El tiburon del Atlantico

EL TIBURON DEL ATLANTICO

Bajo el mando del Kapitanleutnant Otto Kretschmer, el submarino alemán U-99 dejo un rastro de destrucción por las frías aguas del Atlántico Norte.​

A las 8,06 horas del 8 de julio de 1940, el Kapitanleutnant Otto Kretschmer, en aquella su primera patrulla merodeando por el Atlántico Norte, escribió en su diario: “Ruidos de motor acercándose por estribor. Ordene ajustar la profundidad a 30 metros. Creo que mi tripulación va a recibir esta vez su bautismo con cargas de profundidad. Los escoltas se aproximan a la posición de ataque”.

Minutos después, el submarino U se vio sacudido con violencia por la explosión de las primeras cargas de profundidad. Fue el comienzo de una terrible prueba que duraría 20 horas. Completamente a merced de sus atacantes, Kretschmer y su tripulación, pálidos y sin afeitar, débilmente iluminados por la luz eléctrica, solo podían sentarse y esperar sudorosos y apretujados dentro de la estrecha nave.
El radioperador jefe Jupp Kassel escuchaba con atención en el equipo de hidrófobos del submarino a las excitadas tripulaciones de los barcos arriba. Cada vez que se daba su grito de “atacantes arriba señor”, sus hombres se abrazaban esperando lo peor. Y cada una de las veces, las cargas caían mas lejos del objetivo.

Tras lanzarse durante dos horas las cargas de profundidad, empezó a fallar la reserva de oxigeno del submarino. La tripulación se puso sus mascarillas (sujetas a purificadores de aire) y se quedo sentada en sus literas para conservar el aire restante. Gradualmente se agotaban las baterías, que solo podían recargarse en superficie. A medida que perdía corriente el submarino se hundía a mas profundidad, incapaz de avanzar con la suficiente cantidad de movimiento para mantener el nivel. Si se hundiera el barco por debajo de una profundidad critica, la presión del océano partiría el casco, condenando a la tripulación a una muerte segura. Como sabia que salir a la superficie a la vista de las escoltas británicas equivalía a rendirse. Kretschmer se atenía a su juego de espera descorazonadora, hasta el limite de la resistencia de su tripulación.

Hasta las 3,30 horas del 9 de julio, no se sintió seguro por fin en la superficie. La tripulación trepo por la tortea para salir del maloliente interior y respirar aire fresco. Esta experiencia de ser objeto pasivo de un ataque, el cazador cazado, no seria facil de olvidar para el capitán.
Dos dias después, el U-99 recibió la orden de poner fin a su primera patrulla que, aparte del incidente antes relatado, habia sido un gran éxito: un total de 7 barcos mercantes hundidos en una semana. Sin embargo, el U-99 no iba a volver a su base original en Kiel, en la costa Báltica. El almirante Karl Donitz, cerebro aleman de la guerra submarina, habia elegido un nuevo cuartel general para atacar a los convoyes en el Atlántico: Lorient, en la Francia ocupada.

Donitz estaba convencido que operando desde Lorient, sus submarinos U podrían hundir suficientes barcos como para poner de rodillas a los británicos. Su flota estaba escasa de submarinos, pero contaba con las extraordinarias cualidades de sus oficiales y sus hombres para superar las deficiencias materiales. Los mas sobresalientes entre los ases de submarinos: Joachim Schepke (U-100); Gunter Prien, famoso por el hundimiento del Royal Oack en Scapa Flow a principios de la guerra, y Kretschmer, el mas brillante e innovador capitan de submarinos.



El 24 de julio, el U-99 salió de Lorient en su segundo viaje atlántico, curiosamente la tripulación llevaba uniformes ingleses, capturados durante la invasión de Francia en 1940 (no habia uniformes para reemplazar los propios, irrecuperables tras la primera patrulla)
A las 11,00 horas del 31 de julio, Kassel detecto el sonido de motores de un convoy, comenzo entonces un mortal juego entre el cazador solitario y el grupo de mercantes con sus escoltas vigilantes. A las 14,00 horas el U-99 se encontro en medio de la ruta del convoy, viéndose obligado a sumergirse a 100 metros de profundidad mientras sobre ellos pasaban los mercantes.

