Dos batallas de la Guerra en Cuba 1898

#1
La guerra en Cuba 1898 fue una „parte“ de la guerra Hispano-Estadounidense (1898) durante la infancia del rey Alfonso XIII.

Los americanos utilizaron el hundimiento del USS Maine (15 de febrero 1898) y la rebelión cubana para alejar los colonizadores de América y obtener el resto de sus colinias. Los resultados del conflicto fueron la “independencia” de Cuba y la pérdida – por parte de España – de las colonias Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam.

Ahora les quería presentar las dos más famosas batallas de la guerra: “la colina de San Juan” y “El Caney”…

saludos, Gabo- "NiG"
 
#2
batalla de El Caney

El Caney - 1 de Julio 1898

El día 1 de Julio era el elegido por el US Army para iniciar su ataque sobre Santiago de Cuba. Ante la ciudad se elevaban las estratégicas Lomas de San Juan, sobre las que debería centrarse el ataque principal norteamericano, realizándose un ataque secundario y otro de diversión sobre otras posiciones españolas.


La guerra en Cuba


El lugar entre Santiago de Cuba y Daquiri fue la escena principal de las batallas

Unos km. al norte de las Lomas de San Juan existía una pequeña guarnición española en el poblado de El Caney.
Las unidades españolas allí desplegadas no representaban un serio problema, pero el general Lawton propuso realizar sobre esta posición el ataque secundario y aniquilar su guarnición en menos de dos horas para después acudir con sus tropas en apoyo del ataque principal sobre Las Lomas de San Juan.

En el poblado, protegido por el pequeño fuerte de piedra de El Viso, había 550 soldados españoles al mando del general Vara de Rey, que totalizaban un total de 3 cías. del regimiento de la Constitución, un destacamento del regimiento de Cuba, otro de movilizados cubanos, una guerrilla y dos cañones de montaña.


la Comandancia en el poblado


el fuerte „el Viso“


General Joaquín Vara del Rey

Las posiciones españolas, además del fuerte mencionado, se encontraban defendidas por 6 blocaos de madera dispuestos alrededor del poblado y denominados "Río, Norte, Asia, Matadero, Cementerio e Izquierdo", y por trincheras del tipo "carlista", es decir, trincheras en donde la tierra que se extraía de su excavación se esparcía hacia atrás en lugar de formar parapetos con ella, lo que las hacía más difíciles de localizar.

La iglesia y la cárcel, ambas de piedra, fueron aspilleradas (al igual que las paredes traseras de las viviendas) para contribuir a la defensa. Las posiciones defensivas españolas se completaban con una línea de alambradas de espino que dificultaban el acceso a las calles del poblado.
Al tiempo que se fortificaba el poblado, las tropas españolas de Vara del Rey practicaron diversos movimientos tácticos que sin duda habrían de desarrollar durante el combate.


trinchera „carlista“ (reconstrucción)



blocaos típicos de la época


línea de alambradas en el poblado

El despliegue de las tropas españolas, al iniciarse el combate fue el siguiente:

El Viso y sus trincheras los hombres pertenecientes al Regimiento de Cuba;
Compañías del Regimiento de la Constitución en las trincheras y blocaos de El Caney;
Compañía del Constitución de reserva en la plaza y sus edificios;
Voluntarios cubanos distribuidos entre las casas aspilleradas.

Con este ataque se intentaba evitar que las fuerzas españolas del General Vara del Rey pudieran hostigar los flancos de los norteamericanos durante su ataque sobre las Lomas de San Juan, poniendo en peligro todo su despliegue.
Al mismo tiempo, para crear más dificultades al mando español, se llevaría acabo un ataque de diversión sobre Aguadores para evitar que el General Linares pudiera acudir en socorro de las Lomas y de El Caney con las unidades existentes en la zona.
Para atacar El Caney se utilizaron las tropas de Lawton, compuestas por la 2ª División del US. Army que contaban con cuatro brigadas con su artillería de campaña.

