Allen-Vanguard, fabricante de sistemas de Contramedidas Electrónicas (ECM), anunció el pasado 5 de febrero que ha recibido un pedido multimillonario para sus sistemas ECM Equinox NG y Scorpion 2. El cliente es una fuerza armada sudamericana cuya identidad no fue revelada. Zona Militar mantuvo una entrevista exclusiva con Bobby Strawbridge, presidente de Allen-Vanguard, para dialogar sobre esta venta y las perspectivas a futuro.

La compañía no ha dado a conocer la identidad del cliente. Sin embargo, Strawbridge confirmó a Zona Militar que “las unidades preliminares serán entregadas dentro de las próximas 10 semanas”, mientras que las entregas correspondientes al “pedido completo” continuarán a lo largo del “segundo trimestre y hasta mediados del tercer trimestre”.

El número de sistemas vendidos no fue divulgado, aunque Allen-Vanguard confirmó a ZM que este pedido involucra “varias decenas de unidades que están planificadas para formar parte de una mejora de capacidades más amplia dentro del país en cuestión”.

El sistema Scorpion 2 fue diseñado para tropas desmontadas, como unidades de infantería de primera línea, unidades de reconocimiento y fuerzas especiales, mientras que el Equinox NG (Next Generation) está pensado para su empleo en vehículos. ZM consultó a Strawbridge si el Equinox NG puede ser instalado a bordo de embarcaciones fluviales, teniendo en cuenta que las fuerzas armadas sudamericanas operan en extensas redes de ríos, como el Amazonas. El presidente de Allen-Vanguard confirmó que el Equinox NG “puede ser montado en plataformas o en configuraciones estáticas”.

Con su primera venta asegurada en la región, Strawbridge se mostró confiado en que otras fuerzas armadas sudamericanas se interesarán en los sistemas de Allen-Vanguard. En su comunicado de prensa, la compañía explicó que el Equinox NG y el Scorpion 2 “ayudarán a mitigar la amenaza que representa el uso creciente de drones para infligir efectos letales”.

Los conocidos narco-drones se han convertido en una herramienta muy popular dentro del arsenal de criminales, insurgentes y terroristas en América Latina. En países como Brasil, Colombia y México, las redes criminales están utilizando narco-drones capaces de transportar cargas letales, principalmente explosivos, para atacar a la población civil, a las fuerzas de seguridad y a las fuerzas armadas, así como también entre ellos mismos.

Strawbridge explicó que, debido al continuo juego del “gato y el ratón” entre contramedidas y contracontramedidas en los escenarios de conflicto alrededor del mundo, “las fuerzas militares necesitan sistemas adaptativos y programables”, ya que de lo contrario estas “capacidades clave de protección pueden volverse obsoletas antes incluso de completar su despliegue”.

La buena noticia es que las soluciones de Allen-Vanguard “ofrecen el más alto nivel de programabilidad para adaptarse”, lo que permite “contrarrestar una amplia gama de amenazas basadas en radiofrecuencia”, como drones o artefactos explosivos improvisados (IED), los cuales también son, lamentablemente, muy comunes en Sudamérica, particularmente en Colombia en la actualidad.

Si bien esta adquisición abre un nuevo mercado para Allen-Vanguard, la empresa ya cuenta con una trayectoria comprobada. Los sistemas adquiridos por esta fuerza militar sudamericana ya se encuentran en servicio “en importantes países miembros de la OTAN”, añadió Strawbridge.

El Equinox NG es un sistema ECM “altamente sofisticado” montado sobre vehículos, diseñado para misiones de Guerra Electrónica (EW). El sistema puede configurarse para su instalación en vehículos blindados desplegados en teatros de operaciones y para la protección de convoyes VIP, o bien puede instalarse en ubicaciones fijas y vulnerables. El sistema pesa 51 kg (112 libras), se refrigera por aire (aunque existe una opción de refrigeración líquida) y opera en un amplio rango de frecuencias. Además, el Equinox NG puede ser actualizado para contrarrestar drones.

Por su parte, el Scorpion 2 “comparte la misma herencia técnica y capacidades similares al Equinox NG”, pero está “específicamente diseñado para ser portátil mediante una mochila en operaciones basadas en patrullas”, explica la compañía, como las patrullas militares a pie. El sistema ofrece una “protección híbrida de espectro completo y cobertura de bandas de amenaza”. El Scorpion 2 pesa alrededor de 6,5 kg (14,5 libras), cuenta con una antena/receptor integrado que proporciona sincronización a 1PPS (pulso por segundo) y puede operar durante aproximadamente 20 horas, dependiendo de la misión. La interfaz gráfica de usuario es descrita como “simple e intuitiva”.

Los sistemas de Allen-Vanguard son sometidos a pruebas independientes conforme al estándar militar Mil Std 810G del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, con el objetivo de determinar si el equipamiento es apto para operar en las condiciones previstas a lo largo de toda su vida útil operativa.

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Wilder Alejandro Sanchez
Wilder Alejandro Sánchez es un analista que se centra en cuestiones geopolíticas, de seguridad y de defensa internacional en el hemisferio occidental, Asia central y Europa del este. Es presidente de Second Floor Strategies, una firma consultora en Washington, DC, y asociado senior no residente del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. Síguelo en X/Twitter: @W_Alex_Sanchez. Corresponsal en EE.UU.

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