General Juan Lavalle, Héroe de 5 Naciones

Hola a todos, acá les dejo un breve resumen de la vida del general Juan Galo Lavalle, héroe de las independecias de Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Uruguay. Militar mítico de valentía sin igual y político torpe, que llevado por la pasión de sus convicciones y influenciado por la elite porteña, desencadenó una sangrienta guerra civil en Argentina con el fusilamiento de Dorrego. Espero que los foristas puedan agregar mas datos y anecdotas de este personaje impresionante y polémico, ya que a mi, al menos me es dificil conseguir libros con su biografia que valgan la pena.

Desde los 14 años hasta su muerte (a los 44) su vida fue una permanente milicia. Juan Galo Lavalle nació en Buenos Aires el 17 de Octubre de 1797. Era el cuarto hijo de Manuel José de la Valle y Mercedes González. Al estallar la revolución de Mayo, su familia se encontraba en Chile, donde su padre era funcionario. De regreso en Buenos Aires, el 31 de Agosto de 1812, Lavalle solicitó su admisión como cadete en el Regimiento deGranaderos a Caballo. En Mayo de 1813 pidió al general Alvear ser enviado al frente. Ascendido a Teniente en 1813, pasó en 1814 al ejército sitiador de Montevideo, a órdenes de Alvear.
Luchó contra Artigas, y al mando de Dorrego combatió en la batalla de Guayabos. En 1816, con su regimiento, ingresó al Ejército de los Andes que San Martín preparaba en Mendoza. El 4 de Febrero de 1817, tuvo destacada actuación en Achupallas donde una patrulla de Granaderos venció a fuerzas realistas superiores que trataban de impedir la marcha de las tropas argentinas. En Chacabuco fue ascendido a Capitán. En Maipú mandó una compañía de Granaderos que con los regimientos de Zapiola y Freire pusieron fuera de combate a la caballería realista. Combatió en el sur contra los restos del ejército español.
En Nazca, Perú, el 15 de Octubre de 1820, al frente de la caballería patriota avanzó a todo galope sobre el campo realista, causando una completa sorpresa. En Paseo, el 6 de Diciembre, cargó poniendo en fuga a la caballería enemiga. En Jauja se le entregó prisionero el teniente coronel Andrés de Santa Cruz, futuro Presidente de la Confederación peruano-boliviana. En la campaña del Ecuador, el 21 de Abril de 1822, libró en Riobamba uno de los más brillantes combates de caballería de la guerra de la Independencia, destrozando a la caballería española por el resto de la campaña. Intervino en Pichincha, en el desastre de Torata y en la retirada de Moquegua, donde con 300 Granaderos contuvo a un ejército varias veces superior.
A fines de 1823, se separó del ejército de Bolívar, y ya en Mendoza, un movimiento militar derrocó al gobernador y nombró en su reemplazo a Lavalle. Diez días después, 4 de Julio de 1824, regresó a Buenos Aires, recibiendo despachos de coronel graduado. Con Rosas y Senillosa integró la comisión demarcadora de la frontera con los indios. Al estallar la guerra con el Brasil se incorporó al ejército nacional. En Febrero de 1827 venció a una columna de 1.200 hombres en Bacacay. En Ituzaingó, en audaz y calculada maniobra, arrolló a las fuerzas del general Abreu, siendo ascendido a general.
Debido a los conflictos político – civiles que vivía el país, Lavalle se preparaba a poner en ejecución un plan cuando las tropas correntinas, que lo habían acompañado desde el principio de la campaña, decidieron regresar en masa a su provincia. Con sus últimos fieles, unos doscientos hombres, Lavalle emprendió el camino de Jujuy, donde llegó el 8 de Octubre.
Tratando de huir al norte, a Bolivia, con unos cuantos camaradas leales, Lavalle fue muerto (probablemente por accidente) en una residencia privada en Jujuy cuando un grupo que acertaba a pasar por allí disparó una serie de tiros contra la casa; cuando sus leales seguidores se enteraron de que existía el propósito de profanar sus restos, formaron secretamente una guardia de honor para escoltar el cadáver de Lavalle fuera del país, hasta Bolivia, donde lo depositaron en la ciudad de Potosí hasta que los restos pudieran ser devueltos a Buenos Aires, lo que aconteció en 1868, siendo inhumados en el cementerio de La Recoleta.
 
