Con la intención de avanzar en el fortalecimiento de sus capacidades de defensa aérea, Alemania estaría planificando realizar una importante compra de nuevos sistemas antiaéreos IRIS-T, los cuáles serían utilizados por el Ejército Alemán en complemento de las capacidades actuales con las que cuenta la Luftwaffe. Según es descrito en reportes locales, la intención de Berlín es poder conformar una red mas amplia que tenga a los mencionados sistemas fabricados por Diehl Defence y a los sistemas Patriot de origen estadounidense operando en conjunto, lo que consolidaría la defensa de su espacio aéreo y de las tropas que sean desplegadas en el extranjero.

Ampliando en detalles, ha de mencionarse que el gobierno alemán estaría previendo sumar un total de 50 nuevos sistemas IRIS-T, lo que sin dudas representa un considerable impulso para la defensa aérea teutona y para el fabricante antes citado; siendo 44 de ellos parte de un pedido adicional a los seis ya encargados para la propia Luftwaffe. En debates actuales, se especula con la posibilidad de que el Ejército Alemán incluso opte por ampliar dicho número con hasta 25 unidades adicionales. Si bien la cantidad final aún no ha sido confirmado de forma oficial, fuentes familiarizadas con el proyecto han indicado a los medios que el sistema se ha ganado una especial atención tras demostrar su eficacia en la defensa de Ucrania, lo que también le valió compras por parte de otros socios de la OTAN.
Además, el hecho de que también vayan a ser integrados a la órbita del Ejército Alemán no resulta un dato menor, considerando que originalmente Berlín incorporaba sus sistemas de defensa aérea IRIS-T apuntando a que sean operados por la Luftwaffe. Para el Heer, únicamente se realizaban compras de sistemas antiaéreos de corto alcance tales como aquellos montados sobre el chasis de un Boxer, en el cuál podían integrarse sistemas de lanzamiento de misiles o el cañón antiaéreo Skyranger.

La lógica detrás de dicha decisión, acorde es descrito por los analistas alemanes, yace en facilitar la integración de estos sistemas con las demás unidades terrestres que han de proteger en caso de combate; lo que impacta a su vez en las cadenas logísticas y agiliza los tiempos de despliegue bajo un sólo mando. Esto responde sin dudas a las lecciones aprendidas del conflicto en Ucrania, donde las fuerzas rusas han empleado diversos tipos de armamento de largo alcance para atacar las posiciones terrestres de las fuerzas defensoras, lo que despertó alertas en los estrategas germanos respecto de la necesidad de contar con un sistema de mayores prestaciones para responder.
Por otro lado, resulta importante destacar que con estas compras Alemania busca no sólo reforzar sus defensas aéreas en el corto plazo, sino que también aumentar su autonomía respecto de la cobertura que otrora brindaban los EE.UU. En épocas de la Guerra Fría, los reportes detallan la existencia de hasta 70 escuadrones antiaéreos equipados con baterías Patriot y Hawk dentro de la estructura del Bundeswehr, número que con el tiempo se ha ido reduciendo de manera considerable. Ahora, cuando Washington se muestra mas reticente a seguir brindando su paraguas sobre Europa, la cuestión se ha tornado mas urgente para las tropas alemanas.

Otras programas en curso para equipar las Fuerzas Armadas alemanas
Agregado a la potencial compra de estos nuevos sistemas de defensa aérea, el gobierno alemán también viene trabajando en otros tipos de adquisiciones para reforzar las capacidades de sus Fuerzas Armadas. En el caso de la Luftwaffe, fue confirmado recientemente que se avanzará en la compra de nuevos misiles BVR MBDA Meteor para equipar a los cazas Eurofighter que componen la columna vertebral de la aviación de caza teutona, lo que se ha podido financiar con fondos provenientes del Plan Individual 14 y el Fondo Especial de la Bundeswehr.
Mas aún, pensando en la conformación de la flota de cazas que la equipará de cara al futuro, la institución estaría siendo contactada por los socios del programa GCAP para sumarse a la fabricación de aeronaves de sexta generación. Frente a las latentes tensiones con Francia en el programa FCAS a causa de una problemática repartición de responsabilidades industriales, y ante especulaciones respecto de una propuesta italiana para explorar formas de sumar a la industria alemana al desarrollo que lideran BAE Systems, Leonardo y Mitsubishi Heavy Industries, este se constituye como uno de los principales temas de debate actual sobre el futuro de la fuerza.

Finalmente, mirando hacia el dominio marítimo, cabe mencionar que el país se encuentra pensando en la cancelación de su programa de fragatas F-126 que debían ser construidas por el astillero neerlandés Damen. Tal y como hemos reportado el pasado 4 de febrero, la Oficina Federal de Equipamiento, Tecnología de la Información y Apoyo en Servicio de la Bundeswehr (BAAINBw) ya puso en marcha el proceso de adquisición formal de nuevas fragatas MEKO A-200 al astillero TKMS para sustituirlas, apuntando con ello a la obtención de los primeros buques para finales del 2029.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
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