Cuando Kretschmer hizo volver al submarino a la profundidad de periscopio, no pudo evitar escoger un lento carguero, el Jersey City, que vio a la vista, y el U-99 a su vez se vio sometido a un ataque con cargas de profundidad de una hora y media. Tras sobrevivir a ese asalto, el U-99 volvió a la superficie a toda velocidad para capturar a su presa, y de nuevo se vio obligado a sumergirse apresurándose para evitar el bombardeo de un hidroavión Sunderland; Hacia las 21,00 horas cuando al fin pudo salir a superficie Kretschmer, habia perdido todo contacto con el convoy.

Pero la tripulación del U-99 tenia una capacidad magistral para rastrear a los mercantes en el Atlántico; durante toda la noche hizo avanzar Kretschmer al submarino, en superficie y a toda velocidad, en la dirección estimada del convoy. Justo al amanecer, se sumergió momentáneamente para permitirle a Kassel que examinara las señales enemigas, y luego, de nuevo en superficie, continuo su persecución. Pronto sus vigías, con fama de ser los mejores de la flota U, atisbo los penachos de humo. Les llevo el resto del dia maniobrar para ponerse delante del convoy. Cuando cayo la noche, la nave estaba en perfecta posición de ataque, pero Kretschmer espero aun; a medianoche, se retiro la escolta para proteger otro convoy, quizas mas vulnerable.
Habia llegado el momento para Kretschmer el momento ideal de experimentar nuevas técnicas de ataque.

Para asombro de la tripulación ordeno navegar directamente al centro del convoy y en superficie; el U-99 avanzo casi rozando las proas de 20 mercantes en la oscuridad, con altas probabilidades de colisionar. Kretschmer estaba decidido a acercarse a los blancos para obtener el máximo de impactos. Cuando el primer torpedo hundió la popa de un buque tanque, los otros mercantes maniobraron furiosamente para evitar el ataque. Fue en vano, en 30 minutos, se hundieron en llamas otros dos tanques, y otros dos colisionaron en la confusión general. El avance de un destructor británico a toda velocidad forzó la retirada del U-99, pero Kretschmer considera un éxito el experimento.



Cuando el U-99 volvió a Lorient el 8 de agosto, los hombres fueron recibidos como héroes. Habían hundido, en una sola misión, mas tonelaje que ningún otro submarino. Todavía con uniformes británicos, formaron ante el nuevo comandante en jefe de la marina alemana, almirante Raeder, que felicito a la tripulación y condecoro a Kretschmer con la cruz de caballero.

La senda victoriosa del U-99 continuo en septiembre, y la tripulación salio a su cuarta patrulla plenamente confiada el 14 de octubre. Hacia el 18, nueve submarinos atacaban con sigilo el convoy SC7, intercambiando señales y manteniéndose en estrecho contacto. Entre los submarinos estaba el U-100 con Schepke al mando; el convoy estaba bien defendido, con una escolta notable de destructores, asi que al “wolf pack” le llevo su tiempo. Finalmente, al atardecer del 19 de octubre comenzó el ataque. Fue una de las clásicas incursiones de superficie de Kretschmer.

Mientras otros submarinos lanzaban sus torpedos desde fuera del convoy, el U-99 se deslizo hacia la escolta británica. Se veía con claridad contra la luna la silueta de dos destructores británicos, uno a la cabeza del convoy y otro a estribor. Kretschmer se dirigió con rapidez hacia el espacio que los separaba, rezando para que ningún vigía lo avistase. En cuestión de minutos, el U-99 se deslizo hacia el centro del convoy, Kretschmer dirigió las operaciones desde la torre de mando.

