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<blockquote data-quote="HernanF" data-source="post: 1075338" data-attributes="member: 7964"><p>Así como la batalla de Camerone representa un hito del siglo XIX para la Legión Extranjera, la batalla de Kolwezi en el Congo, ex Zaire, lo es del siglo XX, principalmente para el 2º Regimiento Extranjero de Paracaidistas con asiento en Calvi, Córcega.</p><p></p><p><span style="font-size: 18px"><strong>Relato de un protagonista, Kolwezi 1978.</strong></span></p><p></p><p><em><strong>Kolwezi, Zaire: 13 de mayo de 1978.</strong></em></p><p></p><p>Los rebeldes katangueses que vienen desde Angola atacan una guarnición zaireña apoderándose de la ciudad y la aíslan del resto del mundo.</p><p>Tres mil trabajadores son tomados como rehenes y amenazados a cada momento de ser masacrados.</p><p>Cientos de personas perdieron la vida con horribles padecimientos y los que aún permanecen vivos deben su existencia al fabuloso coraje de la legión extranjera y de los paracaidistas comandos belgas.</p><p>Al cabo de seis días de guerra todos los sobrevivientes que formaban parte de la cooperación han sido repatriados hacia sus países.</p><p>Todos los bienes fueron abandonados a la población local y las casas fueron asaltadas</p><p>Lo que queda en nuestras memorias, un recuerdo inolvidable, el sufrimiento y la sangre...</p><p></p><p><a href="http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Carte_congo.jpg.html" target="_blank"><img src="http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Carte_congo.jpg" alt="" class="fr-fic fr-dii fr-draggable " style="" /></a></p><p></p><p><strong>Sábado 13 de mayo de 1978.</strong></p><p></p><p>En este período del año, justo al finalizar la estación de las lluvias, el sol despunta poco después de las cinco de la mañana. En África Central, tenemos la costumbre de ir a la oficina a las siete, pero los que trabajan en las minas comienzan desde las seis de la mañana.</p><p>Dos explosiones resonaron cercanas al aeropuerto, que se encuentra a una decena de kilómetros de la ciudad. Muy rápidamente pudimos distinguir el ruido de ametralladoras y los silbidos de las balas que se hundían en las fachadas de las casas.</p><p>Pronto aparecieron los primeros vehículos escoltados por soldados a pie, los katangueses llegados desde Angola estaban allí.</p><p>Rodeando la ciudad, los rebeldes comenzaron por tomar el aeropuerto, el único lugar por el cual sería posible eventualmente recibir refuerzos. Una decena de hombres fuertemente armados se encargaban de cortar la ruta de Likasi, Lubumbashi, lo que transformaba a la ciudad de Kolwezi inaccesible al exterior.</p><p>Nadie, pareciera, se esperaba un ataque rebelde de esta envergadura. La guerra comenzó a las seis de la mañana, los primeros civiles fueron asesinados hacia las seis y treinta horas. La pesadilla había comenzado. Las preguntas resonaban en todas partes. La electricidad, los teléfonos y el agua fueron cortados. La radio, la frecuencia de África del Sur, nos relataba la progresión de los acontecimientos pero las informaciones eran muy ambiguas. Los disparos no dejaban de silbar.</p><p></p><p><a href="http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi.jpg.html" target="_blank"><img src="http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi.jpg" alt="" class="fr-fic fr-dii fr-draggable " style="" /></a></p><p></p><p><strong>Domingo 14 de mayo de 1978.</strong></p><p></p><p>El mundo exterior todavía no sabe lo que pasa en Kolwezi, salvo Zambia y Sudáfrica.</p><p>En el lugar, los europeos recibieron la prohibición de salir de sus casas. Según ciertos testimonios, la "caza del francés" comenzará al amanecer y proseguirá varios días.</p><p>Los libaneses, a quienes los rebeldes toman por marroquíes son lanzados a un lago y fusilados. Ignoramos si hubo algún sobreviviente entre ellos.</p><p>Los primeros pillajes comienzan. Los katangueses, todos muy jóvenes, reclaman comida y alcohol. Han sido servidos copiosamente, porque este domingo catorce era el día de la primera comunión para los niños católicos. Los niños no entendían demasiado lo que pasaba. Todo el mundo jugaba a la guerra y los pronósticos sobre los vencedores iban a buen paso. Me acuerdo que mi papá gritaba desaforado "ALERTA", cuando los aviones lanzaban sus cohetes y nosotros nos refugiamos en los baños bajo un tejado de hormigón.</p><p>Los barrios africanos estaban en ebullición. Todos los zaireños que mostraron un celo excesivo al servicio del régimen de Kinshasa son llevados frente a una parodia de tribunal del pueblo y ejecutados. Muchos europeos sufrirán la misma suerte.</p><p>Recién al final de la tarde, todas las agencias de prensa anuncian que la segunda guerra de Shaba ha comenzado y que las ciudades de Mutshasha y Kolwezi estarían en manos de fuerzas armadas llegadas desde Angola y enviadas por Zambia, dirigidas por los cubanos.</p><p></p><p><strong>Lunes 15 de mayo de 1978.</strong></p><p></p><p>La situación en Kolwezi se deteriora a cada hora. Los rebeldes que llegaron se juntan con civiles y entran en las casas europeas a sangre y fuego.</p><p>Un hombre se niega a entregar las llaves de su coche, es abatido en el momento. Ellos se contentan a veces con equipos de música o relojes, raramente con dinero. Todas las tiendas fueron asaltadas.</p><p>Los soldados zaireños fueron aerolanzados pero son interceptados sin haber tenido tiempo de intervenir. Las matanzas continúan sin descanso.</p><p>La aviación militar zaireña intervino de menor a mayor bombardeando sobre todo a sus aliados, por falta de experiencia sin duda.</p><p>En Bruselas, en los medios políticos, nos mencionan tangencialmente.</p><p>No disponiendo de ninguna información precisa sobre la situación de los residentes belgas, nadie todavía se atreve a invocar una intervención militar del estilo de 1964. En París, en cambio, parece que ya se tiene una mirada más circunstancial de los acontecimientos del fin de semana. La radio de África del Sur continuaba lanzando informaciones que eran completamente contradictorias entre una hora y otra.