En el marco de los Proyectos de Inversión para el 2026, la Armada Argentina tiene previsto iniciar la ejecución del proyecto para la recuperación de la capacidad operativa del destructor ARA Sarandí D-13. La iniciativa ya cuenta con una evaluación satisfactoria, además de tener asignado más de $ 13.000 millones de pesos para el año en curso.

El proyecto para la recuperación de las capacidades operativas del ARA Sarandí se da en un contexto complejo para las unidades de superficie de la Armada Argentina: por un lado, los buques de la clase MEKO 360 vienen sufriendo la degradación de sus capacidades tras décadas de servicio sin haber recibido trabajos de actualización o modernización de media vida. A esto se suma la discontinuación de muchos de los componentes y sistemas de los destructores, por lo que el sostén de los destructores demanda un considerable esfuerzo.
Vale recordar que la Armada Argentina se vio obligada a dar de baja en el 2024 a uno de sus cuatro destructores MEKO 360, el ARA Heroína D-12, luego de que el buque permaneciera amarrado en puerto por más de 15 años. La unidad no solo sufrió las consecuencias del embargo británico (por las reparaciones de la rueda lenta), sino también la falta de visión e indecisión local a los fines de encontrar una solución. La perenne política de estado de no invertir en las Fuerzas Armadas llevó a la pérdida de un valioso casco para la Armada, con el lógico impacto en sus capacidades.
La situación del ARA Heroína serviría para mitigar, en parte, el estado de los demás buques MEKO 360, ya que el destructor se convirtió en donante obligado. Sin embargo, las carencias presupuestarias no dejaron de impactar a los destructores de la Armada Argentina. Actualmente, el escenario no presenta mayores cambios, lo que podría derivar en la toma de decisiones drásticas si no materializan soluciones en el corto/mediano plazo.

Proyecto de recuperación/modernización
Pese a que la iniciativa se ha publicado en distintos informes y registros oficiales, por el momento no han trascendido mayores detalles respecto a los alcances del mismo. En cuanto a la inversión prevista, del Anexo del Plan Nacional de Inversiones Públicas para el 2026 se desprende que, para el proyecto de recuperación, se desembolsará poco más de $ 20.000 millones de pesos (otra fuente oficial menciona $ 26.000 millones) monto que se repartirá en los próximos tres años.
A simple vista, por los montos previstos ( de U$D 14 a 19 millones de dólares), los trabajos serían más bien limitados, posiblemente relacionados con la planta de propulsión y generación de energía, habitabilidad, así como algunos sistemas secundarios. Dentro de la especulación, se podría considerar que uno de las mejoras que podría incorporar el ARA Sarandí es el radar naval del tipo AESA para vigilancia aérea y de superficie, sistema cuyo desarrollo y fabricación fue oportunamente encargado a INVAP.
Un detalle no menor es que el ARA Sarandí cuenta con más de 40 años en servicio, por lo que cualquier proyecto de modernización y recuperación seguramente fue analizados en profundidad para establecer el costo/beneficio del mismo. Sin embargo, lo cierto es que la Armada Argentina no cuenta con mucho margen de maniobra, ya que sus unidades de superficie, con excepción de los patrulleros oceánicos OPV 87/90, se encuentran en una situación muy parecida.


La recuperación de la capacidad operativa del destructor ARA Sarandí (y de los otras unidades MEKO 360) le podría permitir a la Armada Argentina ganar tiempo, pensando en un programa de modernización mucho más ambicioso como es el de la incorporación de nuevos buques. Este requerimiento ha sido señalado en contadas ocasiones en los últimos años, tanto con el objetivo de recuperar las capacidades de los destructores Tipo 42, como con el de incorporar cascos a los fines de reemplazar al material en servicio.
Los destructores MEKO 360, junto a las corbetas MEKO 140, representan los medios de combate más capaces de la Armada Argentina, lo que es todo una señal de alarma atento que todos estos buques deberían haber recibido una modernización y mejora de capacidades ayer. Y su proyecto de reemplazo ya debería estar en marcha…

Zona Militar viene reflejando la realidad de la Armada Argentina desde hace año, teniendo especial consideración en las obligaciones que emanan de la extensión marítima nacional, así como las hipótesis que se consideran para el Atlántico Sur. A esto se suma un contexto internacional donde la presencia de unidades navales vuelve a ganar notoriedad e importancia ante el sinnúmero de amenazas.
Quienes toman las decisiones en Argentina deberían dejar de ignorar estas señales de una buena vez, tomando cartas en el asunto a los fines de que el país asuma su naturaleza marítima. Esto demanda un Armada Argentina moderna y flexible, capaz de hacer frente a los desafíos actuales y futuros.
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El desguace de las FFAA ha sido total , llevará decadas tener un mínimo de capacidad defensiva
1. El primer problema es solucionar las obsolescencias. Si no se hace eso, se van a aplicar parches que no sirven para nada a futuro. 2. Si se lo moderniza, se deben asignar los recursos para mantenerlo una vez que esté en servicio, lo que implica un costo anual aproximado del 2% del valor de reposición de un destructor de estas caráctrerística nuevo. 3. Si no se cumplen ambas condiciones, seguiremos como hasta ahora.
Hay más que obsolescencias, en otros temas hay ausencias totales, empezando por la extinguida flota de submarinos que desconocemos cuando se recuperará y toda la flota del Comando Aéreo que se expresa en un par de aviones usados.
Si no mejora el sueldo, la obra social, la provisión de equipos personales, vehículos y demás pequeñas cosas se van a seguir yendo de baja tanta gente que no va a haber tripulantes para los barcos.
Alguien deberia explayarse un poco mas y explicar cuales deberian ser los pasos logicos en el manteniemiento operativo o modernizacion de las Meko 360 y 140.
1) Planta Motriz. 2) Sistemas de combate, radares etc. 3) Modernizacion de armamentos.
Si se hacen trabajos de modernización es porque se considera que estos buques deberían estar en servicio 20 años mas, sino no tiene sentido semejante gasto. Esperemos lo concreten con los tres destructores e incorporen pronto dos fragatas antiaéreas que son sumamente necesarias.