El despliegue norteamericano se realizó de la siguiente manera:

la 1ª Brigada, situada sobre el camino de Santiago, al suroeste del poblado.Su misión era aislar El Caney de Santiago de Cuba;
la 2ª Brigada constituía la reserva. Finalmente, al hacerse necesario su concurso debido a la dura resistencia de las tropas españolas, se desplegaría a la derecha de la 1ª Brigada;
la 3ª Brigada, se encontraba situada al este, cerca del fuerte de El Viso;
la Brigada Independiente se encontraba en camino hacia el escenario del combate.
Para apoyar el ataque se contaba con una Batería de 4 cañones de 81 mm. situada a algo más de 1 km al sur de El Caney, sobre una altura que dominaba El Viso, protegida por 1 Regimiento de Infantería y 1 Escuadrón de Caballería.


soldado del regimiento de la Constitución en uniforme „rayadillo“

La artillería comenzó a atacar las posiciones españolas hacia las 06:30 horas de la mañana, cuando aún las tropas norteamericanas no se habían desplegado. Los dos cañones españoles de montaña no responderían al fuego sencillamente porque no contaban con munición. Hacia las 07:00 horas iniciaron el ataque dos brigadas americanas que contaban con casi 4.000 hombres, mientras las dos brigadas restantes, confiando en no ser necesaria su intervención, se mantenían algo más alejadas.
Sin embargo, las descargas efectuadas por los soldados españoles resultaron ser tan eficaces que frenaron el avance de los norteamericanos. Uno de los regimientos americanos llegó a coronar la cima, aunque fue expulsado de la misma poco después, siendo rechazado este primer ataque.

Sin embargo, Lawton lanzó a la lucha una nueva brigada con otros 1.500 hombres, que no lograría culminar con éxito su ataque.
Mientras tanto, el general Shafter, que había encontrado fuerte resistencia en su ataque a las Lomas de San Juan, pedía a Lawton que cesase el ataque sobre El Caney y se le reuniese.
Sin embargo, éste no quería que se le escapase la victoria, por lo que desoyó las órdenes de su superior e hizo entrar en lucha a la última brigada que le quedaba, aunque tampoco conseguiría nada de provecho.
Sobre las 14:00 horas tendría lugar un hecho de capital importancia en el desenlace final de la lucha: la artillería norteamericana, que hasta ese momento no había desempeñado un papel relevante en toda la acción, adelantó su posición hasta unos 500 metros del poblado, comenzando a batir con efectividad El Viso.
A eso de las 15:00 las tropas de Chaffe se lanzaron al asalto de El Viso, apoderándose de la posición tras superar a los escasos defensores que aún se mantenían en el pequeño fuerte.
A pesar de ello, las tropas españolas siguieron combatiendo en las calles del pueblo hasta las 17:00 horas, momento en el que los norteamericanos conseguían, por fin, apoderarse del poblado cuando el batallón que lo defendía prácticamente había agotado toda su dotación de munición, consistente en 150 cartuchos de mauser por hombre, y había visto mermado su número por las bajas. El General Vara del Rey, que había visto fallecer en la acción a dos de sus hijos, moría al ser alcanzado por una descarga de fusilería cuando era evacuado en una camilla.


artillería americana en acción


asalto de El Viso


el héroe de la batalla: General Vara del Rey entre sus soldados


calle de El Caney


las posiciones españolas alrededor del fuerte

El resultado, para los americanos, era desolador.
Habían conseguido la victoria pero a un precio elevado: 550 soldados españoles habían resistido durante casi 10 horas el ataque de casi 7.000 soldados norteamericanos, toda la división de Lawton, distrayéndoles de su objetivo principal (que no era otro que el ataque a las Lomas de San Juan), sufriendo 235 bajas entre muertos y heridos, incluido el general Vara de Rey y sus dos hijos, y alrededor de 120 prisioneros, y causando al US. Army 81 muertos y 360 heridos.
El resto de la guarnición, unos 100 supervivientes al mando del Teniente Coronel Puñet, pudo llegar a Santiago de Cuba por un sendero inadvertido por los americanos.


prisioneros de la guerra

Las palabras del Capitán sueco Wester, agregado militar de las embajadas de Suecia y Noruega en Washington, testigo ocular del combate muestran la admiración que los soldados españoles despertaron aquel día tanto en los propios norteamericanos como en los observadores neutrales allí presentes:

(...); la confianza reina en el campo americano, donde el único temor consiste en que el enemigo se escape sin combatir; pero en El Caney, como se verá, están muy lejos de pensar así.

