Mientras la Fuerza Aérea de Portugal se encuentra evaluando candidatos para reemplazar a su actual flota de cazas F-16, la empresa sueca Saab busca posicionar e impulsar su modelo Gripen E a través de una propuesta de producción local, especialmente a través de la vinculación con la compañía local OGMA. Según señalan reportes de medios locales, ambas ya han firmado un Memorando de Entendimiento con la mira puesta en delinear un acuerdo similar al que se ha firmado oportunamente con Embraer (que es accionista mayoritario de la propia OGMA) para que el caza sea el seleccionado por la Fuerza Aérea Brasileña, lo que permitiría a Lisboa involucrar a una amplia cadena de actores industriales locales en el proceso.

En este sentido, si bien aún no se ha iniciado un proceso formal al respecto, autoridades de la compañía sueca ya han expresado que el Gripen E sería un “producto excelente” para equipar a la Fuerza Aérea de Portugal; agregando que la fuerza ya conoce la fiabilidad de la compañía en tanto cuenta con otros tipos de elementos fabricados por Saab en su inventario. Una de estas autoridades fue el vicepresidente de negocios para el Gripen, Daniel Boestad, quién si bien afirmó que Lisboa aún debe tomar una decisión final, también indicó que su empresa está lista para permitir la producción autóctona de la aeronave. En sus propias palabras: “OGMA tiene un gran potencial para producir el Gripen“.
Cabe destacar en este punto, que hasta el momento aún se desconoce que cantidad de cazas finalmente comprará la fuerza aludida hasta ahora, y llegado el caso, con que tipo de armamentos y sistemas integrados lo haría. En esa línea, Boestad indicó que sería imposible por el momento hablar de cuánto deberán invertir las arcas portuguesas en caso de sumar los Gripen E, aunque deslizó pistas siguiendo los casos de Tailandia y Brasil. En el primero de estos casos, ha de recordarse que en agosto del 2025 se confirmó la compra de cuatro ejemplares a cambio de unos 495 millones de euros, mientras que en el segundo, Brasil hizo lo propio por unas 36 aeronaves a cambio de 3.870 millones de euros.

Por otra parte, defendiendo las virtudes del Gripen E como caza para equipar a Portugal, el propio Boestad apuntaba: “Es un avión completamente diferente, uno de los mas importantes y modernos. No me refiero sólo a volar rápido o a girar rápido, sino a la capacidad de adoptar nuevas tecnologías (…) La velocidad del cambio, la velocidad de la adaptación, es clave para el futuro. Ese fue el factor principal al diseñar este avión. Diseñamos los sistemas informáticos del Gripen de una manera completamente diferente a los demás aviones para poder realizar estos cambios con gran rapidez.”
Este aspecto no resulta menor en el análisis de la compañía para impulsar a su avión de combate, especialmente frente a sus competidores estadounidenses, a saber: los cazas furtivos F-35. Para el citado directivo, existe una diferencia clave dado que el cliente podría indicar que tipo de programas desea incorporar al caza, y en un plazo sumamente corto, los ingenieros podrían llevar a cabo los cambios necesarios para que estén a disposición en cuestión de días y no meses o años.

La candidatura del F-35 como alternativa
Frente a estos esfuerzos por parte de Saab para impulsar a su Gripen E como futuro caza de la Fuerza Aérea de Portugal, resulta importante recordar que Lockheed Martin viene haciendo lo propio con su F-35, contando con un apoyo sólido de Washington para presionar con mayor fuerza a Lisboa cuando la decisión sea tomada. Acorde fue señalado en ocasiones anteriores, la llegada de esta plataforma sería vista con buenos ojos en tanto permitiría equiparar capacidades con buena parte de los países de Europa que la han seleccionado como caza de cara al futuro, abriendo el camino a una consolidación de la interoperabilidad y la facilitación de potenciales procesos futuros para incorporar un avión de sexta generación.

No obstante, el caza furtivo estadounidense también enfrenta diferentes obstáculos que ya han sido deslizados por las autoridades militares portuguesas, algunas de ellas fuera del propio ámbito técnico-económico. Tal y como reportamos durante el pasado mes de diciembre, fue el general Cartaxo Alves, Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, quién afirmaba durante una entrevista que se esperaban largos plazos de entrega en caso de optar por el F-35, mientras que los costes asociados a la compra y la operación de los mismos sería ampliamente mayor al del candidato sueco.
Ello impactaría sin dudas en la cantidad de aeronaves que podrían llegar a adquirirse, al igual que el rol que estas tendrían de cara al futuro, limitando las capacidades de la fuerza para desempeñar su rol. En el marco de la citada entrevista, el general Alves no confirmó que cantidad de aeronaves se sumarían, pero habló de un rango de entre 14 y 28 unidades en total, por las que según sus estimaciones se tendría que invertir un monto que oscila entre los 3.000 y 4.800 millones de euros; un monto que igualmente permanecía por debajo de los 5.000 millones que se estaba dispuesto a destinar para dicho fin.

Un tercero en discordia: el Eurofighter Typhoon
Ante lo que parecen ser las firmes candidaturas del Gripen y del F-35, el país también analiza la posibilidad de sumar a sus filas un tercer modelo, a saber: el caza Eurofighter Typhoon impulsado desde Airbus. Para finales de octubre del año pasado, la empresa revelaba que se alcanzó la firma de un Memorando de Entendimiento con el Clúster Portugués de Industrias Aeronáuticas, Espaciales y de Defensa (AED Cluster Portugal) con el fin de avanzar en una propuesta propia, señalando que estaba lista para comenzar los estudios necesarios para delinear una propuesta que también incluya el involucramiento de empresas locales en la fabricación de los mismos.

En aquel entonces, el consorcio Eurofighter buscaba hacer buen uso del impulso que representaron tanto la adquisición de 20 aeronaves adicionales por parte de Alemania, al igual que aquellas comprendidas en los programas Halcón I y Halcón II de España; pertenecientes a las variantes conocidas como Tranche 4 y 5 de la plataforma. Además, se había logrado concretar una nueva exportación del avión por fuera del núcleo de países europeos que formaron parte de su diseño, esto con la venta de 20 ejemplares a Turquía por parte del Reino Unido tras concretarse una visita del primer ministro británico Keir Starmer a la ciudad de Ankara.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
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EL PERÚ NECESITA URGENTE UNA FLOTA DE 50 AVIONES CAZAS DE ÚLTIMA GENERACIÓN Y ARMAMENTO MODERNO PARA EL RESGUARDO DE SU SOBERANÍA.
Ya aprobó el congreso peruano la compra de 24 aviones caza, solo falta la elección entre el F 16 Block 70, Dessault Rafale o el Gripen NG.