</p><p></p><p><a href="http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi2.jpg.html" target="_blank"><img src="http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi2.jpg" alt="" class="fr-fic fr-dii fr-draggable " style="" /></a></p><p></p><p><strong>Martes 16 de mayo de 1978.</strong></p><p></p><p>En las calles de Kolwezi transformadas en un basural, algunos cadáveres comenzaban a pudrirse al sol.</p><p>Continúan los disparos de manera intermitente.</p><p>Los europeos que pudieron conservar un aparato de radio se quedan durante el día y la noche a la escucha de emisiones internacionales. Todo comienza a faltar y sin distinguir a familias con o sin hijos fueron despojados de todo.</p><p>Los europeos fueron sacados a la fuerza de sus casas y llevados al cuartel general de los rebeldes para su identificación. Algunos no volverán. Otros fueron condenados por el tribunal de los invasores y escaparon de casualidad del paredón porque conocían el swahili.</p><p>Todos los europeos deben ser ejecutados antes de que los katangueses se replieguen y todas las instalaciones de Gécamines deben ser destruidas. Francia decidió enviar fuerzas militares para evacuar a los residentes extranjeros.</p><p>El 2º REP de Calvi es designado para la misión pero se niega oficialmente a cualquier comentario.</p><p>Una parte de los civiles han sido reagrupados en el Liceo Juan XXIII, otros en el P2 (nuevo barrio de los europeos). Los últimos han sido abatidos.</p><p>El hotel Impala, donde vivían cinco militares franceses, es saqueado completamente.</p><p></p><p><strong>Miércoles 17 de mayo de 1978.</strong></p><p></p><p>La pesadilla continúa para los europeos de Kolwezi sobre los que ninguna vejación es ahorrada. El ruido de los helicópteros que circulan habrían venido a evacuar a una centena de residentes norteamericanos. La noticia nunca será confirmada. Las ejecuciones se suceden y los soldados katangueses empapados en alcohol y cáñamo ya no son más responsables de sus actos. Todo el mundo se esconde donde puede: baños, techos falsos. etc. La noche es más tranquila, los enemigos descansan. Los europeos esperan el amanecer dándose coraje mutuamente. En París, el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Defensa están tapados de mensajes. Al final de la tarde en Bélgica, sabemos que un C-130 del ala 15° está listo para una evacuación, pero ninguna respuesta ha sido dada a los ruegos del presidente Mobutu, que desea una intervención militar y técnica de los belgas. Están dispuestos a concedérsela y la partida es postergada. Los norteamericanos, alemanes, franceses y belgas se reúnen en la base militar de Stuttgart, en el secreto más grande.</p><p></p><p><a href="http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi1.jpg.html" target="_blank"><img src="http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi1.jpg" alt="" class="fr-fic fr-dii fr-draggable " style="" /></a></p><p></p><p><strong>Jueves 18 de mayo de 1978.</strong></p><p></p><p>En Kolwezi continúan las masacres y la intervención de Estados Unidos y de Europa parece cada vez más comprometida. Durante la noche del miércoles a jueves, las autoridades francesas deciden intervenir solas y enérgicamente.</p><p>Los belgas no pretenden ir más allá de una intervención estrictamente humanitaria: es decir, evacuar a los europeos.</p><p>En Calvi, Córcega, el 2º REP es consignado y los paracaidistas belgas permanecen en alerta en Melsbroek.</p><p>París y Bruselas no logran ponerse de acuerdo.</p><p>En el curso de la noche, el ministro de Defensa belga es advertido por pilotos belgas, de maniobras en Córcega, que los legionarios acaban de embarcar a bordo de aviones de Air France y de UTA.</p><p></p><p><strong>Viernes 19 de mayo de 1978.</strong></p><p></p><p>En Kolwezi, los katangueses y sus rehenes siguieron por radio el desarrollo de estas últimas horas. Todos tienen la convicción de que los paracaidistas llegarán demasiado tarde. Las calles están cubiertas de cadáveres y las descargas de fusilería prosiguen cada vez más.</p><p>La operación es adelantada 12 horas. La decisión tomada es lanzar una primera ola sobre la minúscula pista del aeropuerto.</p><p>Los aviones militares belgas no pueden atravesar el espacio aéreo argelino y deben hacer un rodeo enorme. El viaje que dura normalmente menos de ocho horas, durará casi 23 horas para los C-130. Desembarcarán paracaidistas muertos de cansancio e incapaces para un combate inmediato.</p><p>A las quince, 400 legionarios a las órdenes del coronel Erulin saltan sobre Kolwezi. Uno de los suyos quedará enganchado en la carlinga del avión y esperará una segunda vuelta para cortar su cincha, abrir su paracaídas de emergencia y aterrizar en un eucalipto, donde será masacrado con un machete por los katangueses. Estos últimos que ven la fuerza militar francesa, decidieron desandar el camino abandonando las armas y los zapatos, para correr más rápidamente. Se vistieron de trajes civiles robados a los cadáveres.</p><p>Para los europeos, es la explosión de alegría después de una semana de terror y de masacres. Por la tarde noche tenían orden de quedarse en sus casas porque los legionarios tiraban con fusiles con miras nocturnas. Han sido salvados.</p><p></p><p><a href="http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi3.jpg.html" target="_blank"><img src="http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi3.jpg" alt="" class="fr-fic fr-dii fr-draggable " style="" /></a></p><p></p><p><strong>Sábado 20 de mayo de 1978.</strong></p><p></p><p>Los paracaidistas belgas llegados a Kamina desde la víspera entran finalmente en acción. Sin coordinación efectiva con los legionarios del Regimiento Extranjero de Paracaidistas, empiezan la evacuación de los extranjeros hacia Kamina en un C-130. La repatriación durará todo el día. Lo más impresionante fue la espera de los refugiados en el aeropuerto de Kolwezi. Algunos tenían la mirada vacía, otros se reían, en traje o en ropa interior, la gente tenía dificultades para instalarse en un avión.