Con el primer corte de lámina se dio inicio a la construcción de la primera fragata fabricada en el país para la Armada Nacional de Colombia, denominada Plataforma Estratégica de Superficie (PES), que se llevará a cabo por la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval, Marítima y Fluvial (Cotecmar), marcando así el comienzo del proyecto naval más significativo de Colombia hasta ahora. Esta será la primera fragata que se integrará a las Fuerzas Armadas de Colombia.

En la ceremonia oficial realizada en la Planta de Mamonal de Cotecmar, en Cartagena, el vicealmirante Luis Fernando Márquez Velosa, presidente de Cotecmar, declaró: “Desde Cotecmar seguiremos avanzando, construyendo futuro y demostrando que la ingeniería naval colombiana es de talla mundial”.
Esta fragata tiene como objetivo sustituir de manera gradual a las fragatas misileras de la clase “Almirante Padilla” (FS-1500). El diseño se fundamenta en la clase SIGMA 10714 de Damen Shipyards Group, la cual será adaptada para cumplir con las necesidades de la Armada de Colombia. Sus dimensiones serán: una longitud (eslora) de 107,5 metros, un ancho (manga) de 14,02 metros y una profundidad (calado) de 3,90 metros; su casco estará compuesto por 52 bloques de acero naval. Además, según se prevé, durante su construcción hasta 2030 se crearán aproximadamente 1.500 empleos directos y otros 4.000 indirectos e inducidos, por lo que será un importante generador de empleo en Colombia y en la región.



Cronología de contratos para el codesarrollo y la integración tecnológica de la fragata
En 2022, la Armada de Colombia y Cotecmar celebraron el contrato número 0005-ARC-JOLA-2022, cuyo objeto es: “CONSTRUCCIÓN, INTEGRACIÓN, PRUEBAS, CONDICIONAMIENTO Y PUESTA EN FUNCIONAMIENTO A TODO COSTO DE UNIDADES A FLOTE MAYORES MEDIOS NAVALES CON DESTINO A LA ARC”; este acuerdo abarca la construcción de nuevos barcos, como un Buque de Apoyo Logístico, una Patrullera Oceánica, la Plataforma Estratégica de Superficie (PES) y otras unidades estratégicas.
Cotecmar y Damen suscribieron un contrato en agosto de 2024, estimado entre 435 y 440 millones de dólares. Este acuerdo incluye el soporte técnico, la ingeniería detallada y el abastecimiento de materiales y equipos necesarios para construir la primera unidad en Cartagena. También comprende la licencia para que Colombia construya buques complejos siguiendo el modelo SIGMA 10514 (ajustado al diseño 10714 para el país).
En febrero de 2025, Damen y Saab, de Suecia, suscribieron un acuerdo para suministrar y equipar a la fragata con el sistema de gestión de combate 9LV, su sistema de control de fuego, junto con diversos sensores y sistemas de radar, como el sistema electroóptico EOS 500, el radar Ceros 200 y los radares Sea Giraffe 4A.

Damen y Kongsberg Maritime firmaron un contrato el 25 de junio del mismo año para proveer a la fragata con el sistema de propulsión integral, que incluye hélices dobles de paso controlable (CPP). Estas permiten cambiar el ángulo de las palas sin modificar la dirección de rotación del motor, lo que mejora la maniobrabilidad y los sistemas de ejes asociados.
A finales de septiembre, Damen concretó un acuerdo para la provisión de alrededor de 1.325 toneladas métricas de acero, que incluye láminas y perfiles de acero naval de alta resistencia, aprobados para construcción militar, con el proveedor De Jong and Lavino (Países Bajos). Las etapas de entrega de estos materiales se pactaron entre 2025 y 2026 para ajustarse al plan de ensamblaje por bloques.
El propósito de la Armada es sustituir completamente las cuatro fragatas Almirante Padilla, Independiente, Caldas y Antioquia, así como la corbeta clase Pohang ARC Tono, y alcanzar el objetivo general del Plan de Desarrollo Naval 2042. Se calcula que la última unidad se entregará entre 2040 y 2042. Además, al incorporar la transferencia tecnológica en el contrato entre Cotecmar y Damen, se prevé que desde la segunda o tercera fragata exista una menor dependencia de elementos extranjeros y que el tiempo de construcción sea más eficiente.
Al implementar la PES, Colombia deja de ser únicamente un comprador de tecnología y pasa a ser un desarrollador de soluciones soberanas. Este proyecto no solo actualiza la flota, sino que también asegura la autonomía estratégica de la nación en sus dos océanos. Colombia se proyecta al mundo no solo como un custodio de sus aguas, sino como una verdadera potencia naval, capaz de exportar innovación y liderazgo desde el corazón del Caribe.
*Imagen de portada empleada a modo de ilustración.
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