Con el objetivo de reforzar el sostenimiento técnico de su flota de combate, la compañía aeronáutica norteamericana Pratt & Whitney remanufacturará módulos de motor para los cazas F-16 de la Fuerza Aérea de Chile, en el marco de un contrato internacional orientado a mantener la confiabilidad y continuidad operativa de estas aeronaves. La iniciativa se inscribe en un programa más amplio de soporte logístico bajo el esquema de Ventas Militares al Extranjero (FMS), alcanzando también a múltiples países operadores del F-16 y consolidando una estrategia de mantenimiento a largo plazo.

El acuerdo, adjudicado a Pratt & Whitney, contempla un monto estimado de 470 millones de dólares correspondiente a un importe global destinado al conjunto de países participantes del programa. El contrato prevé la remanufactura de módulos de los motores F100, esenciales para la propulsión de los F-16, y fue tramitado como adquisición de fuente única conforme a la normativa estadounidense vigente. Su ejecución se desarrollará principalmente en el estado de Georgia, con fecha de finalización prevista para marzo de 2029, incluyendo además opciones de extensión que podrían ampliar su vigencia.
Este programa involucra a una amplia cartera de usuarios internacionales dentro del sistema FMS, entre los que se encuentra Chile junto a países como Egipto, Grecia, Indonesia, Irak, Marruecos, Pakistán, Polonia, Rumania, Arabia Saudita, Tailandia, Taiwán y Jordania. La gestión contractual recae en la Defense Logistics Agency Weapons Support, con sede en la Base Aérea Hill, Utah, y se financiará mediante partidas correspondientes a los años fiscales 2026 a 2029.
La adjudicación a Pratt & Whitney se produce en paralelo al reciente contrato otorgado a BAE Systems para el soporte y mantenimiento de la flota de F-16 de la Fuerza Aérea de Chile, valuado en 98,8 millones de dólares. Este acuerdo, de carácter global, incluye servicios de ingeniería y asistencia sobre sistemas electrónicos y de diagnóstico, asegurando la operatividad de la aviónica y extendiendo su horizonte hasta el año 2037. En conjunto, ambas iniciativas evidencian un enfoque integral que abarca tanto la célula como los sistemas críticos de la aeronave.

En este contexto, la Fuerza Aérea de Chile avanza simultáneamente en la modernización de sus F-16 Block MLU, a través de un contrato firmado con Lockheed Martin en 2023 para su actualización al estándar “Tape M 6.6”. Este proceso contempla mejoras sustanciales en radar, comunicaciones, aviónica y armamento, con trabajos a desarrollarse tanto en EE.UU. como en Chile, y un horizonte de finalización estimado hacia 2032. La eventual incorporación de tecnologías avanzadas, como radares de barrido electrónico activo, podría posicionar a estos cazas entre los más capaces de la región.
A dos décadas de su incorporación, los F-16 continúan siendo el núcleo del sistema de defensa aérea chileno, operando integrados en una arquitectura de combate en red junto a plataformas de alerta temprana y reabastecimiento en vuelo. La combinación de contratos de soporte, modernización y remanufactura de componentes críticos refleja una política sostenida orientada a preservar la vigencia tecnológica y la disponibilidad operativa de la flota, garantizando su desempeño en un entorno estratégico cada vez más exigente.
*Imágenes empleadas en carácter ilustrativo.-
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