</p><p>Hacia las 1300, una estación radial anuncia que los primeros refugiados han sido embarcados a Kamina y que son esperados en Bruselas hacia las 1600. Finalmente un 747 despegará a las 0520 y aterrizará a la mañana siguiente en Bruselas.</p><p>Otros aviones siguieron y el último de los ocho llegó el lunes por la tarde.</p><p>Esperábamos muchos debates parlamentarios, tanto como el mundo lo esperaba, que fueran a alumbrar finalmente la posición del gobierno belga, tanto con respecto a Francia como a Zaire y a explicar las razones de la lentitud de la acción emprendida. La vida continuó.</p><p></p><p><em>Fuente</em>: Marc Saussez</p><p><em>Fotos</em>: Christianne Wulleput</p><p></p><p>.</p><p></p><p><span style="font-size: 12px"><strong>Kolwezi, Zaïre: 13 mai 1978.</strong></span></p><p></p><p><span style="font-size: 10px">Des rebelles katangais venant d'Angola attaquent une garnison zaïroise s'emparent de la ville et l'isolent du reste du monde.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Trois mille coopérants sont pris en otage et menacés à tout moment d'être massacrés.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Des centaines de personnes ont perdus la vie dans d'horribles souffrances et ceux qui sont encore là doivent leurs existences au fabuleux courage de la légion étrangère et des paras commandos belges.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Au bout de six jours de guerre tous les survivants faisant partie de la coopération ont été rapatriés vers leurs pays.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Tous les biens furent abandonnés à la population locale.et les maisons furent pillées</span></p><p><span style="font-size: 10px">Ce qu'il reste dans nos mémoires, un souvenir inoubliable, de la souffrance et du sang...</span></p><p></p><p><strong><span style="font-size: 10px">Samedi 13 mai 1978</span></strong></p><p></p><p><span style="font-size: 10px">En cette période de l’année, juste à la fin de la saison des pluies, le soleil se lève peu après cinq heures. En Afrique Centrale, on a l’habitude de se rendre au bureau à sept heures, mais ceux qui travaillent dans les mines commencent dès six heures du matin.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Deux explosions ont retenti du côté de l’aéroport, qui se trouve à une dizaine de kilomètres de la ville. Très vite on a pu distinguer le bruit de mitrailleuses et les sifflements suivis des balles qui venaient s’enfoncer dans les façades des maisons.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Bientôt apparurent les premiers véhicules escortés de soldats à pied, les Katangais venus d’Angola étaient là.</span></p><p><span style="font-size: 10px">En investissant la ville, les rebelles ont commencé par prendre l’aéroport, seul endroit par lequel il serait éventuellement possible d’acheminer des renforts. Une dizaine d’hommes retranchés et puissamment armés se chargeaient eux de couper la route de Likasi, Lubumbashi, ce qui rendait la ville de Kolwezi inaccessible de l’extérieur.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Personne, semble-t’il, ne s’attendait à une attaque rebelle de cette envergure. La guerre débuta à six heures du matin, les premiers civils furent tués vers six heures trente. Le cauchemar avait commencé. Les questions fusaient de toutes parts. L’électricité le téléphone et l’eau furent coupés. La radio, les ondes d’Afrique du Sud, nous relataient la progression des évènements mais les informations étaient très ambiguës. Les balles n'arrêtaient pas de siffler.</span></p><p></p><p><span style="font-size: 10px"><strong>Dimanche 14 mai 1978</strong></span></p><p></p><p><span style="font-size: 10px">Le monde extérieur ne sait toujours pas ce qui se passe à Kolwezi, à part la Zambie et l’Afrique du Sud.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Sur place, les Européens ont reçu l’interdiction de sortir de chez eux. Selon certains témoignages, la "chasse aux français" commencera à l’aube et se poursuivra plusieurs jours.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Des Libanais, que les rebelles prennent pour des Marocains sont jetés dans un lac et fusillés. On ignore s’il y eut des survivants parmi eux. </span></p><p><span style="font-size: 10px">Les premiers pillages commencent. Les Katangais, tous très jeunes, réclament de la nourriture et de l’alcool. Ils ont été servis copieusement, car ce dimanche quatorze était le jour des communions pour les enfants catholiques. Les enfants ne réalisaient pas trop ce qui se passait. Tout le monde jouait à la guerre et les pronostics sur les vainqueurs allaient bon train. Je me souviens que mon papa hurlait à tue- tête «ALERTE», lorsque les avions lançaient leurs roquettes et nous nous réfugions dans les toilettes sous un toit de béton.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Les quartiers africains étaient eux en ébullition. Tous les Zaïrois qui ont montré un zèle excessif au service du régime de Kinshasa sont traduits devant un simili tribunal du peuple et exécutés. Beaucoup d’européens subiront le même sort.</span></p><p><span style="font-size: 10px">En fin d’après-midi, seulement, toutes les agences de presse annoncent que la deuxième guerre du Shaba à commencé et que les villes de Mutshasha et Kolwezi seraient entre les mains de forces armées venues d’Angola par la Zambie et encadrées par les Cubains.</span></p><p></p><p><span style="font-size: 10px"><strong>Lundi 15 mai 1978</strong></span></p><p></p><p><span style="font-size: 10px">La situation à Kolwezi se détériore d’heure en heure. Les rebelles auxquels sont venus se joindre des civils mettent les maisons européennes à feu et à sang.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Un homme refuse de donner les clés de sa voiture, il est abattu sur-le-champ. Ils se contentent parfois de transistors ou de montres, rarement d’argent. Tous les magasins furent pillés. </span></p><p><span style="font-size: 10px">Des soldats zaïrois furent parachutés et tous furent interceptés sans avoir eu le temps d’intervenir. Les massacres continuaient sans relâche. </span></p><p><span style="font-size: 10px">L’aviation militaire zaïroise intervint de plus belle en bombardant surtout leurs alliés, par manque d’expérience sans doute.