Acorde ha sido informado por medios de comunicación locales durante el curso de la semana pasada, la India habría llevado a cabo el lanzamiento de un misil balístico K-4 desde uno de sus nuevos submarinos nucleares clase Arihant, mas específicamente desde aquel que porta el nombre INS Arighaat. Particularmente, si bien se carece de una confirmación oficial por parte del Ministerio de Defensa del país, los reportes indican que el hecho se habría producido en la Bahía de Bengala y bajo la supervisión del Comando de Fuerzas Estratégicas que nuclea efectivos de las tres diferentes ramas de las Fuerzas Armadas.
Ampliando en detalles, los analistas indios destacaron que la oportunidad sirvió para poner a prueba el funcionamiento del misil con alcance situado en torno a los 3.500 kilómetros impulsado por combustible sólido, caracterizado además por contar con la posibilidad de ser equipado con una carga nuclear de hasta dos toneladas. A fechas actuales, Nueva Delhi estaría realizando diferentes análisis en profundidad de los datos obtenidos, buscando certificar si el sistema cumplió con todos los objetivos de la misión correctamente.

Ha de mencionarse, sin embargo, que el reciente lanzamiento habría tenido una serie de demoras y reprogramaciones; lo que indicaría preocupaciones por la creciente presencia de buques de investigación chinos desplegados en el Índico según se reporta. En detalle, se recoge que a principios de este mes el gobierno indio emitió avisos para notificar al tráfico civil naval y aéreo sobre la realización de las pruebas, delimitando inicialmente una zona de peligro de unos 3.500 kilómetros. Posteriormente, se dio a conocer que el testeo sería demorado hasta el día 11 de este mes, seguido de un tercer aviso que estipulaba su concreción entre el 17 y el 20. El cuarto y último aviso fue aquel que demoró las pruebas al período comprendido entre el 22 y el 24 de diciembre.
Cabe recordar en este sentido, que de cara a la meta de alcanzar la Capacidad Operativa Plena, es necesario que el misil K-4 supere un amplio abanico de testeos con éxito; lo que implica la realización de disparos de prueba como el hasta ahora aludido. En este sentido, cabe recordar que dicho armamento habría sido probado por primera vez desde un submarino durante el mes de noviembre del 2024, ocasión en la que también se vio involucrado el propio INS Arighaat; submarino que como tal había sido puesto en servicio durante el mes agosto de ese mismo año.

Por otra parte, resulta importante destacar también que la India no solo está trabajando en el desarrollo de este tipo de misiles, sino que también en la conformación de la flota de submarinos clase Arihant que equipará a su Armada. Tal y como hemos reportado a comienzos del mes en curso, el país reveló que está a la espera de poder incorporar al servicio al INS Aridhaman durante el primer trimestre del próximo año, configurándose como el tercero de su tipo en manos de la citada institución. A largo plazo, la conformación de esta flota junto al desarrollo de misiles balísticos es visto por los estrategas indios como un paso clave para reforzar las capacidades de ataque de represalia en caso de conflicto.
Si a su vez colocamos la lente mas allá del ámbito naval, es menester resaltar que la India ha logrado concretar lanzamientos de su nuevo misil balístico Agni-5 en el mes de agosto, ocasión en la que se validaron todos los parámetros técnicos y operativos previstos del mismo en el Campo de Pruebas Integrado en Chandipur. Hacia finales de septiembre, otro lanzamiento se concretó haciendo uso de los misiles Agni-Prime desde un sistema de lanzamiento ferroviario, lo que oportunamente fue destacado como un salto de capacidades que dotaría de mayor flexibilidad a la disuasión nuclear del país. En conjunto, ello refleja los avances de Nueva Delhi en la materia, siendo la intención de sus principales autoridades el poder cerrar la brecha existente en la actualidad con las mayores potencias nucleares del mundo.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
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