El Ejército de Estados Unidos (US Army) realizó recientemente pruebas con una nueva munición de 30 mm diseñada para interceptar drones, la cual fue evaluada desde helicópteros de ataque AH-64 Apache en el Yuma Proving Ground, en Arizona. La nueva munición, denominada APEX, busca mejorar la capacidad de los helicópteros para enfrentar vehículos aéreos no tripulados en el campo de batalla.

Las pruebas fueron llevadas adelante por el Yuma Test Center, donde se evaluó el desempeño de esta nueva munición diseñada para operar con el cañón automático M230 Chau Gun, el arma principal montada bajo el fuselaje del Apache. De acuerdo con los responsables del ensayo, el proyectil fue desarrollado específicamente para neutralizar drones mediante una detonación de proximidad, generando una nueve de fragmentos frente al objetivo.
Según explico el oficial de pruebas que lidero el ensayo, el nuevo proyectil comparte varias características con la munición actualmente empleada por el Apache, como M789 High Explosive Dual-Purpose o el proyectil de entrenamiento M788. Sin embargo, a diferencia de estas variantes, el APEX, o Aviation Proximity Explosive, está diseñado para detonar antes de impactar el objetivo, creando un patrón de fragmentación destinado a destruir o dañar sistemas aéreos no tripulados.

“El APEX fue desarrollado para ser un proyectil de fragmentación que se acercara al UAS y creara un patrón de fragmentación que lo destruyera” expresó el oficial de pruebas Walter McCormick. Además: “su forma y función son similares, excepto que explota frente al objetivo en lugar de golpearlo y luego explotar”.
Pruebas con helicópteros y drones
Durante los ensayos realizados en el campo de pruebas de Yuma se llevaron a cabo dos subpruebas principales. La primera estuvo destinada a comparar el rendimiento del nuevo proyectil con el de las municiones actualmente en servicio, mientras que la segunda se enfocó en encuentros reales contra drones. En total se dispararon alrededor de 1.200 proyectiles durante las evaluaciones, tanto a corta como a larga distancia. Los helicópteros Apache del Ejército de EE.UU. involucrados en el ensayo atacaron distintos objetivos, incluyendo varios tipos de drones y blancos terrestres, con el objetivo de evaluar la efectividad del patrón de fragmentación generado por la nueva munición.

Por otro lado, para recopilar los datos durante las pruebas se utilizó un amplio conjunto de medios de seguimiento y registro. Entre ellos se incluyeron helicópteros UH-60 Black Hawk que actuaron como aeronaves de persecución, sistemas de seguimiento cinético, telemetría, cámaras de alta velocidad y múltiples sensores instalados en tierra. Los Black Hawks permitieron evaluar con precisión el punto de impacto de los proyectiles disparados desde los Apaches, mientras que las cámaras y sensores desplegados en el terreno ofrecieron una visión completa de 360 grados del desarrollo de las pruebas.
Respuestas al crecimiento de la amenaza de drones y pasos siguientes
En el comunicado también se menciona que el desarrollo de municiones específicas para contrarrestar drones responde a una necesidad cada vez más urgente para las fuerzas armadas. En los últimos años, los vehículos aéreo no tripulados se han convertido en uno de los sistemas más utilizados en los conflictos modernos, como se ha observado en la guerra entre Rusia y Ucrania.
El siguiente paso para la munición APEX será la obtención de la Airworthiness Release (AWR), una certificación de seguridad necesaria para permitir que los soldados puedas emplear el sistemas desde helicópteros Apache. Esta etapa constituye un importante dentro del proceso de desarrollo, ya que habilita el uso operativo del sistema en condiciones controladas y entrada en servicio dentro de las unidades del Ejército de Estados Unidos.
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