Primero, el teniente Bargsten introdujo los datos del objetivo en el dispositivo automático de puntería, entonces, mientras el U-99 se lanzaba al ataque a toda velocidad, comenzaron a hundirse los barcos. El carguero Sedgepool, alcanzado en proa por un torpedo, se hundió en vertical; otro barco, partido en dos se hundió casi inmediatamente. Un tercer barco explota de forma espectacular, convirtiéndose en una bola de fuego. Muchas veces parecía fallar el mecanismo automático de Bargsten, fallando blancos muy próximos, entonces, Kretschmer ordenaba un disparo con apunte manual y casi adivinando el objetivo, sin embargo, la tasa de aciertos era de casi 100%. En un momento dado, Kretschmer ordeno a gritos al timonel un giro brusco y a la vez el disparo de un torpedo de popa, a unos 200 metros explota el centro de un carguero que comenzó a hundirse.

Los barcos escolta concentraron su atención en los submarinos que atacaban desde el exterior, la tripulación del U-99 podía ver las bengalas luminosas y escuchar las explosiones de las cargas de profundidad a medida que los destructores salían a proteger el convoy. Nada hacia suponer a la Royal Navy un atacante desde el interior de su pantalla protectora. Kretschmer sabia que, sin embargo, el enemigo acabaría dándose cuenta de lo que pasaba y hacia las 1,00 horas del 20 de octubre redujo la velocidad dejando que el convoy pasara por encima de el y desapareciera: una forma sencilla y elegante de abandonar la acción. Un pequeño carguero rezagado fue victima del ultimo torpedo del U-99 y el submarino tomo rumbo al puerto. De los 17 barcos hundidos esa noche, el U-99 podía adjudicarse al menos nueve.


Por aquel entonces Kretschmer ya era famoso, en noviembre, después de otra patrulla en que el
U-99 hundió dos cruceros mercantes armados, voló a Berlín para recibir la condecoración de mano de Hitler. De vuelta en Lorient, Prient, Schepke y Krestchmer celebraron su victoria haciendo apuesta sobre quien llegaria primero a hundir 250.000 toneladas. Pero al caer el invierno en el Atlántico Norte, se ensombreció su optimismo; patrullando de nuevo el 27 de noviembre, el U-99 tuvo que luchar con un tiempo infernal. Durante dias los oficiales y vigías en la torre tenían que encadenarse para al barco para no ser arrastrados por las olas. Casi era mas importante sobrevivir al océano que buscar al enemigo, sin embargo, a pesar de las condiciones climáticas el U-99 consiguió hundir casi 35.000 toneladas durante esa patrulla, no sin bordear la catástrofe.

El 8 de diciembre se vio sorprendido por las escoltas, obligándole a sumergirse apresuradamente, el mal tiempo habia inutilizado el periscopio principal, asi que, bajo el agua estaba ciego. Al no escuchar nada por los hidrófobos, corrió el riesgo y salió a superficie, para encontrarse con dos barcos británicos esperándole a 1,5 km con los motores parados. El U-99 se sumergió nuevamente, pero ya le habían detectado y le atacaron con cargas de profundidad, saliendo vivo gracias a su buena suerte.

Donitz era muy consiente de las increíbles tensiones impuestas a las tripulaciones y comandantes de submarino en sus constantes patrullas atlánticas. Cuando regreso a Lorient el U-99, el almirante intento persuadir a Kretschmer para que aceptase un nombramiento en la costa, este rehusó aceptando, sin embargo, aceptando descanso para el y sus hombres.

Fue un descanso bien recibido y cuando la tripulación se volvió a reunir a finales de enero de 1941, eran visibles los positivos efectos de las vacaciones. Schepke y Prien estaban allí para recibir a Kretschmer y pagarle la apuesta de las 250.000 toneladas. Como habia puros y brandy, al volver de nuevo a la acción era muy alta la moral de la tripulación del U-99 y de su comandante.
El 22 de febrero salió de Lorient saludado por una banda militar que tocaba la "marcha de Kretschmer”, compuesta especialmente para el caso.


