El espionaje interno en los EE.UU.

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Alemania pide a las embajadas que identifique a sus agentes secretos

Berlín quiere conocer la identidad de los espías oficiales y de los que actúan bajo otra cobertura

Enrique Müller Berlín 8 AGO 2014 - 21:32 CEST3
Después de pedir durante meses a Washington explicaciones sobre el espionaje que ha realizado, y sigue llevando a cabo, la Agencia Naciónal de Seguridad estadounidense (NSA) sin obtener respuestas, el Gobierno alemán dio un nuevo y conflictivo paso que puede seguir envenenando las relaciones entre Berlín y su principal aliado transatlántico. En una acción sin precedentes en el mundo del espionaje y también en el diplomático, el ministerio de Asuntos Exteriores germano pidió a todas las representaciones diplomáticas que hicieran llegar al ministerio una lista completa y detallada de sus agentes secretos en Alemania.

En la petición, que fue hecha a través de una “nota verbal” enviada el miércoles pasado, el ministerio que dirige el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier le pide a las delegaciones que hagan llegar la lista completa de los agentes que trabajan en territorio germano, tanto oficiales, como los que actúan bajo otra cobertura, como agentes culturales, agregados militares o de prensa.

El ministerio, según señala este viernes el portal Spiegel Online, espera que la petición sea acogida positivamente por las representaciones diplomáticas, pero la información no ofrece detalles sobre las supuestas medidas que podría adoptar el ministerio en el caso de que embajadas de alto rango como Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia no reaccionen a la petición.

“Berlín presiona con este inédita medida para obtener más transparencia sobre las agencias de inteligencia que están activas en Alemania”, señala la información ofrecida por Spiegel. “La meta es obtener un progreso conjunto entre el Gobierno y las representaciones diplomáticas”.

La decisión de pedir a las embajadas que hagan llegar un listado completo de sus espías activos en Alemania no es la primera medida drástica que adopta el Gobierno alemán, después de que estallara el escándalo de espionaje de la NSA y que alcanzó un punto culminante cuando se supo que la agencia había espiado el teléfono móvil de la canciller Merkel.

A comienzos del año, la Oficina de Defensa de la Constitución (BfV) el servicio de espionaje interno, creó un nuevo departamento destinado a monitorear el trabajo de espionaje que realizan en territorio germano los llamados “países aliados” de Alemania, como Estados Unidos, Reino Unido y Francia. El jefe del BfV, Hans Georg Maassen pidió entonces a la embajada de Estados Unidos, una lista completa del personal que de dedica a labores de espionaje y también una relación de las empresas privadas que colaboran con los espías estadounidenses.

Según Der Spiegel, los países que más espías tienen estacionados en territorio germano son Estados Unidos, China y Rusia. Un porcentaje mínimo de espías están acreditados como “residentes legales”, pero la mayoría de los espías trabajan ocultos como agregados militares, politicos o como empleados en instituciones culturales. Estados Unidos emplea a unos 200 espías con pasaporte diplomático en Alemania.

La más reciente medida adoptada por el ministerio de Asuntos Exteriores germano fue consensuada con otros ministerios alemanes y con la cancillería, y con ella Berlín opto por ejercer más presión para obtener las respuestas que espera desde el pasado año de Washington.
http://internacional.elpais.com/internacional/2014/08/08/actualidad/1407526365_794832.html
 

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Alemania espió el móvil de Hillary Clinton cuando era secretaria de Estado

El doble agente alemán detenido en julio pasó esa información a la CIA por 25.000 euros

Enrique Müller Berlín 15 AGO 2014 - 20:32 CEST9


La exsecretaria de Estado de EE UU Hillary Clinton posa el miércoles pasado con su libro en una librería de Martha's Vineyard. / Rick Friedman (EFE)

En un giro inesperado en el escándalo de espionaje que desataron en Alemania los pinchazos de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) a la canciller Angela Merkel, el periódico Süddeutsche Zeitung reveló hoy que el Servicio de Inteligencia Federal alemán (BND) logró espiar, al menos una vez, el teléfono móvil de Hillary Clinton cuando desempeñaba el cargo de secretaria de Estado. Además, la inteligencia alemana recibió una orden perentoria de Berlín para espiar a un aliado de la OTAN.

La información, revelada por el periodista especializado en inteligencia y espionaje Georg Mascolo, señala que el delicado trabajo llevado a cabo por el BND cayó en manos de la CIA, gracias al doble agente alemán que trabajaba para el BND y que logró robar en los últimos dos años más de 200 documentos clasificados como altamente secretos. El topo alemán, que fue capturado a comienzos del mes de julio, recibió 25.000 euros de la CIA por el trabajo realizado.