</span></p><p><span style="font-size: 10px">A Bruxelles, dans les milieux politiques, on se tâte. </span></p><p><span style="font-size: 10px">Ne disposant d’aucune information précise sur la situation des ressortissants belges, personne n’ose encore évoquer une intervention militaire dans le style de 1964. A Paris par contre, il semble qu’on ait déjà une vue plus circonstanciée des événements du week-end. La radio d’Afrique du Sud continuait à cracher des informations qui étaient tout à fait contradictoires d'une heure à l'autre.</span></p><p></p><p><strong><span style="font-size: 10px">Mardi 16 mai 1978</span></strong></p><p></p><p><span style="font-size: 10px">Dans les rues de Kolwezi transformées en dépotoir, quelques cadavres commençaient à pourrir au soleil.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Des coups de feu éclatent en fusillades nourries.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Les Européens qui ont pu conserver un poste de radio restent nuit et jour à l’écoute des émissions mondiales. Tout commence à manquer et sans le dévouement de leurs boys nombre de familles aurait été démunie de tout.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Des Européens sont sortis de force de leurs maisons et emmenés au quartier général des rebelles pour vérification d’identité. Certains n’en reviendront pas. D'autres furent condamnés par le tribunal des envahisseurs et échappèrent de justesse au poteau d'exécution car ils connaissaient le swahili.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Tous les Européens doivent être exécutés avant que les Katangais se replient et toutes les installations de la Gécamines doivent être détruites. La France décida d’envoyer des forces militaires pour évacuer les ressortissants étrangers.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Le 2ème R.E.P à Calvi est consigné mais on se refuse officiellement à tout commentaire.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Une partie des civils se sont regroupés au Lycée Jean XXIII, d'autres au P2 ( Nouveau quartier des Européens). Ces derniers ont tous été abattus. </span></p><p><span style="font-size: 10px">Le motel Impala, où logeaient cinq militaires français, est saccagé de fond en comble.</span></p><p></p><p><span style="font-size: 10px"><strong>Mercredi 17 mai 1978</strong></span></p><p></p><p><span style="font-size: 10px">Le cauchemar continue pour les Européens de Kolwezi à qui aucune vexation n’est épargnée. Le bruit circule que des hélicoptères seraient venus évacuer une centaine de ressortissants américains. La nouvelle ne sera jamais confirmée. Les exécutions se succèdent et les soldats katangais imbibés d’alcool et de chanvre ne sont plus maître de leurs actes. Tout le monde se cache là où il peut: toilettes, faux plafonds… La nuit est plus calme, les ennemis se reposent…Les Européens attendent l’aube en se donnant du courage mutuellement. A Paris, le ministère des affaires étrangères et le ministère des armées sont submergés de messages. En fin d’après-midi en Belgique, on apprend que les C-130 du 15°wing sont prêts pour une évacuation, mais aucune réponse n’a été donnée aux demandes pressantes du Président Mobutu qui désire une intervention militaire et technique des Belges. Ceux-ci ne sont pas disposés à les lui accorder et le départ est reporté. Les Américains, les Allemands, les Français et les Belges se réunissent sur la base militaire de Stuttgart, ceci dans le plus grand secret.</span></p><p></p><p><span style="font-size: 10px"><strong>Jeudi 18 mai 1978</strong></span></p><p></p><p><span style="font-size: 10px">A Kolwezi se poursuivent les massacres et l’intervention des Etats-Unis et de l’Europe semble de plus en plus compromise. Dans la nuit de mercredi à jeudi, les autorités françaises décident d’intervenir seules et en force.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Les Belges n’entendent pas dépasser une intervention strictement humanitaire: c’est-à- dire évacuer les Européens.</span></p><p><span style="font-size: 10px">A Calvi, en Corse, le 2ème R.E.P. est consigné et les paras belges sont en alerte à Melsbroek.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Paris et Bruxelles n'arrivent pas à accorder leurs violons.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Au cours de la nuit, le ministre belge de la défense nationale est averti par des pilotes belges, en manœuvre en Corse, que les légionnaires viennent d'embarquer à bord d'avions d' Air France et d' UTA.</span></p><p></p><p><strong><span style="font-size: 10px">Vendredi 19 mai 1978</span></strong></p><p></p><p><span style="font-size: 10px">A Kolwezi, les Katangais et leurs otages ont suivi au transistor le développement de ces dernières heures. Tous ont la conviction que les paras arriveront trop tard. Les rues sont jonchées de cadavres et les fusillades reprennent de plus belle.</span></p><p><span style="font-size: 10px">L’opération est avancée de 12 heures. La décision est prise de larguer une première vague sur la minuscule piste de l’aéroport.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Les avions militaires Belges ne peuvent traverser l’espace aérien algérien et doivent faire un énorme détour. Le voyage qui dure normalement moins de huit heures sera de 23 heures pour les C-130. Ils débarqueront des paras morts de fatigue et inapte au combat immédiat.</span></p><p><span style="font-size: 10px">A quinze heures 400 légionnaires aux ordres du colonel Erulin sautent sur Kolwezi. Un des leurs restera accroché à la carlingue de l’avion et attendra un second tour pour couper sa sangle, ouvrir son parachute ventral et atterrir dans un eucalyptus où il sera massacré à la machette par les katangais. Ces derniers voyant la force militaire française, décidèrent de rebrousser chemin en abandonnant armes et chaussures, pour courir plus vite. D’autres s’habillèrent de vêtements civils volés aux cadavres.