Iba a ser su ultimo viaje. Desde el momento de la partida, periodos de niebla dificultaron la tarea de de los marinos. Además, las fuerzas antisubmarinas británicas crecían cada vez mas y estaban alerta. El 7 de marzo, el U-99 sobrevivió de nuevo a un ataque con cargas de profundidad; el U-47 de Prien no tuvo tan buena suerte, lo hundieron los escoltas del mismo convoy. Al pasar los dias sin contacto de radio con Prien, Kretschmer comprendió el trágico destino de su compañero.

Hacia el 15 de marzo, el U-99 se acercaba al final de un patrullaje relativamente infructuoso, cuando recibió un mensaje informándole de un convoy avistado al sur de Islandia. A la mañana siguiente estaban marcha de Kretschmer y Schepke en la flotilla de submarinos que merodeaba en torno al convoy, estorbados por los ataques de los Sunderland y los destructores de escolta. Debido a un mal trabajo de un vigía, cosa inusual, el U-99 perdió contacto con el convoy por la tarde, pero poco después de anochecer, volvió sobre la pista de su presa y ataco inmediatamente.

Kretschmer torpedeo un barco tanque, que inmediatamente exploto; temeroso que pudieran descubrirle a la luz de las llamas, se sumergio momentáneamente en la oscuridad detrás del convoy, pero comenzo un devastador recorrido en su avance a traves de la formación, hundiendo otros dos buques tanque y dos cargueros. Al U-99 solo le quedaba un torpedo; Kretschmer eligió un buque tanque en la cola del convoy y lo partió en dos, con un impacto en el centro. Solo quedaba dar media vuelta, abandonando el naufragio y volver a Lorient.

Sin saberlo, al alejarse del convoy se acercaba al U-100 de Schepke, que estaba en dificultades. Schepke subió a la superficie para inspeccionar los daños del ataque con cargas de profundidad que le habia propiciado el HMS Walker. A pesar de la luna llena, no esperaba que le descubriese, pero por una vez, el radar de los escoltas británicos, normalmente inútil a la hora de detectar un submarino, descubrió el blanco. Guiado por su operador de radar, el destructor HMS Vanoc se lanzo sobre el U-100 a toda velocidad. El submarino no tenia tiempo para evitar el ataque y recibió el golpe de la proa del destructor sobre la torre de mando. El impacto alcanzo a Schepke arrancándole las piernas. El U-100 se hundió, mientras el Walker se acercaba para unirse al Vanoc.


En ese momento y desconociendo la dramática situación, el teniente segundo Petersen, vio los dos destructores a 700 metros y ordeno sumergirse de inmediato.
En ese momento el Walker revelo la presencia del submarino, y el destructor se lanzo al ataque con cargas de profundidad.

Las primeras explosiones sacudieron violentamente al U-99. el segundo ataque fue todavía mas preciso. Entro agua y aceite al romperse tanques y tuberías. Las arrolladoras ondas de agua rompieron instrumentos, informando el ingeniero que se habían parado los motores.
Sin energía, Kretschmer se enfrenta a una dura elección, llenar de aire los tanques de flotación y salir a superficie o hundirse. Eligio la primera y la rendición inevitable.

Afortunadamente para la tripulación del U-99 emergió lejos del Walker, estando los hombres a cubierto del fuego el tiempo suficiente para emitir la señal de rendición. Sin embargo, Kretschmer no podía permitir que el U-99 cayera en manos británicas: era visible la entrada de agua mientras Kretschmer fue subido al destructor con toda su tripulación salvo tres hombres.

