En lo que sería un aumento de las tensiones con Irán, EE.UU. estaría evaluando fortalecer aún mas su presencia en Medio Oriente con el despliegue de otro portaaviones, esto en caso de que no prosperen las negociaciones que actualmente sostienen Teherán y Washington respecto del programa nuclear que desarrolla el régimen teocrático. La novedad en cuestión fue deslizada por el propio presidente Donald Trump durante una reciente entrevista brindada al medio Axios, afirmando que: “O llegamos a un acuerdo, o tendremos que hacer algo como la última vez. Tenemos una flota que se dirige hacia allá y otra podría estar yendo“.
De finalmente concretarse este despliegue, la Armada de EE.UU. contaría con un importante refuerzo para el Grupo de Ataque de Portaaviones liderado por el USS Abraham Lincoln, el cuál ya se encuentra en el Golfo dando muestras claras de las capacidades de disuasión que Washington es capaz de utilizar. Especialmente tras el inicio de la guerra de Israel contra el grupo terrorista Hamás en la Franja de Gaza, la presencia de al menos uno de estos buques junto a su escolta en aguas de la región había sido una constante por parte de la institución, aunque desde el pasado mes de septiembre esto se había cortado tras la partida del USS Nimitz. Pensar ahora en la potencial presencia de dos embarcaciones de tales capacidades refleja por tanto las elevadas tensiones actuales.

En el marco de la misma entrevista, el mandatario estadounidense indicó que aún espera poder llegar a un acuerdo con Irán para que cese de perseguir el enriquecimiento de uranio, aunque las expectativas de diversos analistas parece coincidir en que ello no se configura como la opción mas realista a fechas actuales. Además, el propio Trump agregó que el régimen ya había exagerado en reiteradas ocasiones su capacidad para defenderse, y que los ataques contra instalaciones nucleares en junio demostraron la capacidad de Washington para superarlas sin demasiados problemas.
Desde Israel, ya se han emitido diversas advertencias respecto de la posibilidad de llevar a cabo un ataque unilateral contra Irán y su programa nuclear, considerándolo como una amenaza existencial que justificaría la acción militar. En fechas recientes, funcionarios de defensa israelíes ya han señalado a sus pares estadounidenses en reuniones de alto nivel que están dispuestos a avanzar en una nueva operación en caso de que Teherán cruce una “línea roja” con el desarrollo de misiles balísticos, presentando además planes detallados sobre los pasos necesarios para degradar instalaciones de investigación y diferentes nodos logísticos asociados a ello.

Por otra parte, independientemente del desarrollo de las negociaciones con Irán y el potencial accionar israelí, cabe destacar que la Armada de EE.UU. enfrentaría un importante desafío para desplegar otro Grupo de Portaaviones en Medio Oriente. A fechas actuales, la institución cuenta con una flota portaaviones que ya se encuentra altamente exigida, dejando pocas opciones viables para la labor; cada uno con sus propios obstáculos.
En detalle, las especulaciones de los medios estadounidenses apuntan hacia tres posibles alternativas, a saber: el USS George Washington, el USS George H. W. Bush y el USS Gerald R. Ford. El primero de ellos actualmente se encuentra desplegado en el Indo-Pacífico, mientras que el segundo se halla en la costa este alistándose para participar de un ejercicio COMPTUEX junto a su escolta, dejando al tercero como una de las principales opciones. No obstante, cabe recordar también que este lleva mas de 200 días desplegado en el Caribe como parte del esquema que presionó a la dictadura venezolana en los últimos meses, previéndose que pronto emprenda su regreso a la Base Naval de Norfolk; otros portaaviones también se encuentran sometidos a labores de mantenimiento o próximos a iniciar despliegues hacia otras regiones, lo que dificultaría su envío a Medio Oriente.

Otra alternativa posible, adentrada aún mas en el terreno de la especulación, sería que el presidente Trump realmente no se refiriera como tal a un portaaviones nuclear sino a un buque de asalto anfibio. En este caso, los reportes locales indican que el USS Iwo Jima (LHD-7) podría dejar su puesto en el Caribe para garantizar esta presencia reforzada que se busca en Medio Oriente, contando entre otras cosas con la capacidad de operar con los cazas furtivos F-35B. Sin embargo, se carece de mayores detalles al respecto.
Finalmente, cabe considerar que desde el lado iraní ya se han realizado anuncios propios sobre el refuerzo de la presencia militar en aguas cercanas, algo que principalmente podrá observarse en la realización de ejercicios en el Estrecho de Ormuz; una zona clave para el comercio mundial de recursos energéticos. Mientras tanto desde otros países de la región, como por ejemplo Omán y Catar, se han redoblado los esfuerzos diplomáticos para evitar una mayor escalada facilitando la firma de un acuerdo entre Washington y Teherán.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
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