Arguyendo que se han enfrentado diferentes retrasos con la cadena de proveedores, especialmente relacionados con la fabricación de los motores, la Armada de Taiwán dio a conocer que recibiría a sus primeras dos fragatas ligeras en el año 2027 y no en 2026 como originalmente estaba previsto. Según describen los reportes locales, dichos sistemas de propulsión deberían ser instalados previo a que se avance con las secciones restantes del buque, por lo que cualquier demora en las entregas representa una importante traba para que el proyecto siga adelante.
Profundizando en algunos detalles, cabe destacar que la construcción de estas dos primeras fragatas ligeras está siendo llevada a cabo por un astillero local, lo que además de reflejar la intención de fortalecer las capacidades navales del país, también da cuenta de los planes para aumentar las capacidades industriales autóctonas de la isla. Mas allá de los motores que dependen de proveedores, el astillero local reporta que desde su lado los trabajos vienen avanzando según lo previsto, incluso con otros componentes que también son traídos desde el exterior.

Particularmente, según se recoge en el proyecto presentado ante el legislativo taiwanés por el Ministerio de Defensa, la construcción de las fragatas en cuestión implicó cerrar acuerdos por hasta siete componentes traídos desde el exterior. Entre otras cosas, ha de incluirse el sistema de gestión de combate y el radar de matriz de fase tridimensional, los cuáles aún están en desarrollo en línea con los cronogramas propuestos. Se reportó, además, que se han realizado avances en el testeo del cañón de 76 mm que formará parte del armamento a disposición de las fragatas.
Resulta de utilidad recordar en este punto, que la construcción de las dos fragatas ligeras que equiparán a la Armada de Taiwán requerirán la inversión de unos 24.549 millones de dólares taiwaneses (cerca de USD 249 millones), la cuál forma parte del denominado Proyecto Zhenhai que fue iniciado en el año 2019. En esta etapa del proyecto, la intención es poder contar con al menos una fragata configurada especialmente para tareas de defensa aérea y otra con equipamiento para desempeñarse en un rol antisubmarino, partiendo ambas de una misma base de 115 metros de eslora, 15 metros de manga y un desplazamiento de 3.500 toneladas a plena carga.

En ambos casos, los barcos están previstos a fungir como prototipos para la conformación de una clase de fragatas destinada a equipar a la Armada de Taiwán con diez nuevos barcos de guerra, cuyo diseño que ya está siendo modificado en función de los datos obtenidos en la construcción. A modo de ejemplo sobre esto último, ha de mencionarse que los reportes disponibles actualmente indican que la variante de defensa aérea vería recortada su eslora a unos 96 metros en lugar de los 115 antes mencionados, mientras que su manga se vería ampliada a unos 21 metros para ajustarla a los requerimientos específicos de la fuerza.
Finalmente, de completarse este importante proyecto, la Armada de Taiwán podría finalmente avanzar en el reemplazo de las fragatas de la clase Chi Yang (anteriormente conocidas como clase Knox de EE.UU.) que prestan servicio desde hace décadas; flota compuesta en la actualidad por seis unidades. Sumado a estas naves, la fuerza dispone de cuatro destructores de la clase Kee Lung, diez fragatas de la clase Cheng Kung y seis fragatas de la clase Kang Ding.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
Te puede interesar: Lockheed Martin se prepara para entregar el primero de los 66 cazas F-16 Block 70 a Taiwán







De nuevo el extraño juego de los nombres y las denominaciones en las fuerzas armadas de muchos países (sobre todo de Asia y Oriente Medio).
Esta plataforma que presenta Taiwán, no es una fragata. Ni ligera, ni light, ni ninguna otra invención que le quieran añadir.
Ese navío es una corbeta (y pequeña, porque hay corbetas con un porte, un desplazamiento y un armamento/equipamiento, que ya quisieran muchas fragatas de no pocos países).
No sé por qué se empeñan en no llamar a las cosas por su nombre. Para confundir? Para intimidar sin tener los recursos y las plataformas apropiadas? No lo sé.
Pero llamar “ligera” a una fragata, no la convierte en fragata. Repito, de hecho, más bien parece una corbeta “ligera”. (Mira, aquí sí podrían haberle puesto el adjetivo).
Una fragata es lo que construye Navantia en España con las nuevas F110 y siguientes, y Fincantieri en Italia, o las chinas de la Clase 056.
Y buenas corbetas son las que construye NVL en Alemania, o la propia Navantia con la clase Avante 2200 y Avante 4000 que se las disputan en Arabia Saudita y Emiratos Árabes, que ya han comprado unas cuantas y ampliado pedidos.
Esas sí son buenas corbetas y fragatas de verdad por tamaño, armamento, sistemas, capacidades antisubmarinas y antiaéreas.
Pero esa maqueta que han presentado los señores de Taiwán, no lo es.