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Pour les Européens, c’est l’explosion de joie après une semaine de terreur et de massacres. Le soir ils avaient ordre de rester chez eux car les légionnaires tiraient au fusil à infrarouge. Ils étaient sauvés.</span></p><p></p><p><strong><span style="font-size: 10px">Samedi 20 mai 1978</span></strong></p><p></p><p><span style="font-size: 10px">Les paras belges arrivés à Kamina depuis la veille entrent enfin en action. Sans coordination effective avec les légionnaires du régiment étranger des parachutistes, ils entament l’évacuation des étrangers vers Kamina en C-130. Le rapatriement durera toute la journée. Le plus impressionnant fut l'attente des réfugiés à l'aéroport de Kolwezi. Certains avaient le regard vide, d'autres riaient, en costume ou en sous-vêtements, les gens avaient du mal à réaliser la chance de pouvoir s'installer dans un avion.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Vers 13 heures, une station annonce que les premiers réfugiés ont été embarqués à Kamina et qu’ils sont attendus à Bruxelles vers 16 heures. Finalement le 747 décollera à 5h20 et se posera le lendemain matin à Bruxelles.</span></p><p><span style="font-size: 10px">Les autres avions suivirent et le dernier des huit arriva le lundi après-midi.</span></p><p><span style="font-size: 10px">On attendait beaucoup de débats parlementaires, qui-tout le monde l’espérait, allaient enfin éclairer la position du gouvernement belge, tant à l’égard de la France que du Zaïre et expliquer les raisons de la lenteur de l’action entreprise. La vie continua.</span></p><p></p><p><strong><span style="font-size: 10px"><em>SOURCE</em>: Marc Saussez</span></strong></p><p><strong><span style="font-size: 10px"><em>PHOTOS</em>: Christianne Wulleput</span></strong></p></blockquote><p></p>
[QUOTE="HernanF, post: 1075338, member: 7964"] Así como la batalla de Camerone representa un hito del siglo XIX para la Legión Extranjera, la batalla de Kolwezi en el Congo, ex Zaire, lo es del siglo XX, principalmente para el 2º Regimiento Extranjero de Paracaidistas con asiento en Calvi, Córcega. [SIZE=5][B]Relato de un protagonista, Kolwezi 1978.[/B][/SIZE] [I][B]Kolwezi, Zaire: 13 de mayo de 1978.[/B][/I] Los rebeldes katangueses que vienen desde Angola atacan una guarnición zaireña apoderándose de la ciudad y la aíslan del resto del mundo. Tres mil trabajadores son tomados como rehenes y amenazados a cada momento de ser masacrados. Cientos de personas perdieron la vida con horribles padecimientos y los que aún permanecen vivos deben su existencia al fabuloso coraje de la legión extranjera y de los paracaidistas comandos belgas. Al cabo de seis días de guerra todos los sobrevivientes que formaban parte de la cooperación han sido repatriados hacia sus países. Todos los bienes fueron abandonados a la población local y las casas fueron asaltadas Lo que queda en nuestras memorias, un recuerdo inolvidable, el sufrimiento y la sangre... [URL=http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Carte_congo.jpg.html][IMG]http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Carte_congo.jpg[/IMG][/URL] [B]Sábado 13 de mayo de 1978.[/B] En este período del año, justo al finalizar la estación de las lluvias, el sol despunta poco después de las cinco de la mañana. En África Central, tenemos la costumbre de ir a la oficina a las siete, pero los que trabajan en las minas comienzan desde las seis de la mañana. Dos explosiones resonaron cercanas al aeropuerto, que se encuentra a una decena de kilómetros de la ciudad. Muy rápidamente pudimos distinguir el ruido de ametralladoras y los silbidos de las balas que se hundían en las fachadas de las casas. Pronto aparecieron los primeros vehículos escoltados por soldados a pie, los katangueses llegados desde Angola estaban allí. Rodeando la ciudad, los rebeldes comenzaron por tomar el aeropuerto, el único lugar por el cual sería posible eventualmente recibir refuerzos. Una decena de hombres fuertemente armados se encargaban de cortar la ruta de Likasi, Lubumbashi, lo que transformaba a la ciudad de Kolwezi inaccesible al exterior. Nadie, pareciera, se esperaba un ataque rebelde de esta envergadura. La guerra comenzó a las seis de la mañana, los primeros civiles fueron asesinados hacia las seis y treinta horas. La pesadilla había comenzado. Las preguntas resonaban en todas partes. La electricidad, los teléfonos y el agua fueron cortados. La radio, la frecuencia de África del Sur, nos relataba la progresión de los acontecimientos pero las informaciones eran muy ambiguas. Los disparos no dejaban de silbar. [URL=http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi.jpg.html][IMG]http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi.jpg[/IMG][/URL] [B]Domingo 14 de mayo de 1978.[/B] El mundo exterior todavía no sabe lo que pasa en Kolwezi, salvo Zambia y Sudáfrica. En el lugar, los europeos recibieron la prohibición de salir de sus casas. Según ciertos testimonios, la "caza del francés" comenzará al amanecer y proseguirá varios días. Los libaneses, a quienes los rebeldes toman por marroquíes son lanzados a un lago y fusilados. Ignoramos si hubo algún sobreviviente entre ellos. Los primeros pillajes comienzan. Los katangueses, todos muy jóvenes, reclaman comida y alcohol. Han sido servidos copiosamente, porque este domingo catorce era el día de la primera comunión para los niños católicos. Los niños no entendían demasiado lo que pasaba. Todo el mundo jugaba a la guerra y los pronósticos sobre los vencedores iban a buen paso. Me acuerdo que mi papá gritaba desaforado "ALERTA", cuando los aviones lanzaban sus cohetes y nosotros nos refugiamos en los baños bajo un tejado de hormigón. Los barrios africanos estaban en ebullición. Todos los zaireños que mostraron un celo excesivo al servicio del régimen de Kinshasa son llevados frente a una parodia de tribunal del pueblo y ejecutados. Muchos europeos sufrirán la misma suerte. Recién al final de la tarde, todas las agencias de prensa anuncian que la segunda guerra de Shaba ha comenzado y que las ciudades de Mutshasha y Kolwezi estarían en manos de fuerzas armadas llegadas desde Angola y enviadas por Zambia, dirigidas por los cubanos. [B]Lunes 15 de mayo de 1978.