La Infantería de Marina de España ha vuelto a demostrar sus capacidades anfibias en Rumania durante el ejercicio Sea Shield 26, una de las principales actividades de adiestramiento de la OTAN en el mar Negro. En este marco, la Fuerza de Infantería de Marina R-III (FIMAR R-III), integrada en el batallón multinacional desplegado en el país, completó su participación certificando su capacidad operativa en escenarios complejos y de carácter multidominio.

Las maniobras se desarrollaron en la región de Babadag, en el distrito de Tulcea, donde los infantes de marina españoles operaron junto al 307.º Regimiento de Infantería de Marina de Rumania y unidades de Francia. Durante el ejercicio, las fuerzas participantes llevaron a cabo operaciones conjuntas en el río Danubio y en las proximidades del mar Negro, ejecutando maniobras navales y anfibias orientadas a coordinar respuestas combinadas frente a amenazas asimétricas.
Entre las actividades más relevantes, la FIMAR R-III ejecutó ejercicios de tiro de precisión sobre objetivos terrestres desde plataformas navales. Estas acciones evidenciaron la capacidad de la unidad para operar en la transición entre el entorno marítimo y terrestre, consolidando su polivalencia en operaciones anfibias y su integración con otras fuerzas aliadas.
El despliegue español implicó un esfuerzo logístico significativo, con el traslado de más del 75% de los efectivos de la unidad a la zona de operaciones. Esta participación permitió reforzar el adiestramiento en condiciones climáticas y geográficas exigentes, así como mejorar la interoperabilidad en procedimientos de mando y control y en la protección de infraestructuras críticas submarinas y fluviales.
El ejercicio Sea Shield 26 reunió a aproximadamente 2.500 efectivos de 13 países aliados, entre ellos Bulgaria, Alemania, Grecia, España, Italia, Canadá, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumania, Estados Unidos, Turquía y Francia. Asimismo, se desplegaron 48 unidades navales, 64 vehículos de combate y 20 sistemas no tripulados, en un entorno centrado en desafíos de seguridad multidominio.

Las operaciones incluyeron actividades de lucha contra minas y la protección de infraestructuras submarinas estratégicas, como campos de gas y cables energéticos. En este contexto, la participación española refuerza su contribución a la defensa colectiva de la Alianza Atlántica y su papel en la vigilancia de rutas estratégicas en el flanco oriental europeo.
El despliegue en Rumania se integra en la estrategia de refuerzo del flanco este de la OTAN, y no es un caso aislado por parte de Madrid, ya que el año pasado ha participado activamente de la edición Sea Shield 25. En aquel entonces, el ejercicio contó con la participación de aproximadamente 2.300 efectivos de países aliados. De ellos, más de 1.600 fueron rumanos, y los restantes 700 pertenecían a fuerzas de Albania, Bulgaria, Canadá, Francia, Grecia, Italia, Países Bajos, Reino Unido, España, Estados Unidos y Turquía.
*Imágenes obtenidas del Estado Mayor de la Defensa de España.
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