El inicio de la Operación Epic Fury marcó un punto de inflexión en el conflicto entre EE.UU., Israel e Irán, que rápidamente escaló a una guerra regional en Medio Oriente con impacto directo en el Golfo y el Levante. La ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv sobre territorio iraní derivó en una cadena de represalias con misiles y drones que alcanzaron no solo a Israel, sino también a todos los Estados del Golfo.

Inicio de la Guerra Regional

El conflicto inició su “punto de no retorno”, cuando el pasado sábado 28 de febrero, EE.UU. e Israel afirmaron que, tras un bombardeo conjunto sobre Teherán, el líder supremo iraní, Alí Jamenei, había perdido la vida. En las horas sucesivas, Irán evitó confirmarlo y sostuvo que la conducción del régimen continúaba operativa.

Bombardeos sobre Teherán, capital de Irán.
Bombardeos sobre Teherán, capital de Irán

En paralelo, el expresidente Donald Trump dio por muerto al líder supremo y medios estadounidenses reportaron que la Casa Blanca respaldó esa versión. La muerte de Jamenei, quien ejercía el cargo desde 1989, abrió interrogantes sobre la sucesión dentro del sistema político-religioso iraní y sobre la cohesión de sus estructuras de poder en un contexto de guerra abierta. Bajo ese contexto, nos podíamos hacer la pregunta: ¿Cambiará el rumbo político el régimen? ¿O, por el contrario, se recrudecería?

La respuesta a esta última pregunta no se hizo esperar, dado que la escalada también se extendió al Líbano, donde Israel bombardeó distritos meridionales de Beirut en respuesta a ataques con misiles y drones lanzados por Hezbollah contra el norte de su territorio. La milicia chiita, considerada uno de los principales aliados regionales de Teherán, respondió tras los ataques sobre Irán, mientras Tel Aviv amplió su operación militar más allá de su frontera norte, tensionando el frágil alto el fuego vigente desde 2024.

¿Qué tiene y qué puede desplegar Irán?

En el plano militar, la República Islámica de Irán cuenta con una Fuerza Aérea compuesta mayoritariamente por aeronaves adquiridas antes de la Revolución Islámica de 1979 y por modelos de origen ruso-soviético y chino incorporados posteriormente. Según datos disponibles, el país dispone aproximadamente de 230 cazas, entre ellos F-4D/E/RF, F-14A/AM, F-5E, Su-24MK, MiG-29A, F-7, Mirage F1EQ y desarrollos locales como Saeqeh, Azarakhsh y Kowsar.

Caza F-4D de la Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán
Caza F-4D de la Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán

La capacidad iraní no se limita a su aviación tripulada, ya que ha desarrollado en las últimas décadas un amplio programa de misiles balísticos y drones:

Shahed-136:

En cuanto a drones, Irán tiene su modelo “estrella”, el Shahed-136. Este drone es de fabricación barata por lo que se puede fabricar en masa, buscando saturar las capacidades defensivas del enemigo, en este caso, la denominada Cúpula de Hierro de Israel. Existen otras variantes de este sistema, pero este es el más utilizado y fabricado por la República Islámica. Cabe mencionar que los rusos utilizan una variante de este drone con su guerra en Ucrania.

Misiles:

En cuanto a los misiles balísticos, nuevamente remontándonos a los ataques producidos el año pasado, Irán dispone de Misiles Balísticos de Alcance Medio (MRBM) como los son los Emad y Kheiber Shekan, que tienen la particularidad de ser de combustible sólido (si bien siempre están cargados, por lo que se los puede operar con mucha mayor rapidez, no se puede regular su velocidad y el control de los mismos es complejo), y también los Ghadr-110 que son de combustible líquido (demoran más en ser lanzados pero tienen la ventaja de que se puede regular la velocidad y hasta apagar o reiniciar).