[/B] La situación en Kolwezi se deteriora a cada hora. Los rebeldes que llegaron se juntan con civiles y entran en las casas europeas a sangre y fuego. Un hombre se niega a entregar las llaves de su coche, es abatido en el momento. Ellos se contentan a veces con equipos de música o relojes, raramente con dinero. Todas las tiendas fueron asaltadas. Los soldados zaireños fueron aerolanzados pero son interceptados sin haber tenido tiempo de intervenir. Las matanzas continúan sin descanso. La aviación militar zaireña intervino de menor a mayor bombardeando sobre todo a sus aliados, por falta de experiencia sin duda. En Bruselas, en los medios políticos, nos mencionan tangencialmente. No disponiendo de ninguna información precisa sobre la situación de los residentes belgas, nadie todavía se atreve a invocar una intervención militar del estilo de 1964. En París, en cambio, parece que ya se tiene una mirada más circunstancial de los acontecimientos del fin de semana. La radio de África del Sur continuaba lanzando informaciones que eran completamente contradictorias entre una hora y otra. [URL=http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi2.jpg.html][IMG]http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi2.jpg[/IMG][/URL] [B]Martes 16 de mayo de 1978.[/B] En las calles de Kolwezi transformadas en un basural, algunos cadáveres comenzaban a pudrirse al sol. Continúan los disparos de manera intermitente. Los europeos que pudieron conservar un aparato de radio se quedan durante el día y la noche a la escucha de emisiones internacionales. Todo comienza a faltar y sin distinguir a familias con o sin hijos fueron despojados de todo. Los europeos fueron sacados a la fuerza de sus casas y llevados al cuartel general de los rebeldes para su identificación. Algunos no volverán. Otros fueron condenados por el tribunal de los invasores y escaparon de casualidad del paredón porque conocían el swahili. Todos los europeos deben ser ejecutados antes de que los katangueses se replieguen y todas las instalaciones de Gécamines deben ser destruidas. Francia decidió enviar fuerzas militares para evacuar a los residentes extranjeros. El 2º REP de Calvi es designado para la misión pero se niega oficialmente a cualquier comentario. Una parte de los civiles han sido reagrupados en el Liceo Juan XXIII, otros en el P2 (nuevo barrio de los europeos). Los últimos han sido abatidos. El hotel Impala, donde vivían cinco militares franceses, es saqueado completamente. [B]Miércoles 17 de mayo de 1978.[/B] La pesadilla continúa para los europeos de Kolwezi sobre los que ninguna vejación es ahorrada. El ruido de los helicópteros que circulan habrían venido a evacuar a una centena de residentes norteamericanos. La noticia nunca será confirmada. Las ejecuciones se suceden y los soldados katangueses empapados en alcohol y cáñamo ya no son más responsables de sus actos. Todo el mundo se esconde donde puede: baños, techos falsos. etc. La noche es más tranquila, los enemigos descansan. Los europeos esperan el amanecer dándose coraje mutuamente. En París, el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Defensa están tapados de mensajes. Al final de la tarde en Bélgica, sabemos que un C-130 del ala 15° está listo para una evacuación, pero ninguna respuesta ha sido dada a los ruegos del presidente Mobutu, que desea una intervención militar y técnica de los belgas. Están dispuestos a concedérsela y la partida es postergada. Los norteamericanos, alemanes, franceses y belgas se reúnen en la base militar de Stuttgart, en el secreto más grande. [URL=http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi1.jpg.html][IMG]http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi1.jpg[/IMG][/URL] [B]Jueves 18 de mayo de 1978.[/B] En Kolwezi continúan las masacres y la intervención de Estados Unidos y de Europa parece cada vez más comprometida. Durante la noche del miércoles a jueves, las autoridades francesas deciden intervenir solas y enérgicamente. Los belgas no pretenden ir más allá de una intervención estrictamente humanitaria: es decir, evacuar a los europeos. En Calvi, Córcega, el 2º REP es consignado y los paracaidistas belgas permanecen en alerta en Melsbroek. París y Bruselas no logran ponerse de acuerdo. En el curso de la noche, el ministro de Defensa belga es advertido por pilotos belgas, de maniobras en Córcega, que los legionarios acaban de embarcar a bordo de aviones de Air France y de UTA. [B]Viernes 19 de mayo de 1978.[/B] En Kolwezi, los katangueses y sus rehenes siguieron por radio el desarrollo de estas últimas horas. Todos tienen la convicción de que los paracaidistas llegarán demasiado tarde. Las calles están cubiertas de cadáveres y las descargas de fusilería prosiguen cada vez más. La operación es adelantada 12 horas. La decisión tomada es lanzar una primera ola sobre la minúscula pista del aeropuerto. Los aviones militares belgas no pueden atravesar el espacio aéreo argelino y deben hacer un rodeo enorme. El viaje que dura normalmente menos de ocho horas, durará casi 23 horas para los C-130. Desembarcarán paracaidistas muertos de cansancio e incapaces para un combate inmediato. A las quince, 400 legionarios a las órdenes del coronel Erulin saltan sobre Kolwezi. Uno de los suyos quedará enganchado en la carlinga del avión y esperará una segunda vuelta para cortar su cincha, abrir su paracaídas de emergencia y aterrizar en un eucalipto, donde será masacrado con un machete por los katangueses. Estos últimos que ven la fuerza militar francesa, decidieron desandar el camino abandonando las armas y los zapatos, para correr más rápidamente. Se vistieron de trajes civiles robados a los cadáveres. Para los europeos, es la explosión de alegría después de una semana de terror y de masacres. Por la tarde noche tenían orden de quedarse en sus casas porque los legionarios tiraban con fusiles con miras nocturnas. Han sido salvados. [URL=http://s890.photobucket.com/user/hernupeto/media/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi3.jpg.html][IMG]http://i890.photobucket.com/albums/ac103/hernupeto/Fuerzas%20francesas/1Kolwezi3.jpg[/IMG][/URL] [B]Sábado 20 de mayo de 1978.