A poco mas de dos meses de confirmarse el retiro de los buques clase Avenger de Medio Oriente, la Armada de Estados Unidos redesplegó a dos de sus buques LCS especializados en combate contra minas hacia el Pacífico, lo que según afirma la institución solamente constituye una escala logística y no un desvío de las plataformas en medio de la ofensiva contra Irán. Particularmente, se trataría de los buques USS Tulsa y USS Santa Barbara, los cuáles fueron fotografiados en la Terminal de Contenedores North Butterworth (NBCT) en Malasia durante el pasado 15 de marzo.

En declaraciones al medio especializado The Warzone el portavoz del Naval Forces Central Command (NAVCENT), el comandante Joe Hontz expresaba al respecto: “Los buques Tulsa y Santa Bárbara realizan breves escalas logísticas en Malasia. Las fuerzas estadounidenses hacen escalas rutinariamente en los puertos de Malasia como parte de nuestras operaciones, lo que refleja la estrecha y duradera cooperación militar entre Estados Unidos y Malasia.” Por el momento, no brindó ningún detalle respecto de por cuánto tiempo permanecerían allí, mientras que tampoco señaló si la fuerza había desplegado otros tipos de medios en reemplazo. Tampoco se mencionó el paradero del USS Canberra, otro de los LCS desplegados anteriormente en Medio Oriente para desempeñarse en misiones de combate contra minas.
Cabe recordar en este punto, que tanto el USS Tulsa como el USS Santa Barbara habían sido desplegados por la Armada de EE.UU. en Baréin a partir del año pasado, siendo este uno de los países de Medio Oriente que fue objetivo de ataques por parte de Irán tras el inicio de las hostilidades en el marco de la Operación Epic Fury. Para poder desempeñarse en su nuevo rol, ambos buques fueron modificados con un paquete de equipos especializados para el combate contra minas que incluye un sonar remolcado para poder detectarlas, agregándose drones navales de superficie equipados para tareas de barrido y el complemento de un helicóptero MH-60 Seahawk embarcado.
Sin embargo, aún con los LCS representando un salto de capacidad en relación a la anticuada clase Avenger, ha de considerarse también que estos ya venían sido criticados por analistas y oficiales estadounidenses por sus características, principalmente en materia de dimensiones para las aguas que han de proteger y por su casco metálico que sería poco idóneo para evitar minas; antes se utilizaban cascos de madera recubiertos de fibra de vidrio. Además, los drones utilizados han sido señalados por mostrar problemas con su radar para detectar potenciales amenazas en ocasiones anteriores, mientras que el nuevo sistema de detección visual AN/AQS-20 también habría presentado errores incluso en condiciones de poco oleaje.
Un último aspecto crítico a considerar, aunque no por ello menos relevante, yace en el hecho de que los LCS han sido concebidos como buques multimisión y no como plataformas destinadas únicamente al combate contra minas. Aun mas allá de las particularidades técnicas, esto tiene consecuencias importantes en sus tripulaciones, las cuáles deben recibir una formación especializada en la materia para poder operar en entornos de la complejidad que hoy tiene Medio Oriente; especialmente en el Estrecho de Ormuz.

Por otra parte, tal y como recogen los analistas estadounidenses, cabe mencionar que tanto el USS Tulsa como el USS Santa Bárbara permanecieron en Baréin al menos hasta los primeros días de febrero; mientras que el restante USS Canberra habría estado en la región al menos hasta los últimos días de enero. Ello indica que su travesía hasta el Pacífico habría sido sumamente reciente, lo que aún con la respuesta oficial sobre una supuesta escala rutinaria realizada en Malasia, hace sospechar respecto de un temor por los ataques iraníes contra buques que no están fuertemente armados para resistirlos, especialmente si están en puerto.
En cualquier caso, lo cierto es que la Armada estadounidense dispondría ahora de una capacidad muy reducida para llevar a cabo el combate contra minas en las aguas aledañas a Irán, esto considerando no sólo el traslado de los LCS hacia el Pacífico sino que también el de los antiguos clase Avenger hacia los EE.UU. Tal y como reportamos durante el día de ayer, los buques USS Devastator, USS Dextrous, USS Gladiator y USS Sentry ya arribaron a la ciudad de Filadelfia transportados a bordo del M/V Seaway Hawk, donde se espera que la empresa Sealift Inc. avance en su desguace; para lo cuál Washington invirtió cerca de 7 millones de dólares. Los últimos cuatro buques de dicha clase que aún permanecen en servicio se encuentran en Japón, esperando un destino similar en los próximos años.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
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