En línea con sus planes de modernización, el cuál tiene como una de sus prioridades la adquisición de sistemas no tripulados, la Real Armada británica dio a conocer la compra de 20 nuevos drones navales para allanar el camino hacia futuras operaciones autónomas. Acorde ha informado la propia institución en sus canales oficiales, se trata de un acuerdo que requerirá la inversión de unas 12.3 millones de libras, el cuál se ha adjudicado a la empresa local Kraken Works, misma que se especializa en el desarrollo de buques de superficie no tripulados (USV).

Ampliando en detalles, la institución informó que estos 20 nuevos drones navales se integrarán al Escuadrón de las Fuerzas Costeras y el 47.º Comando de la Infantería de Marina, los cuáles comenzarán a realizar los primeros ejercicios de entrenamiento y a delinear posibles desarrollos de cara al futuro. Además, se especificó que la adquisición forma parte del llamado Proyecto Beehive de la Royal Navy, el cuál es definido como un campo de pruebas para que la fuerza se familiarice con nuevas plataformas de este tipo, con la mira puesta en generar doctrina y capacidad de operar como una fuerza híbrida de cara al futuro.
Al respecto de estas cuestiones se refirió el vicealmirante Paul Beattie, actual Segundo Lord del Mar, afirmando: “La inversión de la Marina Real en buques de superficie sin tripulación marca un hito significativo en nuestro camino hacia una Armada Híbrida. Al integrar tecnología autónoma de vanguardia con nuestras capacidades existentes, garantizamos que nuestras fuerzas se mantengan a la vanguardia de la innovación marítima y la eficacia en el combate.” En particular, estos nuevos sistemas del tipo USV podrían emplearse para tareas peligrosas como lo es por ejemplo la desactivación de minas navales, manteniendo las naves tripuladas a distancias seguras.

Por su parte, refiriéndose al propio USV adquirido a Kraken Works, el capitán Adam Ballard indicaba: “El Proyecto Beehive es un paso emocionante en la trayectoria de la Armada Híbrida de la Marina Real Británica. Requiere la experimentación realizada por nuestro equipo de Capacidades Disruptivas y aplica inmediatamente su aprendizaje a las operaciones, demostrando nuestra capacidad para adoptar rápidamente nuevas tecnologías. Los USV Kraken contarán con una arquitectura abierta para la rápida integración de nuevas capacidades y mantener nuestra ventaja en combate sobre nuestros adversarios. El personal de la Marina Real Británica y los Marines Reales ya están en formación y tendremos un USV excepcionalmente capaz operativo en los próximos meses.“
Por otro lado, cabe destacar que para la propia compañía este representa uno de sus mas importantes contratos en sus cinco años de trayectoria, en los que ya ha realizado diferentes demostraciones en asociación con el Ministerio de Defensa británico y la llamada Fuerza de Tareas X de la OTAN que está desplegada en el Báltico. De cara al futuro, se espera además que esta continúe reforzando su asociación con la empresa teutona Rheinmetall Naval Systems, lo que le brindaría una mayor capacidad productiva para satisfacer futuros pedidos; potencialmente hacia el exterior.

Cabe mencionar que la Real Armada británica ya lleva años trabajando y evaluando diversos tipos de plataformas no tripuladas mas allá de los drones navales recientemente adquiridos, incluyendo tanto unidades de superficie como submarinos. En ese sentido, ha de resaltarse que en fechas recientes, la institución realizó en Escocia un ejercicio que involucró a un grupo de drones que eran pilotados desde el buque de experimentación XV Patrick Blackett situado a varios kilómetros de distancia en Portsmouth.
Finalmente, ha de considerarse que durante el pasado mes de septiembre, la Royal Navy también logró demostrar la integración del dron Malloy T-150 en el Grupo de Ataque que lideró el portaaviones HMS Prince of Wales. Se trata de un nuevo dron de carga pesada, mismo que fue utilizado para trasladar material entre el mencionado buque insignia y uno de los destructores que formaban parte de su escolta, lo que de cara al futuro podría significar una importante reducción de la carga operativa a la que se somete a los helicópteros y embarcaciones auxiliares normalmente utilizados para ello.
*Créditos de las imágenes: Royal Navy – Kraken Works
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