Como parte de una cobertura conjunta de Zona Militar y Espacio Tech, se realizó una visita al Centro de Lanzamientos de Alcântara (CLA), una base aeroespacial operada por la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) desde su creación en 1983. Se ubica en el estado de Maranhão, al norte de Brasil.
Además de conocer las instalaciones, funcionamiento actual y potencial, Zona Militar destaca la historia de la Fuerza Aérea en la operación de esta base, con la relación entre la aviación militar y la investigación espacial. Se trata, en síntesis, de un activo militar estratégico para el país, hoy gestionado en conjunto con el sector civil a través de la Agência Espacial Brasileira (AEP) y el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (INPE).

El acceso al espacio con respaldo militar
A pesar de no ser una base armamentística, el rol de la FAB no es menor, y la relevancia del CLA para las mismas también es importante. Se trata de un respaldo mutuo fundamental para trabajar en las actividades espaciales y desarrollar capacidades.
Junto a ingenieros y otros profesionales, el cuerpo militar de la Fuerza Aérea hace parte indispensable del funcionamiento del CLA aportando su conocimiento y experiencia en el desarrollo de tecnología estratégica. En cada misión, se despliega el trabajo de militares y civiles que hacen parte de los cuerpos de la Fuerza Aérea, tanto en proyectos propios del país como en los desarrollos comerciales externos.
Desde lo técnico, se traduce en conocimiento de manejo de cargas, materiales y de la gestión de las mismas, mientras que, desde el aspecto práctico, se trata de experiencia operativa. Luego, cada misión contribuye al crecimiento de la infraestructura: en primera medida, los lanzamientos de satélites y desarrollo de lanzadores mejora las comunicaciones y logística, y luego, se agrega potencial a su capacidad misilística por otro lado.

La soberanía espacial es, también, soberanía militar para operar misiones, con comunicaciones y movilidad más eficientes, como mayor capacidad para lanzamientos. Así lo demostraron los avances sobre los que la FAB espera seguir trabajando para, por ejemplo, desarrollar y lanzar pruebas de sistemas de propulsión hipersónica para 2027 como fuera informado por Zona Militar.
Alcântara como activo geopolítico
Gracias al potencial de la base, con una ubicación estratégica hacia el espacio y su infraestructura construida, atrae acuerdos internacionales y también genera soft power para la Fuerza Aérea Brasileña.
Un ejemplo de esto es el Acuerdo de Salvaguarda Tecnológica (AST), hito clave en la historia reciente del CLA, firmado con Estados Unidos en 2019. A través del mismo se autorizó transferencia tecnológica y operatividad de desarrollos estadounidenses en la base para desarrollar y potenciar capacidades críticas, abriendo la puerta a todo proyecto que involucrara este tipo de tecnologías.

De esta manera, otros actores relevantes ingresan a la base desde entidades privadas, como lo ha hecho Corea del Sur a través de la empresa Innospace desde 2022. Las licitaciones comerciales traen, además, trabajos conjuntos que fortalecen los conocimientos y la experiencia técnica de la FAB.
Con una base de capacidades hipersónicas ya consolidada, para la Fuerza Aérea Brasileña cada proyecto de cara al espacio significa una oportunidad para seguir ganando independencia en el control de su espacio aéreo y en la proyección de su poder con un fuerte protagonismo regional.
De esta manera, el Centro de Lanzamientos de Alcântara se posiciona como un activo clave para los próximos años en la planificación de la FAB, aportando recursos técnicos y generando vínculos que servirán para el desarrollo de plenas capacidades de control, rastreo y protección del espacio aéreo de Brasil.