[/B] Los paracaidistas belgas llegados a Kamina desde la víspera entran finalmente en acción. Sin coordinación efectiva con los legionarios del Regimiento Extranjero de Paracaidistas, empiezan la evacuación de los extranjeros hacia Kamina en un C-130. La repatriación durará todo el día. Lo más impresionante fue la espera de los refugiados en el aeropuerto de Kolwezi. Algunos tenían la mirada vacía, otros se reían, en traje o en ropa interior, la gente tenía dificultades para instalarse en un avión. Hacia las 1300, una estación radial anuncia que los primeros refugiados han sido embarcados a Kamina y que son esperados en Bruselas hacia las 1600. Finalmente un 747 despegará a las 0520 y aterrizará a la mañana siguiente en Bruselas. Otros aviones siguieron y el último de los ocho llegó el lunes por la tarde. Esperábamos muchos debates parlamentarios, tanto como el mundo lo esperaba, que fueran a alumbrar finalmente la posición del gobierno belga, tanto con respecto a Francia como a Zaire y a explicar las razones de la lentitud de la acción emprendida. La vida continuó. [I]Fuente[/I]: Marc Saussez [I]Fotos[/I]: Christianne Wulleput . [SIZE=3][B]Kolwezi, Zaïre: 13 mai 1978.[/B][/SIZE] [SIZE=2]Des rebelles katangais venant d'Angola attaquent une garnison zaïroise s'emparent de la ville et l'isolent du reste du monde. Trois mille coopérants sont pris en otage et menacés à tout moment d'être massacrés. Des centaines de personnes ont perdus la vie dans d'horribles souffrances et ceux qui sont encore là doivent leurs existences au fabuleux courage de la légion étrangère et des paras commandos belges. Au bout de six jours de guerre tous les survivants faisant partie de la coopération ont été rapatriés vers leurs pays. Tous les biens furent abandonnés à la population locale.et les maisons furent pillées Ce qu'il reste dans nos mémoires, un souvenir inoubliable, de la souffrance et du sang...[/SIZE] [B][SIZE=2]Samedi 13 mai 1978[/SIZE][/B] [SIZE=2]En cette période de l’année, juste à la fin de la saison des pluies, le soleil se lève peu après cinq heures. En Afrique Centrale, on a l’habitude de se rendre au bureau à sept heures, mais ceux qui travaillent dans les mines commencent dès six heures du matin. Deux explosions ont retenti du côté de l’aéroport, qui se trouve à une dizaine de kilomètres de la ville. Très vite on a pu distinguer le bruit de mitrailleuses et les sifflements suivis des balles qui venaient s’enfoncer dans les façades des maisons. Bientôt apparurent les premiers véhicules escortés de soldats à pied, les Katangais venus d’Angola étaient là. En investissant la ville, les rebelles ont commencé par prendre l’aéroport, seul endroit par lequel il serait éventuellement possible d’acheminer des renforts. Une dizaine d’hommes retranchés et puissamment armés se chargeaient eux de couper la route de Likasi, Lubumbashi, ce qui rendait la ville de Kolwezi inaccessible de l’extérieur. Personne, semble-t’il, ne s’attendait à une attaque rebelle de cette envergure. La guerre débuta à six heures du matin, les premiers civils furent tués vers six heures trente. Le cauchemar avait commencé. Les questions fusaient de toutes parts. L’électricité le téléphone et l’eau furent coupés. La radio, les ondes d’Afrique du Sud, nous relataient la progression des évènements mais les informations étaient très ambiguës. Les balles n'arrêtaient pas de siffler.[/SIZE] [SIZE=2][B]Dimanche 14 mai 1978[/B][/SIZE] [SIZE=2]Le monde extérieur ne sait toujours pas ce qui se passe à Kolwezi, à part la Zambie et l’Afrique du Sud. Sur place, les Européens ont reçu l’interdiction de sortir de chez eux. Selon certains témoignages, la "chasse aux français" commencera à l’aube et se poursuivra plusieurs jours. Des Libanais, que les rebelles prennent pour des Marocains sont jetés dans un lac et fusillés. On ignore s’il y eut des survivants parmi eux. Les premiers pillages commencent. Les Katangais, tous très jeunes, réclament de la nourriture et de l’alcool. Ils ont été servis copieusement, car ce dimanche quatorze était le jour des communions pour les enfants catholiques. Les enfants ne réalisaient pas trop ce qui se passait. Tout le monde jouait à la guerre et les pronostics sur les vainqueurs allaient bon train. Je me souviens que mon papa hurlait à tue- tête «ALERTE», lorsque les avions lançaient leurs roquettes et nous nous réfugions dans les toilettes sous un toit de béton. Les quartiers africains étaient eux en ébullition. Tous les Zaïrois qui ont montré un zèle excessif au service du régime de Kinshasa sont traduits devant un simili tribunal du peuple et exécutés. Beaucoup d’européens subiront le même sort. En fin d’après-midi, seulement, toutes les agences de presse annoncent que la deuxième guerre du Shaba à commencé et que les villes de Mutshasha et Kolwezi seraient entre les mains de forces armées venues d’Angola par la Zambie et encadrées par les Cubains.[/SIZE] [SIZE=2][B]Lundi 15 mai 1978[/B][/SIZE] [SIZE=2]La situation à Kolwezi se détériore d’heure en heure. Les rebelles auxquels sont venus se joindre des civils mettent les maisons européennes à feu et à sang. Un homme refuse de donner les clés de sa voiture, il est abattu sur-le-champ. Ils se contentent parfois de transistors ou de montres, rarement d’argent. Tous les magasins furent pillés. Des soldats zaïrois furent parachutés et tous furent interceptés sans avoir eu le temps d’intervenir. Les massacres continuaient sans relâche. L’aviation militaire zaïroise intervint de plus belle en bombardant surtout leurs alliés, par manque d’expérience sans doute. A Bruxelles, dans les milieux politiques, on se tâte. Ne disposant d’aucune information précise sur la situation des ressortissants belges, personne n’ose encore évoquer une intervention militaire dans le style de 1964. A Paris par contre, il semble qu’on ait déjà une vue plus circonstanciée des événements du week-end. La radio d’Afrique du Sud continuait à cracher des informations qui étaient tout à fait contradictoires d'une heure à l'autre.