Tres dias después el Walker anclo en Liverpool. La tripulación del U-99 se vio obligada a marchar por las calles de la ciudad, increpada por una multitud que los consideraba asesinos.
A Kretschmer le retiraron para interrogarle. Ninguno de ellos pudo participar de nuevo en la guerra, Kretschmer y sus hombres con su dedicación y su técnica de combate, habían hecho estragos en los convoyes que cubrían la ruta entre América y Gran Bretaña.




Otto Kretschmer


Biografia:
Otto Kretschmer nació el 1 de mayo de 1.912 en Heidau (Liegnitz). En 1.930 fue nombrado cadete de la Kriegsmarine al aprobar sus estudios. Sirvió en el nuevo crucero ligero "Emden" hasta diciembre de 1.934, fecha en que fue transferido al crucero ligero "Koln" donde permaneció hasta enero de 1.936, en que fue trasladado a la fuerza de submarinos.

Frio, confiado y dedicado por completo a su carrera, Kretschmer ascendio rapidamente a comandante de submarino (U-23), una nave de 250 toneladas dedicada a ataques costeros. desde los inicios de la II Guerra Mundial, se vio envuelto en operaciones en el Mar del Norte y en torno a las islas Shetlands y Orkneyss, consiguiendo algunos triunfos notables, en particular al hundir en febrero de 1940, el destructor britanico "Daring".

En abril de 1940 asumio el mando de un nuevo submarino destinado al atlantico,el U-99. Sus exitos en los años siguientes le hicieron famoso.
A Kretschmer no le gustaba el estilo algo indisciplinado y comportamiento relajado de algunos comandantes de submarinos U, manteniendo a sus hombres vestidos estrictamente de uniforme, y con un comportamiento disciplinado, siempre que fuera posible.

Su unica autoconcesion era su pasion por los puros: fumaba en la torre de mando durante las operaciones de superficie.
En esa epoca su carrera llego a su fin al ser capturado en marzo de 1941.
En 1955 Otto Kretschmer se unió a la Bundesmarine (Marina Alemana de Post Guerra), En 1957 llega a ser comandante de la 1. Geleitgeschwader. En Noviembre de 1958 el se convierte en comandante de la Amphibische Streitkräfte (Fuerzas anfibias). A partir de 1962 el sirvió en diversos posiciones de el estado mayor de las Fuerzas de la OTAN siendo en mayo de 1965 Jefe de Estado Mayor de la OTAN, posición que desempeñaría por 4 años. Kretschmer se retira en septiembre de 1970 con el rango de Flotillenadmiral.

En 1998, fallecio luego de un accidente automovilistico.

Condecoraciones:
17/10/1939 Cruz de Hierro de Segunda Clase
9/09/1939 U-boat War Badge
17/12/1939 Cruz de Hierro de Primera Clase
4/08/1940 Cruz de Caballero
4/11/1940 Cruz de Caballero con Hojas de Roble
26/12/1941 Cruz de Caballero con Hojas de Roble y Espadas

Submarinos comandados: U-35, U-23 y U-99

Éxitos:
40 buques hundidos para un total de 208,954 toneladas de registro bruto
3 auxiliares, buques de guerra hundidos para un total de 46,440 toneladas de registro bruto
1 buque de guerra hundido por un total de 1,375 toneladas
1 buque hundido por un total de 2,136 toneladas de registro bruto
5 buques dañados para un total de 37,965 toneladas de registro bruto
2 buques de una pérdida total para un total de 15,513 toneladas de registro bruto


Información de las Patrullas​

1. U-23 patrulla 10 dias.
2. U-23 patrulla 12 dias.
3. U-23 patrulla 17 dias.
4. U-23 patrulla 8 dias.
5. U-23 patrulla 10 dias.
6. U-23 patrulla 7 dias.
7. U-23 patrulla 11 dias.
8. U-23 patrulla 19 dias.
9. U-99 patrulla 7 dias.
10. U-99 patrulla 24 dias.
11. U-99 patrulla 11 dias.
12. U-99 patrulla 21 dias.
13. U-99 patrulla 9 dias.
14. U-99 patrulla 9 dias.
15. U-99 patrulla 15 dias.
16. U-99 patrulla 23 dias.