Las casas del pueblo han sido aspilleradas, se han abierto trincheras en un terreno pedregoso, y el fuego de unas y otras es rasante sobre un espacio de 600 a 1.200 metros; en la punta nordeste de la posición, el fuerte de El Viso, guarnecido con una compañía, ocupa una colina desde la cual se dominan todos los aproches(...).
Hacia las seis de la mañana comenzó el fuego de las trincheras españolas; de improviso se descubre sobre ellas una línea de sombreros de paja; inmediatamente el ruido de una descarga, seguido de la desaparición de los sombreros; esta operación se repite cada minuto, observándose una gran regularidad y la acción de una voluntad firme, lo que no deja de producir una profunda impresión en la línea de exploradores norteamericanos; las balas cruzan el aire, rasando el suelo, hiriendo y matando.

Poco tiempo después, toda la brigada Chafee se encontró desplegada, pero sin poder avanzar un paso, y la de Ludlow se vió también detenida.

(...); la batería norteamericana comienza a disparar.

(...) A los pocos momentos las granadas estallaban por encima de las trincheras, alcanzaban las casas del pueblo y perforaban los muros de El Viso, proyectando los shrapnels su lluvia de plomo sobre la posición; mas, a pesar de todo, en el fuego español se observa igual continuidad e igual violencia.

Delante de El Viso se descubría un oficial paseándose tranquilamente a lo largo de las trincheras: fácil es comprender que el objeto de este peligroso viaje en medio de los proyectiles de que el aire está cruzado no es otro sino animar con el ejemplo a los bravos defensores; se le vio, de cuando en cuando, agitar la mano con su sombrero y se escuchaban aclamaciones.
¡Ah, sí! ¡Viva España! ¡ Viva el pueblo que cuenta con tales hombres!

Las masas de infantería americana se echaban y apretaban contra el suelo hasta el punto de parecer clavadas a él, no pudiendo pensar en moverse a causa de las descargas que la pequeña fuerza española les enviaba a cada instante. Se hizo preciso pedir socorros, (...).

Por fin, a las tres y treinta y seis minutos la brigada Chafee se lanza al ataque contra El Viso; pero queda al principio detenida al pie de la colina, y no invade el fuerte sino después de un segundo y violento empuje.

Los españoles ceden lentamente el terreno, demostrando con su tenacidad en defenderse lo que muchos militares de autoridad no han querido admitir: que una buena infantería puede sostenerse largo tiempo bajo el fuego rápido de las armas de repetición. ¡El último soldado americano que cayó fue herido a 22 pasos de las trincheras!

Aunque la clave de la posición estaba conquistada, la faena continuaba(...).

Desde El Viso, una vez ocupado, las tropas americanas comienzan a tirar sobre el pueblo (...), pero la ocupación no se efectuó hasta las cuatro y media, hora en que los últimos españoles abandonaron las casas para recomenzar el fuego desde una colina situada 600 metros al oeste.

¡Admirable obstinación de resistencia, a la que todos contribuyen hasta el último instante.

(...)El ruido del combate no cesó sino cuando el sol estaba a punto de ponerse. Durante cerca de diez horas 500 bravos soldados resistieron unidos y como encadenados sin ceder un palmo de terreno a otros 6.500 provistos de una batería, y les impidieron tomar parte en el principal combate contra las alturas del monte San Juan.

¡Después de esto, ni una sola palabra más se escucha en el campo americano sobre la cuestión de la inferioridad de la raza española!

Y esta lucha de El Caney ¿no aparecerá siempre ante todo el mundo como uno de los ejemplos más hermosos de valor humano y de abnegación militar?

(...) ¡Contemplad ese pueblo! Las casas están arruinadas por las granadas, las calles cubiertas de muertos y heridos (...) Todos han cumplido su deber, desde el primero hasta el último.

¡Dichoso el país que es tan querido de sus hijos!
¡Dichosos los héroes que han sucumbido en un combate tan glorioso!
 
#3
Las Lomas de San Juan – 01 de Julio 1898

Las Lomas de San Juan se encontraban protegidas inicialmente por 137 hombres del Regimiento de Talavera, y formaban parte del dispositivo español alrededor de Santiago de Cuba. Llama la atención el hecho de que a pesar de la importancia de la posición se hubiera destinado a su defensa tan exiguas tropas.


el plano de la batalla

La estratégica posición se encontraba situada en un terreno abrupto y con densa vegetación aunque las tropas españolas habían despejado algunas áreas de terreno (de igual manera que en El Caney) para facilitar así el tiro desde las posiciones defensivas.

