Los cazas furtivos F-22 Raptor de la Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF) arribaron al Reino Unido como parte de un movimiento que busca reforzar la presencia militar de EE.UU. en Medio Oriente en un contexto de tensiones con Irán. Se trata de seis aeronaves que fueron detectadas mediante datos públicos de seguimiento de vuelos mientras se dirigían a la base RAF Lakenheath, con apoyo logístico desplegado en otras instalaciones británicas.

De acuerdo con información de seguimiento abierta, los F-22 fueron respaldados por aviones cisterna KC-46A Pegasus y KC-135 Stratotanker, que operaron desde RAF Mildenhall para garantizar el reabastecimiento en vuelo durante el cruce transatlántico. El movimiento fue destacado por el editor senior de UK Defence Journal, Jon, quien analizó datos disponibles públicamente para identificar tanto a los cazas como a las aeronaves de apoyo involucradas en el despliegue.
La llegada de estos activos a territorio británico se produce en un período de intensificación de la actividad militar entre EE.UU. y sus aliados europeos, en paralelo con el reposicionamiento de capacidades aéreas y navales vinculadas a la situación en Medio Oriente. Informes recientes indicaron que Washington ha incrementado su presencia en áreas consideradas estratégicas ante el aumento de las tensiones con Irán, reforzando su postura operativa en la región.

En el ámbito naval, el portaaviones de propulsión nuclear USS Abraham Lincoln (CVN-72), perteneciente a la Armada de los EE.UU. (US Navy), continúa operando en el Mar Arábico junto a su Grupo de Ataque. La fuerza está compuesta por destructores con misiles guiados y medios aéreos embarcados, y recientemente llevó a cabo un ejercicio conocido como PHOTEX (Photo Exercise), una actividad en la que las unidades se disponen en formación para registrar imágenes oficiales del conjunto desplegado durante la navegación operativa.
Según imágenes difundidas por la Armada de EE.UU., el PHOTEX se desarrolló en aguas del Mar Arábico en un contexto regional marcado por negociaciones vinculadas al programa nuclear iraní. Si bien este tipo de ejercicios tiene como finalidad principal la documentación institucional de las unidades desplegadas, su realización en escenarios de alta tensión adquiere relevancia en términos de visibilidad estratégica y señalización de capacidades.

A este esquema se suma el portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford (CVN-78), también de la Armada de los EE.UU., que recientemente abandonó la región del Caribe para dirigirse hacia Medio Oriente junto a los buques que integran su Grupo de Ataque. El cambio de derrota fue confirmado por reportes oficiales y por fuentes abiertas de inteligencia (OSINT), consolidando así un reordenamiento de activos navales de primer nivel en el marco de la actual postura militar estadounidense.
En paralelo, el F-22 Raptor continúa registrando hitos operativos que refuerzan su papel dentro de la estructura de combate aéreo de la Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF). En septiembre de 2025, uno de estos cazas realizó el disparo de mayor alcance registrado de un misil AIM-120 AMRAAM en el espacio aéreo de la Base de Eglin, en una actividad coordinada por el Comando de Combate Aéreo y con apoyo del fabricante Raytheon, demostrando la integración de capacidades avanzadas en operaciones de superioridad aérea y proyección de fuerza.
*Imágenes a modo ilustrativo.
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