Aqui hay más del gran Lavalle y sus grandaderos, la batalla de Riobamba, ejemplo de valor y osadía que preparó el terreno para la batalla de Pichincha y la liberación de Ecuador.
Lavalle, Riobamba y los granaderos


El 21 de abril de 1822 Juan Lavalle, entonces un soldado de veinticinco años, se ganó el apodo de “León de Riobamba”, una distinción que de alguna manera se hizo extensiva a los noventa y seis granaderos que cargaron contra más de cuatrocientos españoles obligándolos, en una primera instancia, a retroceder. Cuando repuestos de la sorpresa, o el susto, la caballería y la infantería española se lanzaron en la persecución de los granaderos que regresaban a su base trotando como si estuvieran paseando, se produjo un segundo encuentro, en el que otra vez los españoles fueron derrotados.
La batalla de Riobamba se libra en Ecuador y de alguna manera prepara las condiciones para la posterior victoria de las tropas americanas en Pichincha. Los granaderos de San Martín se habían incorporado al ejército dirigido por el mariscal Antonio Sucre y, a juzgar por los resultados, adquirir en “préstamo” a los granaderos fue una de sus mejores ocurrencias.
Según las crónicas, el 22 de abril fue un día lluvioso. El barro dificultaba el desplazamiento de los soldados y obligaba a tomar precauciones especiales a la hora de decidir la batalla con el enemigo. Sucre le ordenó a Lavalle que inspeccionara el terreno. Nada más que eso; una inspección para obtener algunos datos indispensables para el futuro combate. Lavalle avanzó con sus hombres y de pronto se encontró con tres batallones españoles que lo triplicaban en hombres y armamentos. Lo prudente en ese caso hubiera sido retroceder, pero Lavalle nunca fue prudente, mucho menos en esas circunstancias.
Los españoles no podían creer lo que veían sus ojos. Un grupo de hombres avanzaba sobre ellos al grito de “¡a degüello!”. El aspecto de los soldados criollos debe de haber sido temible porque luego de una breve resistencia los que retrocedieron fueron los españoles. Lavalle los persiguió, ordenándoles a sus hombres que se detuvieran cuando advirtió que la caballería española había llegado hasta donde estaba apostada la infantería. Entonces dio orden de retroceder. Lo hicieron despacio, como si estuvieran paseando, “al trote”, dice el informe oficial. Los españoles, tal vez avergonzados por haber sido corridos por noventa soldados, decidieron perseguirlos.
El informe posterior que Sucre le envió a San Martín es elocuente: “Lo mandé a un reconocimiento a poca distancia del valle y el escuadrón se halló frente a toda la caballería enemiga y su jefe tuvo la elegante osadía de cargarlos y dispersarlos con una intrepidez de la que habrá raros ejemplos”. Sucre concluye su informe a San Martín diciendo de Lavalle: “Su comandante ha conducido su cuerpo al combate con una moral heroica y con una serenidad admirable”.
Conviene subrayar una de las frases de Sucre: “La elegante osadía…”. La decisión de Lavalle fue improvisada, no cumplió ninguna orden, no se atuvo a ninguna instrucción, por el contrario lo suyo fue una improvisación o, para ser más precisos, una inspiración, una genial inspiración. El informe que el propio Lavalle hizo por su lado parece coincidir con esta hipótesis. En un primer párrafo describe el momento en que retrocede después de la primera carga y cómo luego observan que la caballería española regresa al galope. Son muchos, están bien armados y se trata de soldados expertos en guerrear, pero… “ el coraje brillaba en el semblante de los bravos granaderos y era preciso ser insensible a la gloria para no haber dado una segunda carga”, ataque que en ese caso contó con el auxilio de los Dragones de Colombia, quienes estando a las órdenes de Sucre se involucraron en el combate .