Contaba como defensas naturales con la presencia del río San Juan y de varios arroyos que discurrían cercano a las Lomas, y con una colina (llamada "Kettle" por los americanos) como avanzadilla del sistema defensivo.

Entre esta colina y las Lomas existía, además, un estanque de agua que contribuía a facilitar su defensa.

Para reforzar el dispositivo español se habían realizado, con anterioridad al ataque norteamericano, obras defensivas consistentes en un blocao de ladrillo y algunos de madera en la cima de las Lomas, mientras que en la colina de Kettle se aprovecharon las infraestructuras de una plantación de caña. Todo el conjunto se mejoró con la excavación de trincheras "carlistas", pozos de tirador y el tendido de alambradas.
La pequeña guarnición fue reforzada con otras 2 compañías (una del Provisional de Puerto Rico y otra del Talavera, 60 Voluntarios y 2 piezas de montaña Krupp de tiro rápido. En total 521 soldados.
Una segunda línea defensiva, establecida a unos 700 metros por detrás de las Lomas de San Juan, en el punto donde el General Linares estableció su Cuartel General, estaba constituida por 3 compañías del Talavera con un total de 411 hombres.


la colina de San Juan

Las fuerzas de esta segunda línea fueron desplegadas de la siguiente manera:

1 Cía. en el camino de El Pozo, cuya finalidad era evitar que las tropas norteamericanas envolvieran las posiciones españolas;
1 Cía. en la intersección de los caminos de El Pozo y El Caney;
1 Cía. en el camino a El Caney.

La tercera línea defensiva se encontraba cerca del fuerte de La Canosa, formada por una Guerrilla a caballo de 140 hombres, que formaban la reserva. A estas fuerzas se sumarían, ya finalizando el combate, 1.000 hombres de las dotaciones de la escuadra de Cervera al mando de Bustamante, que protagonizaron un contraataque que no obtuvo resultados.
Entre las Lomas de San Juan y la colina de Kettle Hill las tropas españolas habían erigido una línea de trincheras y alambradas desde las que dificultar el avance americano.


Oficial del Reg. Talavera


Soldados españoles

Mientras el general Lawton atacaba El Caney con casi 7.000 hombres, imaginándose poco menos que un paseo, el general Shafter se preparaba apara realizar el ataque principal sobre éste enclave.

Sus planes preveían desplegar a la derecha la división de caballería, frente a Kettle y la 1ª división de infantería a la izquierda, directamente sobre San Juan.
Como fuerzas de reserva contaba con la 2ª brigada de la división de infantería.
Una vez desplegadas estas fuerzas, la artillería batiría las posiciones españolas mientras los norteamericanos las asaltaban.

Al mismo tiempo, las "victoriosas" unidades de la división Lawton tras aniquilar El Caney deberían sumarse al ataque a la hora prevista para ello (las 10:00 de la mañana), haciéndolo por la derecha del despliegue americano.
Hacia las 08:20 de la mañana la artillería americana comienza a abrir fuego sobre las Lomas, desde una distancia algo mayor a los 2.000 metros para proteger el avance de sus tropas pero, delatados por el humo que producen sus disparos al utilizar pólvora negra, son acallados por el fuego de contrabatería de los dos cañones krupp españoles a las 09:00 de la mañana, causando bajas no sólo entre los artilleros norteamericanos sino también sobre algunas unidades que han sido desplegadas cerca de las piezas. Las tropas norteamericanas, fiadas en su superioridad numérica y en la creencia de la escasa combatividad de las tropas españolas, se lanzaron directamente al ataque sin reconocer previamente el terreno, repitiéndose la misma escena que en El Caney: lo certero y el volumen de los disparos españoles obligan a los americanos a echarse al suelo sin poder avanzar. Las tropas comienzan a apelotonarse sobre el intrincado terreno, negándose incluso algunas unidades a avanzar, por lo que son obligadas a abandonar los caminos para no entorpecer las evoluciones del resto de tropas.
El caos reinante es enorme en esos primeros momentos del combate entre las fuerzas del U.S. Army, un hecho que no llega a ser aprovechado por las tropas españolas debido a la falta de refuerzos. Ante el intenso fuego español que impedía los movimientos de las tropas americanas, éstas elevaron un globo de observación, hacia las 09:30 de la mañana, de un color amarillo que contrastaba fuertemente sobre el azul del cielo y que fue prontamente abatido por los cañones españoles.

