Promediando el segundo día de la Operación Epic Fury, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos e Israel continúan con su campaña militar contra Irán. Si bien la superioridad militar estadounidense es total, las Fuerzas Armadas iraníes están realizando ataques contra objetivos militares en países vecinos e Israel, así como contra activos de alto perfil estratégico. En este sentido, uno de estos es, sin lugar a dudas, los portaaviones de la Armada de EE.UU. (U.S. Navy) que operan en la región, a saber: el USS Abraham Lincoln, presumiblemente operando desde el mar Arábigo, y el USS Gerald R. Ford, el cual arribó días atrás a las costas de Israel y presumiblemente opera desde el Mediterráneo Oriental.

Uno de los últimos comunicados emitidos en redes sociales por el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), a fin de desmentir versiones trascendidas por medios iraníes, confirmó que el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln no fue alcanzado por misiles lanzados por las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán.
Más allá del comunicado emitido en redes sociales horas atrás, el CENTCOM confirmó, no obstante, que el portaaviones, así como potencialmente otros buques que integran su Grupo de Ataque —como destructores de misiles guiados—, están siendo algunos de los objetivos fijados por Irán para responder a los ataques recibidos durante los últimos dos días por parte de Estados Unidos e Israel.
“El USS Abraham Lincoln (CVN-72) no fue alcanzado. Los misiles lanzados ni siquiera se acercaron. El Lincoln continúa lanzando aeronaves en apoyo a la campaña incansable del United States Central Command (CENTCOM) para defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas del régimen iraní”, informó oficialmente el Comando Central, pero sin detallar con qué tipo de misiles las fuerzas iraníes intentaron atacar a uno de los activos de valor estratégico más importantes desplegados por Estados Unidos en la región.
En este aspecto, es preciso indicar que la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica agrupa gran parte de los desarrollos de misiles de crucero y balísticos del régimen iraní, siendo la principal arma de represalia y contraataque que el país viene utilizando como respuesta a los ataques realizados por EE.UU. e Israel desde la madrugada del 28 de febrero.
Si bien el comunicado señala que “los misiles lanzados ni siquiera se acercaron”, la amenaza que estos representan, así como las acciones y precauciones que deben adoptar los buques —en este caso, los portaaviones—, no deben ser tomadas a la ligera.
Como antecedente que vale la pena mencionar, podemos remontarnos a las operaciones que realizó durante el año pasado el portaaviones USS Harry S. Truman mientras operaba en la región, en una situación similar en la que fue blanco de ataques realizados por fuerzas hutíes, las mismas que son apoyadas por Irán.
En dicha oportunidad, el portaaviones clase Nimitz debió realizar maniobras evasivas a gran velocidad, durante las cuales se reportó la pérdida, al caer por la borda, de un avión de caza embarcado F/A-18 Super Hornet, ya que la aeronave, que pertenecía al Escuadrón de Cazas de Ataque 136 “Knighthawks”, no logró ser asegurada a tiempo, deslizándose al mar desde uno de los elevadores del buque estadounidense.
Tal vez te interese Operación Epic Fury – El Ejército de EE.UU. utilizó el misil de largo alcance PrSM contra objetivos en Irán






