La Armada de los Estados Unidos (US Navy), en conjunto con Defense Innovation Unit (DIU), seleccionó a la empresa de tecnología Anduril Industries para avanzar en el desarrollo de un submarino autónomo extra grande (XL-AUV, Extra Large Autonomous Undersea Vehicle), un nuevo sistema no tripulado destinado a ampliar las capacidades de operaciones submarinas de la fuerza.

Según lo informado oficialmente, el programa busca desarrollar una plataforma submarina de gran tamaño capaz de operar de forma autónoma durante períodos prolongados, llevando a cabo misiones de vigilancia, reconocimiento, guerra antisubmarina y despliegue de sensores o cargas útiles especializadas.
El proyecto forma parte de los esfuerzos de la Armada de EE.UU por incorporar plataformas no tripuladas para complementar las operaciones de submarinos tripulados tradicionales. Pero, por sobre todo, que se traten de vehículos que sean capaces de operar en entornos complejos, especialmente en regiones estratégicas donde la presencia de submarinos no tripulados puede resultar más costosa o arriesgada.
Submarinos autónomos de gran tamaño
Los mencionados sistemas XL-AUV representan una categoría de vehículos submarinos no tripulados significativamente más grandes que los otro tipo de “drones” submarinos tradicionales. Estas plataformas están diseñadas para realizar misiones de larga duración y operar a grandes distancias de sus bases, lo que les permite cubrir amplias áreas marítimas sin necesidad de intervención humana constante.
En general, este tipo de sistemas puede transportar distintos módulos de misión, incluyendo sensores de vigilancia, sistema de inteligencia electrónica, dispositivos para guerra antisubmarina o incluso cargas útiles destinadas a operaciones especiales.
Experiencia previa de Anduril con el Ghost Shark
La selección de Anduril para este programa también refleja la experiencia reciente de la empresa en el desarrollo de vehículos submarinos autónomos de gran tamaño. En lo últimos años, la compañía ha trabajado junto a Australia en el desarrollo del sistema Ghost Shark, un submarino no tripulado destinado a ser empleado por la Real Armada Australiana. Este está concebido para operar en misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento en entornos marítimos disputados, así como para apoyar operaciones navales de largo alcance.

Este proyecto fue presentando públicamente en 2024, cuando se revelaron los primeros detalles del nuevo vehículo autónomo desarrollado en cooperación con el Departamento de Defensa australiano. Posteriormente, el programa recibió una inversión superior a USD 1.100 millones australiano , destinada a construir una nueva flota de estos sistemas para fortalecer las capacidades submarinas del país.
No debe dejarse de lado que el empleo de submarinos no tripulados se ha convertido en una tendencia cada vez más amplia de las Armadas del mundo, las cuales buscan tener más capacidades operativas. Además de Estados Unidos y Australia, países como el Reino Unido , con su EX Calibur, y Japón han comenzado a explorar el uso de sistemas similares para tareas de vigilancia submarina, reconocimiento y protección de infraestructuras críticas.
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