O sea que la batalla de Riobamba se libró en dos tiempos, y en ambos las tropas americanas salieron airosas. El balance de pérdidas en vidas y armamentos permite asegurar que hubo ganadores y perdedores. Los españoles dejaron en el campo de batalla alrededor de cincuenta muertos y un número similar de heridos, mientras que los criollos sólo tuvieron que lamentar dos bajas.
Diez años antes, con sólo quince años de edad, Lavalle había ingresado al cuerpo de Granaderos a Caballo creado por el entonces teniente coronel José de San Martín. Aún no le había terminado de crecer la barba y ya estaba enredado en combates y batallas. Después de haber guerreado una temporada en la Banda Oriental fue trasladado a Mendoza donde se incorporó al proyecto del Ejército de los Andes. Desde ese momento puede decirse sin exagerar que estuvo en todas y en todas se lució y ganó honores y ascensos. Desde Chacabuco, donde fue ascendido a capitán, hasta Ituzaingó donde le otorgaron el grado de general en el mismo campo de batalla después de haber improvisado una carga de caballería que se hizo célebre y que para más de un observador militar decidió la batalla, Lavalle trazó un itinerario de combatiente que le permitió ganar con justicia el título de guerrero de la Independencia.
El héroe de Riobamba nunca renunció a su condición de granadero y soldado de San Martín. Después de Riobamba siempre lució con orgullo la distinción que le otorgó San Martín, distinción que muchos años después, cuando ya estaba embarrado en las guerras civiles, sacó a relucir para refutar a sus enemigos que lo acusaban de traidor a la patria. “El Perú a los vencedores de Riobamba”, decía el brazalete entregado por San Martín a su granadero.
Los méritos de Lavalle son también los méritos del cuerpo de granaderos, ese regimiento que recibió su bautismo en San Lorenzo y luego recorrió medio continente, siempre combatiendo contra los enemigos de la Independencia. Los granaderos regresaron a Buenos Aires catorce años después de haber sido creados. Llegaban cargados de glorias y cicatrices. No eran muchos. De los mil hombres que marcharon a Mendoza sobrevivieron 120.
Desde Buenos Aires a Colombia hay miles de kilómetros. Estos bravos soldados los recorrieron peleando sin tregua. Estuvieron en Chile, Perú, Ecuador, Colombia y Bolivia. En todos lados recibieron reconocimientos y elogios. Ganaron y perdieron batallas, mataron y murieron, combatieron en la montaña, en la llanura y en el mar, y siempre defendieron los principios que en su momento les inculcara San Martín, normas de disciplina tan austeras y exigentes que hasta sancionaban al soldado que golpease a una mujer “aunque hubiera sido insultado por ella”.
La suerte de los granaderos estuvo ligada a la de su jefe. Cuando San Martín dejó Perú, ellos iniciaron el retorno a Buenos Aires. El viaje fue largo y cargado de acechanzas. Hubo rebeliones, naufragios y acciones heroicas. El 19 de febrero de 1826, setenta y ocho granaderos a las órdenes del coronel Félix Bogado entraron a la ciudad de Buenos Aires que los recibió como héroes. De los setenta y ocho, había seis que realizaron toda la campaña, desde San Lorenzo a Junín. Importa recordar sus nombres porque lo merecen: Paulino Rojas, Francisco Olmos, Segundo Patricio Gómez, Dámaso Rosales, Francisco Vargas y Miguel Chepaya.
El 23 de abril de ese año, y en homenaje a la batalla de Riobamba, don Bernardino Rivadavia decidió incorporarlos a su escolta, honor que mantienen hasta el día de la fecha. Para 1826 San Martín ya estaba en el exilio, pero cuando se enteró de la noticia no disimuló su satisfacción. Los granaderos habían sido su creación, su primera criatura, la niña de sus ojos, como se decía entonces. San Martín siempre consideró a los granaderos como un regimiento ejemplar, como un modelo de profesionalismo militar. Parco y medido como era en los elogios, dijo de ellos una de las frases más ponderativas que salieron de la boca de ese hombre enemigo de las palabras fáciles y la retórica liviana: “De lo que mis granaderos son capaces, sólo yo lo sé. Habrá quien los iguale, quien los supere, no”.
Saludos
 