Las victimas

1939 4 oct. -- U-23 – “Glen Farg”
1939 8 dic. -- U-23 -- “Scotia”
1940 11 jun. -- U-23 -- “Fredville”
1940 11 jun. – U-23 – “Danmark”
1940 24 jun. – U-23 – “Varild”
1940 18 feb. – U-23 – “HMS Daring” (H16)
1940 19 feb. – U-23 – “Tiberton”
1940 22 feb. – U-23 – “Loch Maddy”
1940 5 jul. – U-99 – “Magog”
1940 7 jul. – U-99” – “Bissen”
1940 7 jul. – U-99 – “Sea Glory”
1940 8 jul. – U-99 – “Humber Arm”
1940 12 jul. – U-99 – “Ia”
1940 12 jul. – U-99 -- ” Merisaar”
1940 18 jul. – U-99 – “Woodbury”
1940 28 jul. – U-99 – “Auckland Star”
1940 29 jul. – U-99 – “Clan Menzies”
1940 31 jul. – U-99 – “Jamaica Progress”
1940 31 jul. – U-99 – “Jersey City”
1940 2 ago. – U-99 – “Alexia”
1940 2 ago. – U-99 – “Lucerna”
1940 2 ago. – U-99 – “Strinda”
1940 11 sep. – U-99 – “Albionic”
1940 15 sep. – U-99 – “Kenordoc”
1940 16 sep. – U-99 – “Lotos”
1940 17 sep. – U-99 – “Crown Arun”
1940 21 sep. – U-99 – “Baron Blythswood”
1940 21 sep. – U-99 – “Elmbank”
1940 21 sep. – U-99 – “Invershannon”
1940 18 oct. – U-99 – “Empire Miniver”
1940 18 oct. – U-99 – “Fiscus”
1940 18 oct. – U-99 – “Niritos”
1940 19 oct. – U-99 – “Clintonia”
1940 19 oct. – U-99 – “Empire Brigade”
1940 19 oct. – U-99 – “Snefjeld”
1940 19 oct. – U-99 – “Thalia”
1940 3 nov. – U-99 – “Casanare”
1940 3 nov. – U-99 – “HMS Laurentic” (F51)
1940 4 nov. – U-99 – “HMS Patroclus”
1940 5 nov. – U-99 – “Scottish Maiden”
1940 2 dic. – U-99 – “HMS Forfar”
1940 2 dic. – U-99 – “Samnanger”
1940 3 dic. – U-99 – “Conch”
1940 7 dic. – U-99 – “Farmsum”
1940 7 dic. – U-99 – “Athelbeach”
1940 7 dic. – U-99 – “Terje Vilken”
1940 16 mar. – U-99 – “Beduin”
1940 16 mar. – U-99 – “Ferm”
1940 16 mar. – U-99 – “Franche Comte”
1940 16 mar. – U-99 – “JB White”
1940 16 mar. – U-99 – “Korshamn”
1940 16 mar. – U-99 – “Venetia”



U-99 (VII B)​


Esta (VII B) era una version muy mejorada del VIIA, equipado con dos aletas de direccion con lo cual se mejoraba su maniobrabilidad y el tubo lanzado torpedos trasero estab dentro del casco de presion haciendo fuego por el medio de las dos aletas directoras. Era dos metros mas largo que la version anterior, con lo cual se aumentaba su capacidad de almacenamiento de combustible y por lo mismo su autonomia de combate, este combustible era almacenado en tanques que a medida que el combustible iba siendo utilizado se llenaban con agua de mar para compensar de esta manera la perdida de peso, ademas de esto se contaba con tanques de compensacion que evitaban que el navio se girara sobre si mismo al estar en superficie.