Además, los cañones españoles dirigen su fuego sobre el lugar desde donde se ha elevado el globo al suponer, acertadamente, que allí se concentran unidades americanas, causándoles gran número de bajas. Sin embargo, antes de ser abatido desde el globo de observación se ha avistado un sendero por el que son desplegando las apelotonadas unidades del US. Army.
A pesar de ello, el fuego español no decreció ni en intensidad ni en puntería, a pesar de las bajas, obligando a los norteamericanos a ralentizar su avance ante las pérdidas que estaba sufriendo.
Sobre las 10:00 de la mañana, algunas unidades americanas ya se han desplegado frente a Kettle Hill mientras otras se han situado en posición tal que les permite llevar a cabo el ataque sobre San Juan. Sin el apoyo de sus baterías, el avance norteamericano es recibido con un nutrido fuego por parte de los 2 cañones y de los mauser españoles que provocan una gran cantidad de bajas entre sus filas, pero pronto la munición de las dos piezas comienza a agotarse. Los planes de las tropas norteamericanas se han visto seriamente alterados debido a la dura resistencia que oponen las tropas españolas.
Dándose cuenta del error cometido al enviar sobre El Caney las fuerzas de la división Lawton, que no terminan de aplastar la resistencia de las tropas de Vara del Rey y por tanto no pueden participar en el ataque a San Juan, se les ordena cesar la acción y regresar de inmediato.

Pero Lawton está librando su propia guerra y, aunque se trate de un triunfo estéril, no desea dejar escapar la oportunidad de alcanzar su propia victoria por lo que desacata las órdenes recibidas y continúa con su ataque sobre El Caney, comprometiendo seriamente las operaciones sobre el verdadero objetivo.


Cañón Krupp


tropas americanas en „Bloody Frod“

A las 13:00 de la mañana, las unidades de la Brigada Summer pertenecientes a la división de Caballería (los regimientos 3º, 6º y 9º) inician el asalto de Kettle Hill, al principio muy lentamente debido a la resistencia española.

Finalmente, el número se impone y los defensores, que tras haberse defendido con gran determinación han sufrido numerosas bajas que no pueden ser cubiertas con tropas de refuerzo, se repliegan hacia sus nuevas posiciones en las Lomas, permitiendo a los norteamericanos conquistar la colina.
La conquista de esta posición tendría fatales consecuencias para la escasa guarnición española, que se verá obligada a distraer unidades para defender uno de los flancos que desde Kettle Hill ahora amenazaban las tropas americanas.

Apoyados por el fuego que desde la recién conquistada posición efectúan sobre los defensores españoles las fuerzas de la Brigada Summers, se inicia el ataque a las defensas principales de San Juan.


la carga del 1er Regimiento de Caballería Voluntaria de Estados Unidos- los famosos „Rough Riders“


Theodor „Teddy“ Roosevelt a la cabeza de los Rough Riders


Soldado de la caballería

El 16º y el 6º de Infantería de la Brigada Hawkins se lanzan al asalto, viendo su avance frenado por el fuego que desde las trincheras españolas les llega.
Mientras tanto, los dos cañones españoles que con su fuego bien dirigido habían silenciado a la artillería americana, se quedaban sin municiones, permitiéndo a los norteamericanos utilizar, ahora ya impunemente, sus baterías.
A una distancia de poco más de 500 metros, los norteamericanos sitúan 3 ametralladoras gatling que comienzan a barrer las posiciones españolas arrojando sobre ellas en pocos minutos una cantidad ingente de proyectiles que barren las trincheras provocando multitud de bajas. Poco después, a la acción de las ametralladoras se uniría el fuego de la artillería norteamericana que tan eficazmente había sido anulada por los españoles y que ahora no encontraba oposición alguna a su fuego.


ametralladora Gatling


Gatling en acción

Apoyados por las tropas que ocupan Kettle, las tropas americanas se lanzan al asalto de las trincheras españolas, ya vacías y encontrando tan sólo la oposición que desde los blocaos hacen un puñado de defensores.

