Tras quince días de despliegue continuo en aguas del Atlántico Sur, la Armada Argentina finalizó la operación de vigilancia y control de los espacios marítimos “Mare Nostrum X”, consolidando un esquema de supervisión activa sobre la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y áreas de interés estratégico. El operativo combinó medios de superficie y aeronavales con el objetivo de reforzar la presencia estatal en un escenario clave para la defensa y la protección de los recursos nacionales.

La operación, que alcanzó un total de 15 días operativos, concluyó con el arribo del patrullero oceánico ARA “Piedrabuena” (P-52) a la Base Naval Mar del Plata. Esta unidad, perteneciente a la División Patrullado Marítimo, desempeñó un rol central en las tareas de vigilancia, ejecutando patrullas intensivas en sectores sensibles del Atlántico Sur, donde se concentra una significativa actividad pesquera internacional.
Bajo el control operacional del Comando Conjunto Marítimo, dependiente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el operativo se desarrolló en el marco del Sistema de Defensa Nacional. A bordo del ARA “Piedrabuena” también se desplegó una dotación de Visita, Registro y Captura (VRC), integrada por efectivos de la Agrupación Buzos Tácticos, cuya participación permitió reforzar las capacidades de inspección y eventual intervención sobre buques en infracción.
El componente aéreo estuvo a cargo de aeronaves P-3C Orion de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración, con base en Trelew, dependientes del Comando de la Aviación Naval. Estos vuelos resultaron fundamentales para ampliar la cobertura sobre grandes extensiones marítimas, brindando apoyo directo al patrullero mediante la recolección de información clave para detectar posibles actividades ilícitas o irregulares.

La articulación entre el buque y las aeronaves permitió consolidar un esquema de vigilancia integrado, optimizando la detección y el seguimiento de flotas pesqueras extranjeras que operan en proximidades del límite exterior de la ZEE Argentina. En particular, se realizó un monitoreo detallado de buques poteros dedicados a la captura de calamar, así como de arrastreros orientados a la pesca de merluza, incluyendo también a unidades logísticas como buques tanque y reefers que sostienen la actividad en alta mar. Durante estas tareas se efectuaron registros fotográficos y se recopilaron datos para fortalecer la base de información táctica.
En un contexto marcado por la amplitud del Mar Argentino y su proyección hacia el Atlántico Sur y la Antártida, la vigilancia sostenida, la modernización de medios y la integración de capacidades resultan esenciales para garantizar la soberanía, proteger los recursos y sostener una presencia efectiva en el ámbito marítimo.
*Créditos de las imágenes: Gaceta Marinera – Armada Argentina.-
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Me gustaría conocer con qué cuenta la Armada como para compararse con la naval Británica que se halla provocando la soberanía marítima alrededor de Malvinas, lo único que podemos perseguir, y hasta ahí, es a los pesqueros chinos. La defensa, casi, no la podemos ni citar.