Después de ser capturado, el topo, cuya identidad aún se desconoce, confesó el trabajo realizado para la Agencia, pero también reveló el contenido de la documentación que vendió al servicio de inteligencia estadounidense, según relata el periódico alemán, que no cita fuentes concretas. Uno de los documentos hacía referencia a las escuchas al móvil de Clinton, aparentemente realizada por casualidad, y cuando se encontraba a bordo de su avión oficial.

La transcripción de la conversación que realizaba Hillary Clinton, mientras su avión sobrevolaba una región en crisis, donde el BND monitoreaba todas las comunicaciones, nunca fue destruida y fue leída por varios altos cargos del BND y posiblemente una copia llego a la cancillería en Berlín. La orden de destruir la transcripción fue dada al topo, quien hizo una copia del documento para enviarla a la CIA.

Al parecer la interceptación de la conversación realizada por Hillary Clinton no fue una excepción, ya que el BND tenia la misión de espiar las conversaciones que realizaban políticos estadounidenses, una práctica que finalizo en el verano de 2013 cuando el BND recibió una orden perentoria de la canciller Angela Merkel para que pusieran fin a ese trabajo y destruyeran todas las transcripciones.

Según informaciones del Süddeutsche Zeitung y de la cadena regional de televisión pública Norddeutsche Rundfunk (NDR), el Gobierno alemán estaría preocupado a causa del daño que podría envenenar aun más las ya de por sí maltrechas relaciones entre Berlín y Washington. El Gobierno estadounidense ya ha utilizado los documentos recibidos por el topo alemán en su disputa con Berlín a causa del espionaje realizado por la NSA en territorio alemán.

“Espiar a los amigos es totalmente inaceptable”, dijo Merkel, cuando admitió que había presentado una enérgica protesta a Barack Obama. La réplica de Washington no tardó en llegar y el nuevo secretario de Estado, John Kerry, le dijo a su homólogo alemán, Frank-Walter Steinmeier, que su Ejecutivo tenía evidencias de que Alemania estaba espiando a políticos americanos. Lo mismo hizo Denis McDonough, jefe del gabinete de Obama, cuando se entrevistó en Berlín con el ministro de la Cancillería, Peter Altmeier: “No hay que hacer un escándalo de todo esto, porque ustedes hacen lo mismo: escuchan a sus amigos”, le habría dicho el emisario de Obama al ministro germano.

El Gobierno alemán calificó como “altamente explosivo” el contenido de un documento copiado por el topo y que también llego a manos de la CIA, que contiene las órdenes del Gobierno para el servicio secreto alemán, donde se determina qué países deben ser espiados por el BND y qué temas tienen prioridad. El llamado “perfil de orden del Gobierno federal” (APB, en sus siglas en alemán) fue redactado en 2009 y aun sigue siendo válido. Estados Unidos no figura en la lista, pero si un país de la OTAN, que no se especifica en la información del rotativo muniqués.
http://internacional.elpais.com/internacional/2014/08/15/actualidad/1408125226_497237.html
 

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Turquía, diana del espionaje alemán

El servicio de inteligencia de Berlín utiliza los mismos criticados métodos que EE UU

Enrique Müller Berlín 16 AGO 2014 - 14:04 CEST11


La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan. / reuters

El servicio Federal de Inteligencia alemán (BND) recibió la orden del gobierno alemán de espiar sistemáticamente a Turquía, un miembro de la OTAN y, por lo tanto, un aliado estratégico de Alemania. La orden fue incluida en el llamado “perfil de orden del gobierno federal (APB en sus siglas en alemán)”, que se actualiza cada cuatro años y que está vigente desde 2009.

El trabajo secreto del BND en Turquía fue revelado este sábado por la revista Der Spiegel, que también señala que el servicio de inteligencia interceptó y grabó al menos una llamada telefónica realizada por el secretario de Estado, John Kerry, en 2013. La llamada de Kerry fue captada por una red de escuchas que posee el BND en Oriente Medio.

Según Der Spiegel, la red de escuchas del BND también captó en 2012, una conversación telefónica que sostuvo Hillary Clinton con el ex secretario general de Naciones Unidas, Koffi Annan. Las conversaciones interceptadas por el BND, según la revista, fueron captadas de casualidad y ambas fueron realizadas en el marco de una operación destinada a vigilar organizaciones terroristas en Oriente Medio.

Las escuchas ilegales realizadas por el BND, que aún tiene su sede en la localidad bávara de Pullach, y el espionaje que lleva a cabo en Turquía, además de provocar un revuelo diplomático en Berlín, deja al desnudo que el controvertido Servicio Federal de Inteligencia alemán utiliza los mismos métodos de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), que llevó a cabo desde la embajada de Estados Unidos en Berlín una escucha sistemática del móvil de la canciller, Angela Merkel y posiblemente de toda la familia política alemana.

