El Consejo de Ministros autorizó este martes 17 de marzo la celebración del acuerdo marco para el suministro de tres sistemas de defensa para buques de la Armada Española, asunto pendiente desde hace tiempo de acuerdo a expertos en la materia. El Ministerio de Defensa ejecutará un contrato para mejorar la seguridad de buques de la armada ante ataques cinéticos. El acuerdo marco tendrá un valor aproximado de 30 millones de euros (29.666.400 según la nota informativa oficial) y una duración de seis años desde su formalización.
El comunicado posterior a la reunión gubernamental apenas aporta detalles sobre el proyecto de inversión. Únicamente se especifica que los sistemas tienen capacidad de “prevenir y frenar posibles amenazas de drones y sistemas lanzacohetes”, garantizando así la “defensa eficaz tanto aérea como en superficie” en escenarios operativos cada vez más competitivos.

¿SILAEM, Omnisight o MPLS? Los principales candidatos
En octubre de 2025 fue publicado el contrato adjudicado a Indra por 51 millones de euros para desarrollar el programa SILAEM (Sistema de Lanzamiento Embarcado), cuyo objetivo es proteger los buques de la Armada contra ataques de saturación de misiles y drones. Aunque desde Defensa no se facilita más información, este nuevo acuerdo marco de suministro de tres sistemas defensivos podría ir destinado al desarrollo del programa presentado por Indra el pasado octubre. El indicador de la hipótesis es razonable: coincide el propósito operativo de ambos de maximizar la defensa naval ante ataques de misiles y drones.

La inversión podría ir también destinada al Sistema de Lanzamiento Modular Multipropósito (MPLS) de Naval Group, siendo este un avance en la defensa cercana (CIWS) de los buques de guerra modernos al permitir modularidad: variar su munición según la misión. Este tipo de defensa cercana o de punto es una necesidad de la Armada desde la baja del sistema Meroka.
Actualmente, también existe relación directa del acuerdo marco con la adquisición de los sensores Onmisight. Estos constituirían la “parte pasiva”, referente a la detección y seguimiento, y la nueva inversión podría ser la “parte activa” de estación de armamento. En octubre de 2025 la Armada cerró un contrato con Europavia de unos 18.5 millones de euros por tres sistemas de búsqueda y seguimiento por infrarrojos.

Por último, existe la incógnita de hacia qué buques de la Armada irán destinados los nuevos sistemas defensivos. El LHD Juan Carlos I es un gran candidato receptor del sistema por su alta exposición en misiones, tal y como han demostrado los múltiples intentos de ataques con drones al USS Dwight D. Eisenhower en 2024 o al USS Abraham Lincoln en febrero de este año. También los buques de asalto anfibio (LPD) Galicia y Castilla o los buques de aprovisionamiento en combate (BAC) Patiño y Cantabria son serios candidatos por ser unidades operativas en entornos de riesgo.
*Fotografía empleadas a modo de ilustración.
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