Procer

Colaborador
Lavalle, un guerrero tremendo, tambien llamado "la espada sin cabeza", por su tremenda capacidad guerrera pero su mal tacto politico.
En mi ciudad, Jujuy, esta el museo Lavalle, la casa de Zenarruza, donde muere, con la puerta que estaba en esos dias.
la version del asesinato es una de las que circulan, quizas la mas conocida, una partida que buscaba matar al mandatario jujeño, dio por casualidad con el general Lavalle.
Por otro lado hay un libro de Jose Maria Rosa, llamado "El condor ciego" (se puede bajar gratis online) donde se da una hipótesis que no deja de ser muy interesante, hablando de un suicidio del procer o un disparo accidental de alguien de su entorno. Te recomiendo leer esa obra. Yo la he leido y he visto los esquemas, siendo altamente improbable que el disparo del arma del asesino pudiera haber impactado en el cuello de Lavalle, ya que tras la puerta hay aun hoy unas escaleras, el agujero de la cerradura es pequeño y la trayectoria del proyectil debiera haber sido plana para entrar, con esa trayectoria, no podría haberse levantado a mas de 20 cm. del suelo, dando a lo sumo en las piernas.
Saludos
 
He leido un poco de esa obra, muy interesante, pero esta centrada mas en el final de Lavalle y su parte en la guerra civil que en el resto de su vida que es la parte mas gloriosa de su lucha, me gustaria encontrar un libro que abarque mas esa parte, que no es poco por cierto. Con respecto a su muerte, siempre me ha parecido dudoso lo del balaso por el ojo de la cerradura, es mucho mas creible lo del suicidio, o incluso versiones que dicen que fue una amante suya cuyo padre fue fusilado por Lavalle tiempo atrás, pero bueno, tal vez alguna vez aparezca algun documento que aclare bien el tema, como también es impresionante lo que hacen sus soldados para proteger su cadaver y llevarlo hasta Bolivia a salvo de la partida federal.
Aca dejo un par de anecdotas que encontre sobre Lavalle en internet, espero que los demas foristas puedan hacer mas rico este tema con mas datos e información.
El general Lavalle protagonizó muchas anécdotas. Una de ellas fue la legendaria carga al frente de su batallón al grito de “a degüello”, que lo hizo merecedor de ser llamado “el león de Riobamba”. Sin embargo, el incidente con Bolívar sirvió para pintarlo con mayor precisión. Participaba con otros jefes de una reunión del Estado Mayor de las fuerzas combinadas, escuchando frente a un mapa las indicaciones que impartía el militar colombiano.
Lavalle lo interrumpió con algunas observaciones discrepantes y el mariscal, en la plenitud de su poder y gloria, le contestó en tono irritado: “Teniente coronel, por impertinencias menores he mandado fusilar a generales”. Lavalle no se arredró y apoyó la mano sobre el pomo de su arma para contestarle con calma imperturbable: “Señor, los generales que fusilasteis no empuñaban este sable

Saludos
 
Comprendo, de todos modos no puedo abandonar cierta amargura cada vez que leo historia argentina. El fusilamiento de Dorrego siempre me pareció innecesario, cruel. Y más allá de este caso en particular, en el que habría que confrontar ideas políticas, digo simplemente que es muy triste comprobar como antiguos camaradas, hermanos que lucharon juntos por la idependencia, terminaron después matándose entre ellos. Hay varios casos en Argentina. La locura de la guerra fraticida.
 

