Airbus avanza en la presentación y adaptación del Valkyrie, un drone de combate colaborativo con el que busca equipar a la Fuerza Aérea de Alemania, en un contexto de refuerzo de las capacidades aéreas de Berlín. La compañía europea trabaja para ofrecer un sistema operativo de aeronave de combate colaborativa no tripulada (UCCA, por sus siglas en inglés) hacia 2029, combinando una plataforma ya probada en vuelo con un sistema de misión desarrollado en Europa.

En sus instalaciones de Manching, cerca de Múnich, Airbus prepara actualmente las dos primeras unidades Valkyrie adquiridas a su socio estadounidense Kratos Defense & Security Solutions para realizar su vuelo inaugural con un sistema de misión soberano europeo. Según lo informado por la empresa, esos vuelos están previstos para este año, mientras ambas compañías avanzan en la integración de capacidades industriales para adaptar, configurar y posteriormente producir y entregar el sistema UCCA ofrecido a Alemania.
El núcleo de esta propuesta es la incorporación del sistema de misión europeo soberano Multiplataforma Autónomo Reconfigurable y Seguro (MARS), desarrollado por Airbus para operar sobre plataformas tripuladas y no tripuladas. Este sistema incluye además un software con apoyo de inteligencia artificial denominado MindShare, concebido para reemplazar funciones del piloto ausente y para coordinar grupos completos de misión mediante su distribución entre múltiples aeronaves tripuladas y no tripuladas.
Marco Gumbrecht, responsable de Cuenta Clave para Alemania en Airbus Defence and Space, explicó que la propuesta apunta a responder a necesidades urgentes de defensa en Europa sin iniciar un desarrollo completamente nuevo. “Al combinar el Valkyrie de Kratos con nuestro sistema de misión MARS, estamos ofreciendo al cliente alemán exactamente lo que Alemania y Europa necesitan con urgencia en la actual situación geopolítica: una aeronave de combate no tripulada, ya probada en vuelo, con un sistema de misión soberano europeo que no tenga que desarrollarse desde cero de una manera costosa y que demande mucho tiempo”, afirmó.

El directivo también sostuvo que el objetivo es disponer de una capacidad de combate creíble dentro de un plazo considerado relevante para las actuales exigencias estratégicas, manteniendo al mismo tiempo componentes soberanos clave. En la misma línea, remarcó que la compañía considera posible alcanzar ese resultado a un costo relativamente accesible, un aspecto que aparece como uno de los factores centrales en el desarrollo y futura incorporación de aeronaves de combate colaborativas no tripuladas.
Desde Kratos, el presidente de la división de sistemas no tripulados, Steve Fendley, destacó el alcance del trabajo conjunto con Airbus y el valor operativo de la plataforma. “No podríamos estar más entusiasmados con la oportunidad, con la capacidad que estamos proporcionando y con la relación de cooperación con Airbus. Al tomar el Valkyrie, probado en vuelo y ya en producción, e integrar el sistema de misión MARS de Airbus, el Valkyrie UCCA adaptado por Airbus se convierte en un sistema asequible y multimisión que puede operar de forma independiente, en equipos de sistemas aéreos no tripulados o en operaciones combinadas entre aeronaves tripuladas y no tripuladas”, señaló.
Fendley agregó que la combinación del respaldo técnico e industrial de Airbus y Kratos apunta a materializar un sistema que pueda adquirirse y desplegarse en masa a un costo relativamente bajo. Esa lógica responde a una tendencia cada vez más visible en los ejercicios y simulaciones entre fuerzas pares, donde la disponibilidad de un número elevado de plataformas capaces de operar coordinadamente gana peso dentro de los esquemas de combate aéreo contemporáneo.
Capacidades técnicas y perfil operativo del Valkyrie
De acuerdo con los datos difundidos sobre el programa, el Kratos Valkyrie presenta una longitud de 9,1 metros, una envergadura de 8,2 metros y un alcance superior a los 5.000 kilómetros, con un peso máximo de despegue cercano a las tres toneladas y un techo operativo de hasta 45.000 pies. El primer vuelo de esta plataforma se realizó en Estados Unidos en 2019, y desde entonces otras unidades han seguido operando regularmente, mientras que el primer vuelo de la variante adaptada por Airbus está previsto para 2026.
A su vez, entre las características generales de la aeronave también se menciona que se trata de un sistema no tripulado de 8,8 metros de longitud y 6,7 metros de envergadura, con una velocidad máxima operativa de 2.471,5 kilómetros por hora, un alcance de 3.941 kilómetros y un techo de vuelo de 13.715 metros. En materia de armamento, dispone de ocho puntos de anclaje para cargar combinaciones de bombas JDAM y GBU-39, además de dos bodegas internas con capacidad para transportar hasta 4.400 libras, equivalentes a 2.000 kilogramos, de explosivos.

Según Airbus, el Valkyrie podrá operar de manera completamente autónoma o ser comandado por un caza Eurofighter, lo que ampliaría su utilidad dentro de misiones de alta sensibilidad y riesgo. La empresa indicó que la plataforma podrá asumir tareas cinéticas y no cinéticas en distintos roles, especialmente en escenarios en los que la exposición directa de un piloto humano implique un nivel de peligro demasiado elevado.
En ese esquema, Airbus y Rafael también trabajan en mejorar el pod avanzado de designación de blancos Litening 5, ya contratado para la flota de Eurofighter, mediante la incorporación de una capacidad de conectividad entre plataformas. Junto con actualizaciones menores en la aviónica del caza europeo, esta mejora busca convertir al Eurofighter en una aeronave de mando capaz de coordinar otros medios, incrementando su integración con sistemas no tripulados y potenciando su capacidad de combate.
Cómo se está fortaleciendo la Fuerza Aérea de Alemania
La incorporación potencial del Valkyrie se inscribe en un proceso más amplio de fortalecimiento de la Fuerza Aérea de Alemania durante 2025, marcado por avances en materia de armamento, renovación de flota y consolidación industrial. Entre esos antecedentes figura la autorización del gobierno de Estados Unidos para la posible venta de misiles aire-aire AIM-120D-3 AMRAAM destinados a los futuros cazas furtivos F-35A de la Fuerza Aérea de Alemania, en una operación valuada en 1.230 millones de dólares y encuadrada en el Programa de Ventas Militares al Extranjero (FMS, por sus siglas en inglés).

Ese proceso se complementa con la consolidación de la estructura de apoyo industrial al programa F-35A, luego de que Alemania confirmara en diciembre de 2022 la compra de 35 aeronaves de quinta generación para reemplazar a sus Panavia Tornado. En esa línea, también se sumó el anuncio de Lockheed Martin sobre el inicio de los vuelos de prueba del primer F-35A construido para la Luftwaffe en 2026, tras la visita del secretario de Estado alemán Nils Hilmer a la planta de Fort Worth, mientras Rheinmetall inauguró una nueva instalación en Weeze para producir fuselajes destinados a los cazas alemanes, aliados y futuros operadores.
*Imagen de portada obtenida de Airbus Defence.
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