Pero la situación para las tropas españolas es ya insostenible, con la mayoría de los defensores muertos o heridos, y sin posibilidad de recibir refuerzos, deben retirarse progresivamente hacia la seguna línea defensiva. Es tal la situación de inferioridad numérica en la que se encuentran las fuerzas españolas que para reforzar algunas de las posiciones se utilizan algunos hombres convalecientes de heridas o enfermedades, sacándolos para ello de los hospitales en los que se encuentran.
Las Lomas de San Juan son totalmente ocupadas por los extenuados soldados americanos, que se deben enfrentar ahora a las tropas españolas situadas en la segunda línea defensiva. Pero en ese momento, cuando parece que el avance norteamericano va a continuar sobre esta línea, se produce un inesperado contraataque español, llevado a cabo por una compañía formada por los trozos de desembarco de la escuadra de Cervera, al mando de Capitán de Navío Bustamante, que a no consigue recuperar las posiciones perdidas.

Bustamante, que dirige el ataque montado a caballo, es herido en el vientre, falleciendo a consecuencia de las heridas el día 19 de julio.
Sin embargo, esta acción detiene el avance americano, que ve como aún no hacen acto de presencia en el campo de batalla las tan necesitadas tropas que todavía están colapsadas en El Caney.
Por tanto, ante el temor de nuevos contraataques españoles que puedan ser llevados a cabo por las tropas de refuerzo que se sabe están a punto de recibir los españoles, les lleva a tomar la determinación de reforzar sus posiciones en todo el frente, continuando los combates, con menor intensidad, durante dos días más, pero sin decidirse a realizar un ataque definitivo.


asalto de la colina de San Juan


la defensa española


el gran blocao de la colina – el objetivo principal de las tropas enemigas


batallas cruentas alrededor del blocao central

Las tropas españolas lamentaron tanto en las Lomas como en el Caney un total de 165 muertos, 376 heridos y 121 prisioneros. Los norteamericanos sufrieron en los duros combates por hacerse con el control de las Lomas de San Juan un total de 205 muertos y 1.180heridos, lo que supone casi un 10% de las tropas del U.S. Army destinadas en Cuba.Las tropas cubanas de Calixto que participaron en la acción sufrieron unas 200 bajas.

El combate en las Lomas de San Juan produjo una honda preocupación en los mandos americanos, así como una gran desmoralización.


prisioneros españoles

El propio Roosevelt escribía al senador Henry Cabot lo siguiente:
"Diga al presidente que, por amor del cielo, nos envíe cada regimiento y, sobre todo, cada batería que sea posible. Hasta ahora hemos ganado con un alto coste, pero los españoles luchan muy duramente y estamos muy cerca de un terrible desastre militar(...)".

La desesperación en las filas americanas ante la imposibilidad de superar las defensas españolas es tal, que el día 3 de julio el general Shafter le envió al Secretario de Guerra el siguiente telegrama:

"Tenemos la ciudad cercada por el norte y por el este, pero con una línea muy débil(...) y estoy considerando seriamente una retirada de 5 millas(...)".

Sin embargo, ese mismo día, se servía en bandeja la victoria a los americanos al realizar, a plena luz del día, su salida de la bahía de Santiago la escuadra española.

Fuente:
texto- „eldesastredel98“
dibujos y fotos – la mayoría se deriva de mi „colección militar“ con aprox. 25 000 dibujos, láminas, fotos y planos

espero que se lo gusta este post;)

Abrazo, NiG
 

MAC1966

Colaborador
Colaborador
#8
Siempre es de agradecer que alguien que no es español,se fije en su Historia con esta atención.

Gracias NIG.
 
#10
Siempre es de agradecer que alguien que no es español,se fije en su Historia con esta atención.

Gracias NIG.
MAC1966 y Natanieldreams,

Sinceras gracias por sus palabras!

Por qué me intereso por la historia militar – entre otros - de Latinoamérica y España?
Mi explicación es simple: no me gusta el “reparto” p.e. de los americanos: los argentinos, españoles, mejicanos o no lo sé son los “bad guys” y los americanos o ingléses los “good boys”……

Antes bien: los americanos robaron casi 1/3 de los territorios de México (1846-48), Cuba y los territorios de España en Ultramar/Asia (1898)…..y los ingléses hicieron lo mismo…

Además los aspectos bélicos de estas guerras son para un estudiante de las artes militar muy interesantes!