Herr Professor

forista tempera-mental
Colaborador
me llama la atencion como muchas veces la historia a tomado al fusilamiento de Dorrego como una accion mas....

creo que Lavalle no lo fusila , sino que lo ASESINA , no dándole ni tiempo a prepararse , ni a despedirse dignamente de este mundo... al peor criminal se le hubiese dado mas tiempo...

sin duda fue una espada brillante , pero demasiado subordinado al poder político
en lo personal creo que fue un gran soldado , pero me dista mucho , considerarlo un "procer"
 
Muchachos, imagínense la cara de Lavalle cuando se enteró que las muertes de sus soldados fueron en vano por el vergonzoso Tratado de Paz que firmó Dorrego. Lo peor de todo es que la paliza al Brasil era tremenda, es traición a la Patria.

Y no me vengan con la presión que estaba teniendo Dorrego, porque cuando ocupó el cargo sabía en lo que se estaba metiendo. De última hubiera renunciado y listo.
 
Yo no me metería en la polémica de juzgar sus actos.
No nos va a llevar a nada.
Hoy me alcanza conen entenderlo como lo que es; el oficial de caballería con más huevos que tuvo este país.
Me emocioné al encontrar su tumba custodiada por la figura de un soldado de su querido regimiento.
Es una pena que esté un poco descuidada.
Se merece más.
 

Nocturno Culto

Colaboracionista
Colaborador
Muchachos, imagínense la cara de Lavalle cuando se enteró que las muertes de sus soldados fueron en vano por el vergonzoso Tratado de Paz que firmó Dorrego. Lo peor de todo es que la paliza al Brasil era tremenda, es traición a la Patria.

Y no me vengan con la presión que estaba teniendo Dorrego, porque cuando ocupó el cargo sabía en lo que se estaba metiendo. De última hubiera renunciado y listo.

Estimado amigo.

Entiendo lo que dice y comparto que el desenlace de la Guerra con el Imperio del Brasil fue resultado de una clara traición, pero la historia no es tan fácil como para decir que podría haberse ido cuando quisiera.

Pero el traidor no fue Dorrego, Dorrego fue un Patriota. En todo caso el traidor aquí fue Manuel José García (el mismo que fogoneara la ocupación Portuguesa de la banda oriental en 1816 fue el encargado de negociar la paz con el Brasil).
Rivadavia rechazó ese tratado antes de renunciar, y una vez disuelta la Presidencia, Dorrego como Gobernador de Buenos Aires (y por ende el hombre fuerte de las Provincias Unidas) prosiguió con las operaciones contra los brasileros.
Fue la imperiosa necesidad de recuperar la paz y la presión británica (véase Lord John Ponsonby) las que obligaron al Manuel Dorrego a ceder la Independencia al Uruguay. En resumidas cuentas, Dorrego fue víctima de las circunstancias.

Lavalle fue un excelente soldado, hombre valiente y dispuesto al sacrificio.
Pero también fue cabeza de un golpe de Estado contra un gobierno legitimo, elegido por la voluntad popular (siempre dentro de las limitaciones de la época, claro).

No hay que olvidar los enormes aportes que Lavalle y sus hombres hicieron a la libertad americana, pero tampoco olvidar que como todos los hombres, el General cometió errores y algunos muy graves.

Le dejo un gran saludo.
 
Hola Nocturno Culto!

Dorrego cede por la presión de Inglaterra (que no quería más guerra porque se le complicaba el comercio de productos finalizados).

Si cede por un país extranjero, no se lo puede llamar patriota.

En ese momento estábamos en guerra, y el enemigo era Brasil (como años anteriores/posteriores fueron otros).

Ahora explicame como dándoles semejante paliza a los brasileros pasó esto:

- Reconocemos la Indep. de Uruguay (cuando pertenecía al Virreinato del Río de La Plata).
- Le devolvemos los territorios ganados a Brasil.

Los países tienen intereses, nada más que eso. No busquemos "hermandad" en donde es todo política.

Si a los ingleses en ese entonces les dabas el libre comercio de las tierras que se ganaran (no sé, por 10 años) te dejaban de embromar. Pero ni siquiera esa chispa tubo Dorrego.

