La reciente Modificación del Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio 2025 realizada por el gobierno argentino llegó con varias novedades, ya que la medida incluye refuerzos y recortes presupuestarios para las Fuerzas Armadas. Los principales puntos mencionados en la readecuación de presupuesto apunta a cubrir gastos que se generarán con las futuras tareas de vigilancia que el Ejército realizará en la frontera norte, pagos por la compra del sistema de armas F-16 y la compensación créditos con el objetivo de posibilitar la gestión de los gastos asociados a la adquisición de municiones.

En lo que refiere a recortes para las Fuerzas Armadas, se aprecian números negativos en los programas de Alistamiento Operacional de la Armada y de la Fuerza Aérea Argentina. En ambos casos la cifra supera los 900 millones de pesos. La modificación presupuestaria también tendrá impacto directo en el programa Sostén Logístico Antártico del Estado Mayor Conjunto (EMCO) de las Fuerzas Armadas, con una cifra en negativo que supera los 4.000 millones de pesos.
Vale destacar que en este último caso, los fondos fueron reasignados al programa Planeamiento Militar Conjunto del EMCO a los fines de “…posibilitar la gestión de los gastos asociados a la adquisición de municiones…”. De los documentos no se desprende mayor información respecto a esta iniciativa, pero podría tratarse de material adquirido en el marco de las compras plurianuales.
El refuerzo presupuestario destinado al Ejército Argentino se debe a la necesidad de contar con recursos que permitan “…el despliegue operativo de efectivos y medios en la ejecución de tareas de vigilancia en la Zona de Seguridad de Fronteras Noroeste y Noreste del país…”. Desde varios sectores ya se venía comentando como se sostendría presupuestariamente la iniciativa del gobierno, temiendo que los recursos fueran reasignados de otros programas, con el impacto que esto podría tener en la Fuerza.

Un punto por demás llamativo, y alarmante, de la reciente modificación presupuestaria es que la Decisión Administrativa propone “…incorporar mayores recursos provenientes de ingresos por la venta y alquiler de bienes y servicios en dicha Fuerza para financiar gastos de funcionamiento de los hospitales e institutos de educación…”. La sola idea de desprenderse de bienes para poder afrontar gastos corrientes deja en evidencia el endeble contexto presupuestario que están haciendo frente las Fuerzas Armadas, situación que no es nueva, sino que se ha repetido en gestiones pasadas.
La modificación presupuestaria también incluye refuerzos “…para afrontar el pago de los compromisos asumidos por la adquisición del Sistema de Armas F-16…”. La llegada de los cazas también está teniendo un impacto directo en la Fuerza Aérea Argentina, ya que los recursos de la misma han sido orientados para atender esta incorporación. Esta situación se viene reflejando en varias unidades de la Fuerza, lo que deja expuesto una mas que necesaria readecuación presupuestaria para que la institución pueda absorber a los mencionados F-16, y que este proceso no termine afectando al resto de la Fuerza.

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Que raro la desinversion en Antártida no…? La van a regalar
trocou seis por meia dúzia. usar o EA para combater ilícitos transacionais fronteiriços é desperdício de recursos humanos e militares.
La sabana es corta lo sabemos …Pero con la soberania de la Antártida y la seguridad…NO debe aplicar la motosierra.
La pregunta es: Se han puesto a pensar en el plan estratégico de las FFAA para cumplir lo mejor que se pueda su función de la defensa de las fronteras?…
Seguimos poniendo al frente del Ministerio políticos o gente que sabe que hacer?…Hasta ahora venimos equivocándonos.