la Guerra de la Triple Alianza con el proceso de formación y consolidación del Estado nacional argentino, objetivo éste al que Mitre apuntó. (2) Asimismo, para algunos historiadores argentinos y paraguayos existe una conexión entre dos conflictos armados que se sucedieron sucesivamente, la Guerra de Secesión y la Guerra de la Triple Alianza. Según esta corriente historiográfica, la escasez de algodón en Inglaterra, provocada por la suspensión de exportaciones de los estados sureños norteamericanos, generó el interés británico por el algodón del Paraguay. Como el gobierno de este país ejercía un fuerte control de sus cosechas, productos y mercados, era conveniente propiciar su destitución y promover así la libertad de comercio que les hubiese convenido. Tal hipótesis es extremadamente difícil de demostrar, sobre todo teniendo en cuenta el desarrollo de los acontecimientos que culminaron con la destrucción no sólo de la actividad algodonera paraguaya sino con el Paraguay mismo. Finalmente, Claudio Morales Gorleri, en una interpretación que en líneas generales comparte con Miguel Ángel Scenna, considera que el conflicto que llevó a la creación de la Triple Alianza y a la guerra entre 1865 y 1870 fue fundamentalmente ideológico. A su juicio, dos cosmovisiones se enfrentaron en las gestiones diplomáticas y posteriormente en la guerra. Una de ellas relacionada con el liberalismo económico que intentaba conformar un sistema de libre mercado entre las naciones más poderosas de Sudamérica: Argentina y Brasil, con el respaldo del partido Colorado de la República Oriental del Uruguay y, por otro lado, la República del Paraguay y el partido Blanco que estaba en el poder en el Uruguay, se identificaban con un sistema conservador que había logrado un desarrollo industrial y militar prominente en el Paraguay. 3. LAS CONSECUENCIAS Más allá de las estelas de desolación y muerte que sumieron al Paraguay después de la contienda, aspecto éste que mencionamos en la introducción de este trabajo, Argentina incorporó definitivamente la zona situada al Sur del Alto Paraná en el extremo noroeste de Corrientes, hoy Misiones, que por derecho le pertenecía. En el territorio del Chaco los límites argentino – paraguayos fueron sometidos al arbitraje del presidente de los EEUU, Rutherford Hayes, quién el 21 de noviembre de 1878 dio su fallo arbitral, fijando como límite del territorio argentino el río Pilcomayo y no el río Paraguay hasta el límite con Brasil (unos 600 kms al norte de Asunción) como se había estipulado en el Tratado de la Triple Alianza, de conformidad con la frase del ministro argentino de relaciones exteriores Varela “La victoria no da derechos”. Brasil incorporó a su territorio la zona en litigio. 4. CONCLUSIONES FINALES Tanto en el ejército aliado como en el paraguayo se registraron innumerables acciones de heroísmo. La mayoría de los jefes de batallones argentinos murieron en combate al frente de sus tropas. La experiencia de la guerra fue aprovechada por las naciones participantes para la actualización de sus respectivas doctrinas y organización de sus fuerzas. La improvisación, que fue el accionar común de los aliados al iniciar la guerra y hasta la derrota aliada en Curupaytí, el 22 de septiembre de 1866, fue rectificándose en el período posterior a medida que la experiencia en carne propia se asentaba en todos los niveles de la conducción. A pesar de los inconvenientes apuntados, se puede afirmar que esa primera coalición internacional americana logró un alto grado de integración y consistencia que se hacía evidente a medida que las tropas ganaban en veteranía y los comandos aliados fortalecían y agilizaban el planeamiento y accionar combinado. Como bien han expresado Carlos Floria y César García Belsunce en su “Historia de los Argentinos”, la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay integra con las guerras de la unificación alemana y la guerra de secesión norteamericana los grandes conflictos bélicos de la segunda mitad del Siglo XX. Grandes no solo en sus proporciones militares sino por su trascendencia en el desarrollo posterior de la historia continental. En el caso particular de la guerra que hemos tratado en este trabajo, significó, además, la destrucción de la única potencia mediterránea de Sudamérica y el último gran acto de una polémica secular: la disputa fronteriza entre los imperios hispano y lusitano y sus respectivos herederos. Bibliografía: • ATLAS HISTORICO MILITAR ARGENTINO, Colegio Militar de la Nación, Bs As, 1970 • BEVERINA, Juan, La Guerra del Paraguay, 7 tomos, Biblioteca del Oficial, Bs As, 1947. • BAEZ, Cecilio, Resumen de la historia del Paraguay desde la época de la conquista hasta el año 1880, Asunción, H. Kraus, 1910. • BOX, Pelham Horton, Los orígenes de la Guerra del Paraguay contra la Triple Alianza, Nizza, Bs As / Asunción, 1958. • CÁRCANO Ramón J., Guerra del Paraguay. Acción y reacción de la Triple Alianza, Vol. I, Buenos Aires, Domingo Viau, 1941. • CARDOZO, Efraím, El Imperio del Brasil y el Río de la Plata. Antecedentes y estallido de la Guerra del Paraguay, Buenos Aires, Librería del Plata, 1961 • DE MARCO, Miguel Ángel, La Guerra del Paraguay, Planeta, Bs As, 2003. • ESCUDE, Carlos, CISNEROS, Andrés y colaboradores; Historia general de las Relaciones Exteriores de la República Argentina, 15 Tomos; Bs. As.; GEL; 1998/200. • FLORIA, Carlos Alberto y GARCIA BELSUNCE, César A. Historia de los Argentinos, Tomo 2, Círculo de Lectores, Bs As, 1971. • HALPERÍN DONGHI, Tulio, Una nación para el desierto argentino, CEAL, Bs As, 1982. • HERRERA Luis Alberto de, La diplomacia oriental en el Paraguay, Montevideo, Barreiro y Ramos, 1908. • MC LYNN, F.J., The Causes of the War of Triple Alliance: An Interpretation, Inter-American Economic Affairs, Vol. 33, Nº 2, Autumn, 1979. • MORALES GORLERI, Claudio, La triple Alianza, primera coalición militar de América, Military Review, EEUU, Nov/Dic 2003. • SCENNA, Miguel Angel, Argentina – Brasil: cuatro siglos de rivalidad, La bastilla, Bs As, 1975. • ROSA, José María, Historia Argentina, Oriente, Buenos Aires, 1973. • ROSA, José María, La Guerra del Paraguay y las montoneras argentinas, Buenos Aires, Hyspamérica, 1986 • SOARES, Teixeira, Diplomacia do Imperio no Rio da Prata, Río de Janeiro, 1955. • THOMPSON, Jorge, La Guerra del Paraguay, Buenos Aires, 1869. • WARREN, Harris Gaylord, Paraguay and the Triple Alliance. The Postwar Decade, 1869-1878, Institute of Latin American Studies, The University of Texas and Austin, University of Texas Press, 1978, p. 8. [/QUOTE]
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