Como consecuencia directa de la guerra entre EE.UU. e Irán, el Ejercicio de Operaciones Especiales Atlantic Dagger, previsto inicialmente como una de las principales instancias de cooperación entre fuerzas de Argentina y EE.UU. para este año, quedó sujeto a modificaciones en función del escenario internacional. Desde el Gobierno Nacional reconocen que la planificación original será ajustada y no descartan una eventual cancelación del mismo, mientras la definición final permanece condicionada a las decisiones que adopte EE.UU. en el actual contexto de crisis en Medio Oriente.

Operaciones Especiales
Operaciones Especiales

Por el momento, el ejercicio mantiene como sede prevista la provincia de Córdoba, aunque su ejecución podría verse sujeta a cambios. Si bien estaba contemplada la participación del presidente Javier Milei y del ministro de Defensa, Teniente General Presti, durante alguna de las jornadas, el cronograma continúa abierto. En este contexto, las autoridades admiten que el formato definitivo del operativo sigue bajo análisis y dependerá tanto de la disponibilidad de medios como de la evolución de la situación internacional.

La trastienda de las negociaciones refleja un escenario más acotado respecto del diseño original. EE.UU. habría reducido parte del financiamiento previsto y, por el momento, la participación se limitaría a menos de 160 efectivos desplegados en territorio argentino, muy por debajo de las estimaciones iniciales. Este recorte responde en gran medida a la necesidad de priorizar recursos en otras áreas estratégicas, lo que impacta directamente en la escala y alcance del ejercicio combinado.

El Atlantic Dagger, también denominado Daga Atlántica, forma parte de un esquema de cooperación formalizado en marzo de 2025 mediante un memorando de entendimiento entre el Comando Conjunto de Operaciones Especiales argentino y su contraparte estadounidense. El objetivo central de esta iniciativa es fortalecer la interoperabilidad entre ambas fuerzas, fomentar el intercambio de expertos y consolidar procedimientos comunes en operaciones especiales, en línea con estándares internacionales.

AC-130J Ghostrider. U.S. Air Force photo by Staff Sgt. Gerald R. Willis)

En su concepción original, el ejercicio contemplaba un despliegue significativo de medios y personal. Por parte de EE.UU., se evaluaba la participación de unidades de élite como los Green Berets (Boinas Verdes) , el Air Force Special Operations Command y elementos del Marine Special Operations Command, junto con aeronaves de transporte estratégico como los C 17 Globemaster III y C 130 Hércules, helicópteros UH 60 Black Hawk, vehículos tácticos Oshkosh JLTV y sistemas no tripulados. Asimismo, se había mencionado la posible presencia de un avión cañonero AC 130J Ghostrider, lo que habría marcado un hito al tratarse de su primer despliegue en el país. Del lado argentino, se preveía la intervención de compañías de comandos del Ejército, unidades de fuerzas especiales de la Fuerza Aérea y elementos anfibios de la Armada.

En términos más amplios, la eventual reconfiguración del Atlantic Dagger se inscribe en un nuevo proceso de alineamiento político y militar entre Argentina y EE.UU., reforzado recientemente por reuniones bilaterales en Washington a cargo del ministro Presti centradas en la cooperación en Defensa.

*Imágenes empleadas en carácter ilustrativo.-

Tal vez te interese: Argentina acuerda con EE.UU. la compra de helicópteros UH-60 Black Hawk para el Ejército

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor deje su comentario
Ingrese su nombre aquí

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.