[/SIZE] [B][SIZE=2]Mardi 16 mai 1978[/SIZE][/B] [SIZE=2]Dans les rues de Kolwezi transformées en dépotoir, quelques cadavres commençaient à pourrir au soleil. Des coups de feu éclatent en fusillades nourries. Les Européens qui ont pu conserver un poste de radio restent nuit et jour à l’écoute des émissions mondiales. Tout commence à manquer et sans le dévouement de leurs boys nombre de familles aurait été démunie de tout. Des Européens sont sortis de force de leurs maisons et emmenés au quartier général des rebelles pour vérification d’identité. Certains n’en reviendront pas. D'autres furent condamnés par le tribunal des envahisseurs et échappèrent de justesse au poteau d'exécution car ils connaissaient le swahili. Tous les Européens doivent être exécutés avant que les Katangais se replient et toutes les installations de la Gécamines doivent être détruites. La France décida d’envoyer des forces militaires pour évacuer les ressortissants étrangers. Le 2ème R.E.P à Calvi est consigné mais on se refuse officiellement à tout commentaire. Une partie des civils se sont regroupés au Lycée Jean XXIII, d'autres au P2 ( Nouveau quartier des Européens). Ces derniers ont tous été abattus. Le motel Impala, où logeaient cinq militaires français, est saccagé de fond en comble.[/SIZE] [SIZE=2][B]Mercredi 17 mai 1978[/B][/SIZE] [SIZE=2]Le cauchemar continue pour les Européens de Kolwezi à qui aucune vexation n’est épargnée. Le bruit circule que des hélicoptères seraient venus évacuer une centaine de ressortissants américains. La nouvelle ne sera jamais confirmée. Les exécutions se succèdent et les soldats katangais imbibés d’alcool et de chanvre ne sont plus maître de leurs actes. Tout le monde se cache là où il peut: toilettes, faux plafonds… La nuit est plus calme, les ennemis se reposent…Les Européens attendent l’aube en se donnant du courage mutuellement. A Paris, le ministère des affaires étrangères et le ministère des armées sont submergés de messages. En fin d’après-midi en Belgique, on apprend que les C-130 du 15°wing sont prêts pour une évacuation, mais aucune réponse n’a été donnée aux demandes pressantes du Président Mobutu qui désire une intervention militaire et technique des Belges. Ceux-ci ne sont pas disposés à les lui accorder et le départ est reporté. Les Américains, les Allemands, les Français et les Belges se réunissent sur la base militaire de Stuttgart, ceci dans le plus grand secret.[/SIZE] [SIZE=2][B]Jeudi 18 mai 1978[/B][/SIZE] [SIZE=2]A Kolwezi se poursuivent les massacres et l’intervention des Etats-Unis et de l’Europe semble de plus en plus compromise. Dans la nuit de mercredi à jeudi, les autorités françaises décident d’intervenir seules et en force. Les Belges n’entendent pas dépasser une intervention strictement humanitaire: c’est-à- dire évacuer les Européens. A Calvi, en Corse, le 2ème R.E.P. est consigné et les paras belges sont en alerte à Melsbroek. Paris et Bruxelles n'arrivent pas à accorder leurs violons. Au cours de la nuit, le ministre belge de la défense nationale est averti par des pilotes belges, en manœuvre en Corse, que les légionnaires viennent d'embarquer à bord d'avions d' Air France et d' UTA.[/SIZE] [B][SIZE=2]Vendredi 19 mai 1978[/SIZE][/B] [SIZE=2]A Kolwezi, les Katangais et leurs otages ont suivi au transistor le développement de ces dernières heures. Tous ont la conviction que les paras arriveront trop tard. Les rues sont jonchées de cadavres et les fusillades reprennent de plus belle. L’opération est avancée de 12 heures. La décision est prise de larguer une première vague sur la minuscule piste de l’aéroport. Les avions militaires Belges ne peuvent traverser l’espace aérien algérien et doivent faire un énorme détour. Le voyage qui dure normalement moins de huit heures sera de 23 heures pour les C-130. Ils débarqueront des paras morts de fatigue et inapte au combat immédiat. A quinze heures 400 légionnaires aux ordres du colonel Erulin sautent sur Kolwezi. Un des leurs restera accroché à la carlingue de l’avion et attendra un second tour pour couper sa sangle, ouvrir son parachute ventral et atterrir dans un eucalyptus où il sera massacré à la machette par les katangais. Ces derniers voyant la force militaire française, décidèrent de rebrousser chemin en abandonnant armes et chaussures, pour courir plus vite. D’autres s’habillèrent de vêtements civils volés aux cadavres. Pour les Européens, c’est l’explosion de joie après une semaine de terreur et de massacres. Le soir ils avaient ordre de rester chez eux car les légionnaires tiraient au fusil à infrarouge. Ils étaient sauvés.[/SIZE] [B][SIZE=2]Samedi 20 mai 1978[/SIZE][/B] [SIZE=2]Les paras belges arrivés à Kamina depuis la veille entrent enfin en action. Sans coordination effective avec les légionnaires du régiment étranger des parachutistes, ils entament l’évacuation des étrangers vers Kamina en C-130. Le rapatriement durera toute la journée. Le plus impressionnant fut l'attente des réfugiés à l'aéroport de Kolwezi. Certains avaient le regard vide, d'autres riaient, en costume ou en sous-vêtements, les gens avaient du mal à réaliser la chance de pouvoir s'installer dans un avion. Vers 13 heures, une station annonce que les premiers réfugiés ont été embarqués à Kamina et qu’ils sont attendus à Bruxelles vers 16 heures. Finalement le 747 décollera à 5h20 et se posera le lendemain matin à Bruxelles. Les autres avions suivirent et le dernier des huit arriva le lundi après-midi. On attendait beaucoup de débats parlementaires, qui-tout le monde l’espérait, allaient enfin éclairer la position du gouvernement belge, tant à l’égard de la France que du Zaïre et expliquer les raisons de la lenteur de l’action entreprise. La vie continua.[/SIZE] [B][SIZE=2][I]SOURCE[/I]: Marc Saussez [I]PHOTOS[/I]: Christianne Wulleput[/SIZE][/B] [/QUOTE]
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