Misil Hipersónico Fattah 2
Presentación del Misil Hipersónico Fattah 2

Por último, Irán cuenta con un reducido número de misiles Hipersónicos Fattah (que tienen versiones 1, 2 y 3). Estos pueden alcanzar hasta Mach 14, es decir, los 17.000 km/h y tienen una gran maniobrabilidad.

Debido a esta producción masiva de armamento militar y financiación agrupos terroristas, el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, señaló que Irán ha llevado adelante durante décadas una “guerra unilateral” contra EE.UU., atribuyendo a la Fuerza Quds y a la Guardia Revolucionaria ataques contra intereses estadounidenses en Beirut, Irak y Afganistán.

En los últimos días, Teherán intensificó sus ataques contra bases militares estadounidenses y territorio israelí, pero también lanzó misiles hacia infraestructuras estratégicas en el Golfo. Hasta el momento los países atacados por drones y misiles del régimen islámico son: Kuwait, Irak, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahrein, Israel y Jordania.

Caza Su-24 de la Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán
Caza Su-24 de la Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán

La Defensa de los Países del Golfo

Bajo este contexto, en las últimas horas Qatar afirmó que sus Fuerzas Armadas derribaron con éxito dos aviones de combate Su-24 iraníes, además de interceptar siete misiles balísticos y cinco drones. Vale la pena recordar que en este país, se encuentra la mayor base militar estadounidense en toda la región, la Base Aérea de Al-Udeid.

Emiratos Árabes Unidos, por su parte, informó que interceptó nueve misiles balísticos, seis misiles de crucero y 148 drones, mientras que Arabia Saudita reportó incendios en la refinería de Aramco Ras Tanura tras ataques con drones. Las cifras oficiales indican un elevado número de proyectiles lanzados desde Irán, con cientos de drones y misiles dirigidos a distintos puntos de la región.

Impacto en la economía mundial

La expansión del conflicto tuvo efectos inmediatos en los mercados energéticos internacionales, particularmente en el gas natural licuado y el petróleo. QatarEnergy anunció la suspensión de la producción de gas natural licuado (GNL) tras ataques contra instalaciones en Ras Laffan y Mesaieed, medida que podría afectar hasta el 20% del suministro mundial.

Arabia Saudita informó el cierre temporal de unidades en la refinería de Ras Tanura, uno de los complejos de refinación más grandes del mundo. Estas interrupciones impulsaron los precios del gas en Europa y Asia, mientras los mercados evalúan la duración y alcance de la crisis.

El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos detalló que la interceptación de misiles y drones generó daños materiales en propiedades civiles, incluidos edificios y puertos. En cuanto a infraestructura civil, algunos impactos de estos ataques ocurrieron cerca de edificion icónicos de Dubai como el Burj Khalifa (el edificio más alto del mundo) y el Burj Al-Arab (el hotel más lujoso del mundo con 7 estrellas). La afectación de infraestructuras energéticas y logísticas en el Golfo introduce un riesgo adicional sobre las cadenas de suministro globales en un contexto de alta dependencia de hidrocarburos provenientes de la región.

Además de los ataques directos sobre infraestructura energética, es importante destacar que los países del Golfo, realizan su exportación a través del Estrecho de Ormuz, por lo que esta pequeña zona del mundo concentra el flujo, aproximadamente, del 30% del petróleo del mundo. Sumado a que los dos Grupos de ataque de los portaaviones estounidenses se encuentran en la región, lo que aumenta el riesgo de impacto sobre las embarcaciones petroleras.

Capacidades de EE.UU. y Aliados

Desde el Pentágono, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, sostuvo que la Operación Epic Fury no constituye una campaña de cambio de régimen, sino una misión destinada a destruir la amenaza misilística y nuclear iraní bajo términos definidos por Washington. En conferencia de prensa, afirmó que la acción no representa una “guerra interminable”, sino una intervención con objetivos específicos.

