Durante la jornada de hoy, 26 de noviembre, prototipo del nuevo submarino de fabricación nacional Hai Kun (número de casco SS-711), construido y desarrollado para la Armada de Taiwán, llevó a cabo su sexta prueba de mar, luego de completar una serie de evaluaciones en superficie en aguas cercanas al puerto de Kaohsiung. Durante esta nueva prueba, centrada en la verificación de elementos clave como las funciones del sonar, el sistema de propulsión y el registro submarino, se había especulado con la potencial realización de la primera inmersión del submarino, la cual no ocurrió. Sin embargo, desde diversos medios locales taiwaneses han indicado que la entrega de la unidad podría tener lugar durante el próximo mes de junio.

Preparativos previos a la futura primera inmersión del Hai Kun
Si bien la primera inmersión del submarino no tuvo lugar, desde CSBC detallaron los procedimientos para esta maniobra a fin de que el submarino pueda operar de manera segura en la profundidades durante períodos prolongados de cara a la realización esta serie de pruebas. A tales efectos es necesario superar una serie de procedimientos previos antes de cada inmersión. Estos incluyen cuatro etapas principales: planificación de la carga, inspección de la carga, verificación de los sistemas y simulacros prácticos.
El proceso de planificación de la carga define la capacidad necesaria para combustible, personal, agua potable, alimentos, aire presurizado, armamento, municiones y equipos de salvamento y control de daños, en función de la distancia, duración y condiciones meteorológicas de la misión. Posteriormente, se calcula el peso total y su distribución para garantizar la estabilidad del buque y evitar pérdidas de control o escoras peligrosas.
Durante la fase de inspección, los elementos son cargados y verificados uno por uno conforme a listas de control, realizándose luego un inventario completo del buque para eliminar cualquier carga temporal o excedente. Finalmente, los datos son actualizados para confirmar la estabilidad general del submarino.
Verificación de sistemas y simulacros
El astillero señaló que la verificación de sistemas es comparable a “la inspección previa al vuelo de una aeronave”. En esta etapa se comprueba el correcto cierre de puertas y compartimentos estancos, el funcionamiento de los sistemas hidráulicos, eléctricos, de aire y de control, así como la operatividad de los sistemas de extinción de incendios, detección de fugas, iluminación de emergencia, balsas salvavidas y rutas de escape.
CSBC subrayó que cualquier falla bajo el agua puede resultar crítica, por lo que la seguridad es un aspecto central del proceso. El último paso consiste en la realización de simulacros, donde la tripulación practica operaciones básicas de navegación, armamento y comunicaciones, además de ejercicios de respuesta ante emergencias como fallos de motor, cortes de energía, inundaciones o incendios.
Durante los viajes de prueba, además de la tripulación habitual, también embarca personal técnico, lo que eleva significativamente el número de personas a bordo. CSBC indicó que, al tratarse del primer submarino construido en Taiwán, la empresa no contaba inicialmente con suficientes tripulantes de submarinos calificados para desempeñarse como tripulación de pruebas, por lo que se recurrió de manera excepcional a personal de la 256.ª Flota de la Armada.

Antecedentes del programa
El Hai Kun estaba programado originalmente para iniciar sus pruebas en el mar en abril del año anterior y ser entregado a finales de noviembre. No obstante, la primera prueba se retrasó hasta el 17 de junio, acumulándose demoras por diversos factores. Finalmente, el 28 de noviembre, tras completar su quinta prueba de superficie, CSBC anunció el ingreso del submarino en la fase de pruebas sumergibles, las cuales, sin embargo aún no registran este importante hito.
Durante noviembre pasado, el Instituto Chung-Shan de Ciencia y Tecnología (NCSIST) y fuentes de la Armada confirmaron que el submarino había realizado nuevas pruebas de navegación, calibración de sistemas y evaluaciones de estabilidad, incluyendo maniobras de giro, control direccional y verificación del rendimiento de sus motores diésel-eléctricos. Según las autoridades citadas por medios locales, el prototipo continuaba “siguiendo el calendario previsto” pese a los retrasos acumulados.
*Créditos de las imágenes a quien corresponda.
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