Los dos motores diesel contaban con turbocargadores para obtener un modesto aumento en la velocidad del navio, por supuesto todos estos cambios aumentaron el tamaño y el peso del submarino. Se construyeron un total de 24 Tipo VIIB, los primeros siete (7) (U-45 a U-51) por Germaniawerft, con un segundo contrato por cuatro (4) y otros contrato por cuatro (4) para Vulcan, uno de seis (6) para Flenderwerft y otro por cuatro (4) para Germaniawerft.

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Datos tecnicos:​
Tripulacion: 44 hombres
Planta Motriz: Dos motores MAN 1.400 bhp diesel acoplados con dos motores electricos de 375 bhp
Dimensiones: Longitud 66.5 m, Manga 6.2 m, Ancho 4.7 m
Desplazamiento: 753 toneladas en superficie/857 toneladas sumergido
Prestaciones
Autonomia: 6.500 millas nauticas en superfice; 90 millas nauticas sumergido
Velocidad: 17.2 nudos en superficie y 8 nudos sumergido
Armamento: Cinco (5) tubos lanzatorpedos, cuatro en la parte delantera y uno en la trasera (14 torpedos); un cañon de 8.8cm cm y uno de 2 cm antiaereo; 15 minas

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fuentes:
"cuerpos de elite" editorial Planeta-Agostini.
www.panzertruppen.org,www.24flotilla.com/, www.uboat.net/
 

argie

Fernet Lover
Colaborador
Los buques de la II WW me causan una gran fascinación. :)

A propósito, la denominación técnica es de "sumergibles". Es decir, cascos de buques de superficie con la capacidad de sumergirse, y por ende, era mayor su velocidad en superficie que sumergidos.

Los actuales son propiamente "submarinos", diseñados como tal, que sus perfomances son mejores en condición de inmersión.
 

MIGUEL

REGENTE DE LAS TIERRAS ALTAS
Colaborador
Una pequeña anecdota relatada en el libro " La herradura dorada", es que cuando suben al destructor enemigo, los tripulantes del U 99 se encuentran que el simbolo " de la suerte" que usaban era una herradura dorada, al igual que ellos, salvo que la abertura de la misma estaba hacia arriba. Cuentan las viejas historias de supercherias y superticiones que ls que tienen la boca arriba te dan buena suerte, en cambio cuando las ponés boca abajo no.-
El libro que menciono, es muy bueno y ameno.
Muy lindo tema.-
 
Tacticas de los submarinos.

Principios de operacion de la lucha submarina redactados por el comandante Otto kretschmer.

1 - En toda operacion de submarinos es de importancia primaria contar con vigias competentes. Cuando se opera en alta mar el primer requisito del exito es tener la mejor organizacion posible. Un eslabon flojo en el sistema puede significar la destruccion del buque y la muerte de sus tripulantes.

2 - No basta que los vigias avisten todos los objetivos que aparecen en la superficie; tambien deben avistar con debida antelacion todos los objetos que aparecen en el cielo. La aviacion desempeña un papel cada vez mas importante en la organizacion de los comboyes enemigos. Los aviones son un peligro mortal para un submarino en superficie. Nosotros confiamos en que los vigias nos adviertan de su aproximacion con tiempo suficiente para bajar a mas de setenta pies con el fin de no ser vistos y bombardeados.

3 - Los buques sueltos que no enarbolen pabellon neutral ni destintivo de la cruz roja y que por el contrario parezcan beligerantes, deben ser cañoneados y undidos de ser posible, con el fin de reservar torpedos para los mas dificiles blancos escoltados.

4 - Hay que ayudar a los supervivientes, siempre y cuando se disponga de tiempo y si al hacerlo el submarino no se expondra a peligros indebidos. La tripulacion debe saber que, en caso de que el U-99 se hunda y haya tiempo de abandonar la nave, podra esperar del enemigo que lo rescate. Que es justamente lo que el enemigo tiene derecho a esperar de nosotros.