Te dejo un abrazo!
 
Hola her profesor. Rosas se batió contra los ingleses, y sin embargo lo llaman traidor también. Y así millones de casos. Lo voy a editar así podemos seguir cambiando ideas.

Saludos!
 
Muy interesante, me podrian recomendar un buen libro sobre Lavalle, en especial sobre las campañas militares mas que de politica.

gracias, saludos.
 

Herr Professor

forista tempera-mental
Colaborador
Hola her profesor. Rosas se batió contra los ingleses, y sin embargo lo llaman traidor también. Y así millones de casos. Lo voy a editar así podemos seguir cambiando ideas.

Saludos!

gracias por tu buena predisposición amigo, hice lo mismo con el mio

saludos
 
En verdad, la acción de Lavalle en Navarro es para discutir abriendo otro tema, si bien tengo mi opinión sobre eso también y las consecuencias que trajo el fusilamiento de Dorrego(otro gran héroe nacional), mi intención abriendo este tema era tratar de enfocarnos en Lavalle militar, soldado de la independencia, no solo de Argentina, también de Chile, Perú, Ecuador y Uruguay, porque sabía que hablar de Lavalle desde el fusilamiento de Dorrego en adelante sería entrar en un debate político que terminaría desdibujando a un personaje tan complejo como su tiempo, en el cual nada era blanco o negro. Por eso discrepo con her profesor cuando dice que Lavalle no es un procer. Si alguien como Lavalle que fue protagonista de la lucha por la independencia de 5 paises no es un procer, no se quién lo es, lo que no quiere decir que no se lo discuta, o se reprueben muchos actos de su vida, sin duda tuvo muchos errores(y probablemente horrores), pero que fue un héroe de la independencia de medio continente estoy seguro y por lo tanto un procer.
De ser posible, me gustaría que todos los foristas sigamos aportando historias, relatos y anecdotas de este magnifico militar, ya que no son muchos los libros que hablen de las acciones de Lavalle durante la guerra de independencia. Es más, si alguno tiene libros para recomendar al respecto, se agradecerá.

Saludos
 
Esto encontré por Internet:



«Publiqué "SOBRE HEROES Y TUMBAS" en el año 1961, en el que escribí la tragedia final del General Juan Lavalle –su decisión de tomar Buenos Aires, después de organizar en Montevideo el plan de derrocamiento de Dorrego–. Se han escrito muchísimas páginas de historia sobre aquel desdichado acontecimiento. Cuando me decidí a tomarlo para mi novela, no era, en modo alguno el deseo de exaltar a Lavalle, ni de justificar el fusilamiento de otro gran pátriota como fue Dorrego, sino el de lograr mediante el lenguaje poético lo que jamás se logra mediante documentos de partidarios y enemigos; intentar penetrar en ese corazón que alberga el amor y el odio, las grandes pasiones y las infinitas contradicciones del ser humano en todos los tiempos y circunstancias, lo que sólo se logra mediante lo que debe llamarse poesía, no en el estrecho y equivocado sentido que se le da en nuestro tiempo a esa palabra, sino en su más profundo y primigenio significado».
 
Lavalle, un guerrero tremendo, tambien llamado "la espada sin cabeza", por su tremenda capacidad guerrera pero su mal tacto politico.
En mi ciudad, Jujuy, esta el museo Lavalle, la casa de Zenarruza, donde muere, con la puerta que estaba en esos dias.
la version del asesinato es una de las que circulan, quizas la mas conocida, una partida que buscaba matar al mandatario jujeño, dio por casualidad con el general Lavalle.
Por otro lado hay un libro de Jose Maria Rosa, llamado "El condor ciego" (se puede bajar gratis online) donde se da una hipótesis que no deja de ser muy interesante, hablando de un suicidio del procer o un disparo accidental de alguien de su entorno. Te recomiendo leer esa obra. Yo la he leido y he visto los esquemas, siendo altamente improbable que el disparo del arma del asesino pudiera haber impactado en el cuello de Lavalle, ya que tras la puerta hay aun hoy unas escaleras, el agujero de la cerradura es pequeño y la trayectoria del proyectil debiera haber sido plana para entrar, con esa trayectoria, no podría haberse levantado a mas de 20 cm. del suelo, dando a lo sumo en las piernas.
Saludos

Tiene razon procer, nunca mire esos detalles que usted meciona, y la verdad que coincide lo que dice, para aquel que conozca la Casona del Museo en la calle Lavalle, le resultara extraño si Lavalle esta al fondo la bala ingrese y pase la escalera.