El honor es mío.

Abrazo,NiG
 

coruño

Forista Sancionado o Expulsado
#14
Si pero rough riders trata desde el punto de vista de USA,algo asi como :"bravos jinetes del oeste fueron a luchar contra los españoles,entre ellos los raider,los boinas verdes del siglo XIX".Hay una española muy buena "BALER",habla sobre un destacamento español que aguanto un año en una iglesia,en el pueblo de baler,filipinas,habia terminado la guerra y seguian sin rendirse,no creian las palabras ni de americanos ni de filipinos,hasta que un dia en uno de los muchos diarios que el enemigo les tiraba para que leyeran que España habia firmado la paz y que ellos no creian lo que ponian,por una gran casualidad,un oficial Español leyo que un camarada suyo se casaba en Barcelona,este oficial sabia lo del enlace matrimonial y fue por eso que al final se rindieron.No podia haber tanta coincidencia."los ultimos de filipinas" les llamaron.Aparte es veridico,si les hubiera pasado a los americanos ya habrian hecho 500 peliculas tratando el tema.si por haber aguantado un dia en el alamo hicieron un monton de historias imaginate lo que harian si les hubiera pasado lo de baler.Lo que pasa es que en España al igual que en Argentina,los temas militares y patrioticos parecen estar malditos para gran parte de los llamados progres.
 
#15
Muy buen tema NiG, hay una pelicula para tv (con un reparto interesante de actores) que trata un poco sobre la guerra, se llama Rough Riders http://www.imdb.com/title/tt0118453/

Saludos
Hola Shadow!

primero muchas gracias!

Qué hay de nuevo? Espero que todo te sale bien...

en cuanto a Rough Riders,....la película la dieron una vez por la tele húngara,...pero es imposible encontrarlo el DVD. Creo que existe sólo una versión inglesa ....y yo desgraciadamente (o mejor suerte :D) no hablo inglés...

Quizás es el DVD ahí- en Argentina - comprable?

abrazo, NiG
 
#16
preloader, doctorgerman ...gracias

Si pero rough riders trata desde el punto de vista de USA,algo asi como :"bravos jinetes del oeste fueron a luchar contra los españoles,entre ellos los raider,los boinas verdes del siglo XIX".Hay una española muy buena "BALER",habla sobre un destacamento español que aguanto un año en una iglesia,en el pueblo de baler,filipinas,habia terminado la guerra y seguian sin rendirse,no creian las palabras ni de americanos ni de filipinos,hasta que un dia en uno de los muchos diarios que el enemigo les tiraba para que leyeran que España habia firmado la paz y que ellos no creian lo que ponian,por una gran casualidad,un oficial Español leyo que un camarada suyo se casaba en Barcelona,este oficial sabia lo del enlace matrimonial y fue por eso que al final se rindieron.No podia haber tanta coincidencia."los ultimos de filipinas" les llamaron.Aparte es veridico,si les hubiera pasado a los americanos ya habrian hecho 500 peliculas tratando el tema.si por haber aguantado un dia en el alamo hicieron un monton de historias imaginate lo que harian si les hubiera pasado lo de baler.Lo que pasa es que en España al igual que en Argentina,los temas militares y patrioticos parecen estar malditos para gran parte de los llamados progres.
¡Hola Coruño!

La Gesta de Baler la conozco también, simplemente increíble: en otro lado del mundo,lejos de la patria y a pesar de ello resistir al asedio ...RESPETABLE!

Las Guásimas, El Caney, Colinas de San Juan, Santiago de Cuba, Cienfuegos, Cardenas, Bahía de Guantánamo, Bahía de Manila o Baler ... la guerra entre España y los EE.UU. era rica en proezas. Además el visto punto de la técnica militar/estratégia es también importante: esta guerra es en cuanto a las armas – fusil mauser o barcos de “hierro” - el primer conflicto “moderno”.

Estoy “encantado”...

Algunas fotos y dibujos del asedio


el plano del asedio



la iglesia



filipinos …


… y españoles


carga contra la iglesia


los supervivientes de Baler


abrazo, NiG
 

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