La incorporación de dos aeronaves Airbus A330-200 por parte de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) en 2022 representó la recuperación de una capacidad de transporte estratégico de gran porte que el país no poseía desde la desactivación de los antiguos Boeing KC-137. Designadas C-30 y operadas por el 2º/2º Grupo de Transporte, Escuadrón Corsario, las aeronaves restablecieron un vector fundamental para la movilidad aérea intercontinental de Brasil.

En su configuración actual, los C-30 son empleados exclusivamente en misiones de transporte estratégico de personal, carga y apoyo logístico internacional. Su autonomía y capacidad volumétrica permiten operaciones de largo alcance sin escalas, ampliando la flexibilidad operativa de la FAB en misiones gubernamentales, humanitarias y diplomáticas.
Desde su adquisición, sin embargo, está prevista la conversión de estas aeronaves al estándar KC-30, equivalente al Airbus A330 MRTT (Multi Role Tanker Transport). Esta transformación incorporaría la capacidad de reabastecimiento en vuelo mediante sistemas externos, convirtiendo al C-30 en una plataforma multimisión capaz de combinar transporte estratégico con apoyo aéreo de largo alcance.
La eventual conversión tendría implicancias estructurales en la arquitectura de movilidad aérea brasileña. Actualmente, la misión de reabastecimiento en vuelo recae principalmente sobre el Embraer KC-390 Millennium, una plataforma de perfil táctico con elevada eficiencia regional. No obstante, existe una diferencia sustancial entre capacidades tácticas y estratégicas. Una aeronave de fuselaje ancho como el A330 MRTT ofrece mayor autonomía, mayor persistencia en vuelo y un volumen superior de transferencia de combustible, elementos esenciales para operaciones intercontinentales o escenarios de mayor intensidad.

La desactivación del KC-137 dejó a la FAB sin una capacidad orgánica de reabastecimiento estratégico de gran porte. La conversión de los C-30 permitiría recomponer esa herramienta, ampliando el radio de acción de las aeronaves de combate, aumentando la autonomía operativa y reduciendo la dependencia de escalas o apoyos externos en desplazamientos de larga distancia.
Sin embargo, el principal factor condicionante del programa no es técnico, sino presupuestario.
El escenario fiscal brasileño impone restricciones recurrentes al presupuesto de Defensa, exigiendo la priorización entre distintos proyectos estructurales. Programas como la expansión de la flota de cazas Saab JAS 39 Gripen E/F, la consolidación industrial del KC-390 y otros compromisos estratégicos compiten por recursos en un entorno de previsibilidad limitada. En este contexto, la conversión de los C-30 deja de ser solo una modernización de capacidad y pasa a representar una decisión estratégica de asignación de recursos.
Desde la perspectiva regional, la eventual transformación al estándar A330 MRTT colocaría a Brasil entre los pocos países sudamericanos con capacidad orgánica de reabastecimiento estratégico de gran porte. Esto impacta directamente en la autonomía operativa, la interoperabilidad en ejercicios combinados y la flexibilidad en operaciones multinacionales.

Mientras tanto, los C-30 consolidan la recuperación del transporte estratégico de la Fuerza Aérea Brasileña. La decisión sobre su conversión definirá si la FAB optará por recomponer plenamente su capacidad de reabastecimiento estratégico o si mantendrá, en el mediano plazo, una estructura centrada predominantemente en capacidades tácticas.
En síntesis, el futuro de los C-30 trasciende la modernización técnica y refleja las prioridades estratégicas y los límites presupuestarios que moldean la defensa brasileña en el escenario contemporáneo.
*Fotografías empleadas a modo de ilustración – Fuerza Aérea Brasileña.
Tal vez te interese El nuevo sistema SISDAC y la digitalización del poder de fuego de la artillería del Ejército Brasileño