EE.UU. mantiene una amplia red de bases en Medio Oriente y una capacidad aeronaval significativa. Desde el poder naval, debemos destacar a los portaaviones USS Abraham Lincoln de la clase Nimitz y el USS Gerald R. Ford de la clase homónima, y grupos de combate desplegados en áreas estratégicas. Luego, desde el poder aéreo hay que sumar el despliegue de bombarderos furtivos B-2 y cazas furtivos de quinta generación F-35 y F-22 Raptor.

Para sumar a la fuerza estadounidense e israelí, circularon versiones sobre un posible redireccionamiento del portaaviones Charles de Gaulle hacia el Mediterráneo Oriental, aunque no hubo confirmación oficial por parte del Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia ni de la Marina Nacional francesa. Pero si vale reconocer que el paso por el Mediterráneo Mediterráneo figura como parte del recorrido previsto del despliegue La Fayette 26, por lo que no necesariamente se lo debe tomar como respuesta inmediata la inicio de la guerra.

No obstante, el Presidente francés, Emmanuel Macron anunció que Francia ampliaría su arsenal nuclear y que dejaría de declarar cuántas ojivas nucleares tiene su país. Esta situación muestra una linea de continuidad en el rearme de Europa iniciado por la guerra entre Rusia y Ucrania y ahora con la guerra regional en Medio Oriente que no se sabe cuánto podría durar.

Por el lado del Reino Unido, que recibió dos ataques con misiles en la isla de Chipre, donde hay bases militares británicas, el Primer Ministro Keir Starmer declaró que su país no se iba a involucrar abiertamente en el conflicto con Irán, pero sí utilizarían todas las herramientas a su disposición para garantizar su “auto-defensa“.

Sin embargo, por más que el Reino Unido tome una posición meramente defensiva, vale la pena recordar que en las últimas semana, el gobierno británico estuvo reforzando su presencia en el mediterráneo oriental con el envío de F-35B. Estos fueron desplegados en la Base Aérea británica de Akrotiri, en Chipre.

La combinación de poder aéreo, sistemas de defensa antimisiles y presencia naval otorga a Washington margen operativo para sostener acciones prolongadas si el conflicto continúa. Sin embargo, la multiplicación de frentes, con ataques cruzados entre Israel, Irán y actores no estatales como Hezbollah, complejiza el escenario militar y diplomático, la gran interrogante es: ¿Por cuánto tiempo podrá EE.UU. mantener la presión sobre el régimen? Teniendo en como antecedente, que el régimen islámico ya ha estado involucrado en una guerra por más de 8 años con su vecino Irak durante casi toda la década de 1980 (desde 1980 hasta 1988).

¿Cómo impacta a la Argentina?

El conflicto también tiene implicancias para la Argentina en el plano político y de seguridad. Dado el estrecho relacionamiento que lleva el presidente Javier Milei con EE.UU. y principalmente con Israel, podría repercutir en una mayor preocupación en materia de seguridad nacional por represalias de Hezbollah. Si bien este grupo está siendo atacado fuertemente por Israel en el Líbano como ya hemos visto, habría que esperar a ver como evoluciona el conflicto.

Esta no es una cuestión menor, ya que vale la pena recordar que en la década de 1990, la República Argentina fue víctima de 2 atentados perpetrados por el grupo terrorista Hezbollah. El primero a la embajada de Israel en Buenos Aires en 1992 y el segundo a la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) en 1994, a modo de represalia por haber participado en la Guerra del Golfo Pérsico (1990-1991).

Por último, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, también habría recibido amenazas en el marco de la escalada regional. En un escenario de guerra regional en Medio Oriente, la Argentina enfrenta el desafío de resguardar su seguridad interna, evaluar el impacto económico indirecto y definir su posicionamiento diplomático ante una crisis de alcance global.

*Imagen de portada con F-35I y F-15I de la Fuerza Aérea de Israel sobre Beirut a modo ilustrativo.

Te puede interesar: Operación Epic Fury: una fragata ligera clase Jamaran de la Armada de Irán fue hundida en uno de los más recientes ataques de EE.UU.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor deje su comentario
Ingrese su nombre aquí

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.