Luego de dos semanas de intensas operaciones, la Fuerza Aérea Brasileña dio por finalizado el Ejercicio Conjunto EXOP IVR 2026, tras un despliegue que movilizó 300 efectivos, cazas y drones en la Base Aérea de Santa María, en el estado de Rio Grande do Sul (Brasil). La actividad reunió a medios y personal de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea de Brasil, con el objetivo de fortalecer las capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento en un entorno multidominio.

El ejercicio, que concluyó el pasado lunes 16 de marzo, se desarrolló en un escenario de alta complejidad que permitió entrenar a las fuerzas en operaciones conjuntas. En este contexto, el EXOP IVR 2026 movilizó diversos sistemas aéreos y terrestres, consolidándose como una instancia clave para mejorar la interoperabilidad entre las tres Fuerzas Armadas brasileñas, integrando capacidades aéreas, terrestres, espaciales y cibernéticas.
Desde el Comando de Preparación, el teniente de brigada Raimundo Nogueira Lopes Neto destacó que el programa IVR cumple un rol esencial en la mejora de las capacidades operativas frente a escenarios cada vez más complejos. En ese sentido, subrayó que el ejercicio entrena a las unidades para operar en un contexto multidominio, integrando el reconocimiento aeroespacial y la ciberdefensa, con el objetivo de transformar rápidamente los datos recolectados en información relevante para acelerar el ciclo de mando y control.
Por su parte, el director del ejercicio, teniente coronel aviador Marcio Teixeira, señaló que el EXOP IVR 2026 permitió ejecutar de manera práctica todas las fases de las tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Durante las operaciones, distintos vectores recopilaron datos que luego fueron integrados por una célula de inteligencia, generando conocimiento que se incorporó al mapa de situación y mejoró la conciencia operacional tanto del alto mando como de las unidades desplegadas.

El entrenamiento se estructuró en dos etapas complementarias. En la primera, denominada Escenario de Paz, las operaciones se centraron en la obtención de inteligencia y el reconocimiento de áreas de interés. En la segunda fase, caracterizada como Escenario de Conflicto, las misiones exigieron una mayor coordinación entre aeronaves, sensores y equipos terrestres, simulando un entorno de combate con amenazas y defensas antiaéreas, incluyendo tareas de apoyo aéreo cercano, supresión de defensas, guerra electrónica y ciberdefensa.
En cuanto a los medios empleados, el ejercicio incluyó una amplia gama de aeronaves tripuladas, sistemas aéreos no tripulados y sensores terrestres. Entre ellos se destacaron los aviones de ataque AMX A-1M y A-29 Super Tucano; las plataformas de alerta temprana y control Embraer E-99M y R-99; aeronaves de patrulla como los P-3AM Orion y P-95M Bandeirante; así como medios de transporte KC-390 Millennium y helicópteros H-60L Black Hawk. A estos se sumaron drones como el RQ-900 y el RQ-1 ScanEagle, cuyos datos fueron procesados por equipos especializados para transformarlos en conocimiento operativo y optimizar la toma de decisiones en tiempo real.
El ejercicio también se destacó por su enfoque de integración multidominio, al combinar de forma coordinada aeronaves tripuladas, drones, sensores terrestres y capacidades cibernéticas. En el ámbito terrestre, el Ejército Brasileño participó con unidades de la Tercera División del Ejército, incluyendo vehículos blindados a oruga M113 y a rueda 6×6 Guaraní, además de sistemas de defensa antiaérea Gepard. Estas fuerzas operaron junto a radares móviles y sistemas portátiles de misiles superficie-aire IGLA-S, configurando un entorno de entrenamiento realista que permitió validar procedimientos, desarrollar capacidades de guerra electrónica y reforzar la doctrina operacional de las Fuerzas Armadas brasileñas.

La finalización del EXOP IVR 2026 marca una nueva etapa en el proceso de adiestramiento conjunto de las Fuerzas Armadas de Brasil. A partir de los informes elaborados por las unidades participantes, el Comando de Entrenamiento realizará un análisis técnico con recomendaciones para futuras ediciones, consolidando un ciclo de mejora continua que apunta a elevar el nivel de preparación, fortalecer la integración entre fuerzas y garantizar una respuesta eficaz ante distintos escenarios operacionales.
*Imágenes empleadas en carácter ilustrativo. Créditos: Fuerza Aérea Brasileña.-
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