5 - Se atacaran los convoyes de dia solamente cuando no convenga aguardar hasta la noche. El ataque diurno de un convoy escoltado presupone la necesidad de correr un riesgo calculado y solo se debe efectuar previo un riguroso estudio de todos los factores involucrados.

6 - En circustancias normales el U-99 dedicara las horas de luz diurna para seguir sl convoy y maniobrar para estar en posicion de ataque favorable al caer la noche. Por posicion de ataque favorable se entiende el lado oscuro del convoy cuando hay luna, de manera que el convoy quede bien recortado a su luz en tanto que nuestra propia silueta, presentada de proa, resulte casi imposible detectar.

7 - Con poca luna, o en noches oscuras el U-99 atacara siempre por el lado de barlovento del convoy. Cara al viento y aveces a la lluvia y a la espuma, los vigias enemigos son menos eficientes que de espaladas al viento.

8 - El U-99 se guiara por mi principio de que los abanicos de torpedos lanzados desde gran distancia no tienen ninguna garantia de exito y forzosamente resultan un desperdicio. En primera instancia no hay ninguna necesidad de disparar mas de un torpedo por buque.

9 - El principio expuesto arriba obliga a disparar a quemarropa, lo que solo es posible irrunpiendo a traves de la pantalla antisubmarina de la escolta y a veces incluso dentro de las columnas del convoy. Tal ha de ser el objetivo de todos nuestros ataques.

Saludos.
 
gracias gente :) ,von rolen, sobre la tactica de ataque de Otto Kretschmer siempre me parecio impresionante el ataque en superficie desde el centro del convoy. Las historias de ataques de las "wolf pack" siempre son interesantes.
 

Armisael

Moderador Borgeano
Miembro del Staff
Moderador
Un torpedo = un barco ;)

MIGUEL dijo:
Una pequeña anecdota relatada en el libro " La herradura dorada", es que cuando suben al destructor enemigo, los tripulantes del U 99 se encuentran que el simbolo " de la suerte" que usaban era una herradura dorada, al igual que ellos, salvo que la abertura de la misma estaba hacia arriba. Cuentan las viejas historias de supercherias y superticiones que ls que tienen la boca arriba te dan buena suerte, en cambio cuando las ponés boca abajo no.-
El libro que menciono, es muy bueno y ameno.
Muy lindo tema.-

Excelente libro, y muy recomendable si lo pueden conseguir.
Es de especial interés la parte referida al cautiverio en Canadá, donde cuenta en tono de comedia todas las "tramoyas" que intentan para fugarse del penal, mucha de ellas las que fueran posteriormente tomadas por Hollywood, y mostradas en la película "Stalag 17" (la Gran Fuga), con Steve Mc Qeen, C. Bronson, J. Mason y otros, como realizadas por ingleses y norteamericanos.

La mejor: Un día aparece un operario con un overoll acompañado por un guardia, y se acerca al cerco perimetral (desde el lado de adento). Apoya la escalera, y sin saltar el cerco, va tomando medidas, reparando, etc., así durante toda la mañana.
Hacia el mediodía, el hombre toma la escalera, y siempre acompañado por el guardia, se dirige a la entrada del campo, y luego de despedirse de todos, sale por la puerta, y el guardia vuelve dentro.
Lo gracioso es que tanto el operario como el "guardia", ¡eran prisioneros alemanes¡:D :D

Hasta una sastrería habían montado en el campo. . .

Saludos.
 
kretschmer, logra salir del campo, por medio de una clave se comunico por cartas de la Cruz Roja con Deonitz, arreglo el dia, lugar y fecha para que lo recoja un submarino, pero es descubierto por un vigia en la playa, que se da cuenta que la ropa era casera y que podia ser hecha enh un campo de prisioneros,lo capturan y vuelve al campo.
Saludos.
 

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