Los reportes más recientes señalan que el Ejército de Estados Unidos (US Army) habría comenzado el redespliegue de componentes del sistema de defensa antibalístico THAAD desde Corea del Sur hacia Medio Oriente, en el marco del refuerzo de sus capacidades defensivas frente a la regionalización del conflicto armado con Irán. 

Sobre la base de información recientemente difundida por medios surcoreanos que citan fuentes militares y gubernamentales, que indican  que parte de estos sistemas ya estarían siendo trasladados desde la península coreana, el movimiento de estos sistemas se produce como parte de la reorganización de los medios estadounidenses destinados a reforzar la defensa antimisiles de aliados y bases militares en Medio Oriente. 

Desde hace ya más de 10 días que la región ha sido escenario de constantes ataques con misiles balísticos y drones, entre otros. En ese contexto, imágenes satelitales reveladas en las últimas horas apuntan a que misiles balísticos iraníes habrían atacado con éxito radares del sistema THAAD de EE.UU. ubicados en Jordania y EAU. Con lo cual no resulta extraño que el país haya considerado la relocalización de sus sistemas de defensa antimisiles frente a posibles bajas. 

El sistema THAAD constituye uno de los elementos más avanzados dentro de la arquitectura de defensa antimisiles de Estados Unidos. Diseñado para interceptar misiles balísticos en la fase terminal de su trayectoria, el sistema emplea interceptores cinéticos que destruyen el blanco mediante impacto directo. Cada batería está compuesta por lanzadores móviles, misiles interceptores, un centro de mando y control y el radar AN/TPY-2, capaz de detectar y rastrear misiles balísticos a grandes distancias.

Actualmente, Estados Unidos dispone de un número limitado de baterías THAAD operativas, desplegadas en puntos estratégicos como Corea del Sur, Guam y Medio Oriente, lo que convierte cualquier redistribución de estos sistemas en una decisión estratégica relevante dentro de la planificación militar de Washington. 

Preocupaciones en Corea del Sur

La decisión de trasladar parte de estos sistemas ha generado preocupación dentro del gobierno y el establishment de defensa de Corea del Sur, donde diversos funcionarios temen que la medida pueda afectar temporalmente las capacidades de defensa antimisiles frente a la amenaza que representan los programas balísticos de Corea del Norte.

De acuerdo con reportes de medios locales, autoridades surcoreanas habrían solicitado aclaraciones a Washington sobre el alcance del movimiento y su impacto en la defensa de la península. Funcionarios de defensa señalaron que la cooperación bilateral en materia de defensa permanece intacta, aunque reconocieron que cualquier reducción de capacidades antimisiles genera inquietud debido al contexto de seguridad regional. 

Antecedentes

El posible traslado de los sistemas THAAD se suma a otras medidas similares analizadas recientemente por Washington. Días atrás trascendió que EE.UU. evaluaba relocalizar baterías de misiles Patriot desplegadas en Corea del Sur hacia Medio Oriente, en respuesta al incremento de las tensiones regionales. Este tipo de movimientos reflejaría la necesidad de Estados Unidos de equilibrar sus capacidades de defensa entre distintos teatros de operaciones, especialmente cuando se producen crisis simultáneas en regiones estratégicas como el Indo-Pacífico y Medio Oriente. 

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