Con respecto al viaje que realizan sus soldados y gauchos hacia Bolivia coloco un cuadro
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"Si algún día volvemos a Buenos Aires, juro sobre mi espada, por mi honor de soldado, que haré un acto de profunda expiación: rodearé de respeto y consideración a la viuda y los huérfanos del Coronel Dorrego".

A mi me basta con este gesto inconcluso para entenderlo y respetarlo.
 

Muchachos, imagínense la cara de Lavalle cuando se enteró que las muertes de sus soldados fueron en vano por el vergonzoso Tratado de Paz que firmó Dorrego. Lo peor de todo es que la paliza al Brasil era tremenda, es traición a la Patria.

Las acciones posteriores de Lavalle no tienen nada que ver con lo que paso en la guerra con el imperio del Brasil, ya que sabia que era una guerra que no se podia ganar y que la Banda Oriental no iba a formar parte de las Provincias Unidas por el caracter independistas que los orientales tenian.

Ademas Dorrego era partidario de continuar con la guerra despues de rechazar el tratado de paz firmado por Garcia en donde cedia la banda oriental al imperio del Brasil


 
Juan Galo de La Valle era descendiente directo del conquistador Hernán Cortés y con algo de sangre escocesa -Ross -(como que su ayudante era de origen irlandés -Isla- y su camarada Pringles era de origen noble escocés). Su valor y capacidad de combate sólo tenían par en el genial Mariano Necochea (como que tras la derrota de Moquegua huyendo Lavalle carga con 200 granaderos para dar tiempo a los demás a replegarse y habiendo perdido gran parte de sus hombres iba a retirarse cuando un subordinado grita "Un Necochea por aquí" y Lavalle replica "Lo mismo sabe morir un Lavalle que un Neochea" y carga a degüello poniendo en fuga a los enemigos aunque ya solo le quedaran vivos 83 hombres.).
Tuvo en Mendoza un duelo singular con el futuro General John Thomond O´Brien por hablar mal de la reputación de una joven porteña cercana a Lavalle quien exigió se retracte, cosa que O´Brien hizo pero no conformó a Lavalle quien pidió satisfacer la deuda con sangre, venciendo en el duelo donde casi deja sin muñeca al bravo irlandés quien mostraba con orgullo la herida y que mucho tiempo después mando hacer una espada para Lavalle con el nombre grabado de todas sus batallas.
Creo que el principal instigador del fusilamiento de Manuel Crispulo De Orrego o Dorrego fue Salvador María Del Carril con su nefasta carta que termina "carta como éstas se rompen"...
También están los problemas de Lavalle con San Martín siendo uno de los que en Perú le llamaba despectivamente "El Rey José" por sus ideas monarquistas y su trato para seducir realistas.
En Ituzaingó junto a Paz logró el ascenso a general (pese a perder a un hermano) tras atacar en forma diferente a la ordenada por Alvear, siendo que por orgullo sí lo hizo el ex grandero y ayudante de Napoleón:Federico Brandsen, quien así murió en combate como coronel pues nunca se le reconció el rango de general que alcanzara en Perú...
Otra historia ya es la heroica retirada de los hombres que protegieron su cadáver con el ex grandero y futuro presidente Juan Esteban Perdernea y oficiales como Lacassa y los coroneles Alejandro Danel (francés y quien separó la carne de sus huesos) y Henry Sinclair (de Estados Unidos).
Pensar que los Granderos dieron 19 generales...
 

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