La “captura” de las conversaciones realizadas por Clinton y Kerry, fueron analizadas en forma discreta por la cúpula del BND que, después de leer las transcripciones, ordenó su destrucción. Pero, en una rara jugarreta del destino que marca el mundo del espionaje, la orden de destruir los documentos recayó en Markus R, un funcionario medio del BND, que trabajaba como agente doble para la CIA. Antes de destruir los documentos, el topo hizo sendas copias que entregó posteriormente a sus contactos de la CIA.

Gracias al trabajo del topo alemán, la CIA también tiene en su poder una copia del “perfil de orden del gobierno federal”, un confidencial “cuaderno de tareas” redactado por los ministerios de Asuntos Exteriores, Interior, Defensa, Economía, Finanzas y Desarrollo, junto con la cancillería, y que resume las informaciones que desea obtener el gobierno en el exterior.

El APB detalla, por ejemplo, metas precisas como someter a vigilancia organizaciones terroristas, producción y utilización de armas de destrucción masivas, Oriente Medio, Rusia y China, pero el documento da luz verde al BND para vigilar las comunicaciones en todos los países donde se sospecha que existen focos de terrorismo, pero supuestamente excluye del monitoreo a los países miembros de la Union Europea y de la OTAN, una faceta del documento que hace honor a la filosofia de la canciller Merkel que señaló que el espionaje entre países amigos era “inaceptable”, durante una conversación telefónica con Barack Obama.

Pero, a causa del escándalo de escuchas realizado por el BND y la revelación de que Turquía está siendo espiada sistemáticamente por la agencia de inteligencia alemana, la protesta de Merkel ha perdido toda su fuerza y validez.

“Las más recientes revelaciones confirman nuestras sospechas que los servicios alemanes también están involucrados en un juego ilegal de contraespionaje”, dijo Konstantin von Notz, un influyente diputado de los Verdes. “La canciller debe aclarar de inmediato desde cuando está al corriente y si las llamadas de Clinton y Kerry fueron sometidas a un análisis de inteligencia”, añadió.

La canciller y el BND, por el momento guardan silencio.
http://internacional.elpais.com/internacional/2014/08/16/actualidad/1408188780_057022.html
 

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La amenaza terrorista hace fracasar la reforma de la NSA

El Senado vota en contra de limitar el almacenamiento masivo de datos telefónicos

Joan Faus Washington 19 NOV 2014 - 20:41 CET4
El miedo, atizado por el Partido Republicano, de que limitar el alcance del espionaje de Estados Unidos beneficie a grupos terroristas, como el Estado Islámico (EI), hizo fracasar la noche del martes en el Senado una propuesta de reforma de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés). La cámara alta votó en contra de una ley -propuesta por un senador demócrata y respaldada por la Casa Blanca y gigantes tecnológicos- para poner fin al almacenamiento masivo de datos telefónicos por parte de la NSA. El proyecto se quedó a dos votos de los necesarios (60) para su validación.

Solo cuatro senadores republicanos votaron a favor de la norma, que es consecuencia de las revelaciones hace más de un año por parte del exanalista de la NSA Edward Snowden. El rechazo conservador anticipa que son mínimas las posibilidades de una reforma amplia de la agencia en el futuro dado que a partir de enero -cuando se constituían las cámaras salientes de las elecciones de hace dos semanas- el Partido Republicano se hará con la mayoría en el Senado y mantendrá la que ya ostenta en la Cámara de Representantes.

“Si nuestro objetivo es degradar y destruir al EI como ha dicho el presidente, eso va a requerir políticas inteligentes y una determinación firme. Como mínimo, no deberíamos hacer algo que empeora la situación”, afirmó, en el pleno del Senado unas horas antes de la votación, Mitch McConnell, el líder de la bancada republicana y futuro líder de la mayoría de la cámara.

En un tono aún más explícito, dos exaltos cargos de la Administración de George W. Bush -el exfiscal general Michael B. Mukasey y el exdirector de la NSA y de la CIA Michael V. Hayden- publicaron el lunes un artículo en el diario The Wall Street Journal titulado “La reforma de la NSA que solo el EI podría amar”.

Sin embargo, el nuevo Congreso republicano se verá forzado a decidir sobre un aspecto concreto del funcionamiento de la NSA, lo que también puede hacer aflorar las distintas opiniones entre los legisladores conservadores sobre el respeto a la privacidad. El 1 de junio expira una disposición de la Patriot Act, que habilita al Gobierno a recopilar, desde los atentados de 2001, una cantidad sin precedentes de datos telefónicos en aras de la lucha contra el terrorismo.

“Si nuestro objetivo es degradar y destruir al EI, eso va a requerir políticas inteligentes y una determinación firme. Como mínimo, no deberíamos hacer algo que empeora la situación”
Mitch McConnell, líder republicano en el Senado​

La no renovación de esa disposición haría que en tres meses el tribunal encargado de emitir órdenes a las compañías telefónicas dejara de poder hacerlo. Pero el Congreso no tendría que legislar sobre otros cambios incluidos en la reforma que naufragó en el Senado.

Tras el varapalo en el Capitolio, los partidarios del proyecto prometieron este miércoles seguir luchando. “Aunque el voto es un paso atrás, no frenará el empuje por la reforma”, dijo Laura Murphy, la directora de la oficina de Washington de la Unión de Libertades Civiles (ACLU). El senador demócrata Ron Wyden subrayó que los partidarios “no descansarán hasta que haya una reforma verdadera que acabe con este innecesario exceso”.

El proyecto del Senado buscaba que fueran las compañías telefónicas y no la NSA, como ocurre ahora, las que almacenaran metadatos telefónicos (información sobre a quién se llama, pero no sobre el contenido). La mayoría de esos datos hubiesen estado bajo control de las compañías durante 18 meses y la NSA solo hubiese tenido acceso a ellos mediante una estricta autorización judicial.

Las modificaciones iban en línea de las que propuso a principios de año el presidente de EE UU, Barack Obama, como respuesta al debate sobre la privacidad abierto en EE UU tras las revelaciones de Snowden. E iban más allá de la reforma descafeinada de la NSA aprobada en mayo por la Cámara de Representantes y que no fue respaldada por los grupos defensores de la privacidad ciudadana.
http://internacional.elpais.com/internacional/2014/11/19/actualidad/1416425224_476858.html
 

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Alemania ayudó a EE UU a espiar a los socios europeos
El escándalo de la colaboración entre el BND y el NSA pone bajo presión al Gobierno de Merkel

Luis Doncel Berlín 30 ABR 2015 - 13:56 CEST


La canciller alemana, Angela Merkel, en un acto en Berlín el 29 de abril. / JOHN MACDOUGALL (AFP)

El escándalo de la colaboración entre los servicios secretos alemanes con los estadounidenses va cogiendo fuerza hasta convertirse en una seria amenaza para el Gobierno de Angela Merkel. La revelación de que los estadounidenses se valieron de las instalaciones del BND –los servicios secretos alemanes para el exterior- para espiar lugares tan emblemáticos como el Palacio del Elíseo (sede de la presidencia de la República francesa), el ministerio de Asuntos Exteriores francés, o la Comisión Europea apunta al corazón de las relaciones de Alemania con sus socios europeos.

La información publicada el jueves por el diario Süddeutsche Zeitung y las cadenas de televisión NDR y WDR ha sacudido los cimientos de la política berlinesa. Ya no se trata solo de que los espías alemanes dieran información a sus colegas americanos sobre empresas, o la sospecha cada vez más fundada de que el ministro del Interior, el democristiano Thomas de Maizière, mintió al Parlamento. Las acusaciones son ahora aún más graves.

“Espiar a los amigos es inaceptable”, dijo categórica Merkel al presidente Barack Obama en octubre de 2013, en el punto álgido del escándalo por las escuchas estadounidenses, que no habían respetado ni el mismísimo móvil de la canciller. Pero estas palabras pueden volverse ahora en contra de la líder alemana. Porque, según el Süddeutsche Zeitung, el espionaje a empresas se habría hecho tan solo con carácter excepcional. “El objetivo primordial era el espionaje político a nuestros vecinos europeos y a las instituciones de la UE”, señala el periódico, que cita fuentes de la cancillería y del BND.

La tanda de revelaciones que comenzó la semana pasada deja a Merkel y a su partido democristiano en una situación muy delicada. Las críticas de la oposición van desde los izquierdistas de Die Linke, que acusan al Ejecutivo de “traición a la patria” hasta los liberales, que exigen a Merkel que se disculpe ante los líderes europeos. También en el seno del Gobierno de gran coalición se empieza a oír el malestar. Su número dos y líder de los socialdemócratas, Sigmar Gabriel, pidió explicaciones por unos hechos que tildó de “escandalosos”.

Pero Merkel y sus portavoces permanecen por ahora callados. Desde que la semana pasada admitieran que el BND padecía “déficit técnicos y organizativos” que era preciso “subsanar”, se niegan a explicar qué consecuencias políticas tendrá este escándalo. Un portavoz gubernamental aseguró a este periódico que no puede pronunciarse sobre actividades que actualmente están bajo investigación parlamentaria. También rechaza las acusaciones de que el Gobierno hubiera mentido al Parlamento cuando el ministro del Interior aseguró el pasado 14 de abril que no tenía conocimiento de actividades de espionaje económico por parte de EE UU.

Mientras, la oposición reclama la dimisión del presidente de los servicios secretos, Gerhard Schindel. Pero incluso aunque Merkel ofreciera su cabeza, es poco probable que se conformaran con ello.
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/04/30/actualidad/1430392574_182172.html
 

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