Imágenes recientes difundidas en Fuente de Información Abierta (OSINT) indicarían que la Armada del Ejército Popular de Liberación (PLAN) estaría evaluando un nuevo cañón naval de 155 mm, instalado sobre un buque de pruebas. De confirmarse su incorporación formal, se trataría del sistema artillero naval de mayor calibre desarrollado por China en la era moderna, superando el actual estándar de 130 mm empleado en los más modernos destructores Tipo 052D y Tipo 055.

En detalle, las fotografías muestran el sistema montado en lo que sería un buque experimental, posiblemente utilizado para ensayos de armamento y validación de tecnologías navales. Si bien Beijing no ha emitido información oficial sobre el programa, el tamaño del montaje y su configuración sugieren que se trataría de un sistema orientado al apoyo de fuego naval de largo alcance, particularmente en escenarios anfibios.
Un cambio de escala en la artillería naval china
Actualmente, los principales buques de superficie del PLAN emplean el cañón H/PJ-38 de 130 mm como armamento principal de tubo. Con lo cual, un salto a un calibre de 155 mm implicaría un incremento significativo en alcance, peso de proyectil y capacidad de fuego de saturación contra blancos costeros.

Para los analistas, este calibre no es casual. El 155 mm es el estándar en artillería terrestre pesada moderna y permite compatibilidad conceptual —y eventualmente tecnológica— con municiones guiadas de precisión desarrolladas para obuses autopropulsados. En términos doctrinarios, un sistema de este tipo reforzaría las capacidades de China para operaciones de desembarco y su continua proyección de poder en el litoral.
¿Apoyo a operaciones anfibias?
Por su parte, observadores especializados en la materia señalan que el desarrollo de un cañón naval de 155 mm podría estar vinculado a la creciente prioridad que el PLAN otorga a las operaciones anfibias, especialmente en el marco de escenarios vinculados a Taiwán. Para ello, un sistema de estas características permite, por un lado, incrementar el volumen de fuego preparatorio previo a un desembarco, mientras que, por otro lado, podría alcanzar objetivos costeros a mayores distancias y reducir la dependencia exclusiva de misiles para blancos tácticos.
Asimismo, es importante remarcar que este nuevo cañón naval se inscribe dentro de una tendencia global donde algunas armadas han explorado artillería naval de mayor calibre con municiones guiadas de precisión. Sin embargo, programas similares en Occidente, como el Advanced Gun System de 155 mm de la clase Zumwalt estadounidense, enfrentan desafíos significativos en costos y viabilidad logística.
Implicancias tecnológicas
Un punto clave será determinar si el sistema chino utiliza munición convencional de alto explosivo o si apunta a proyectiles asistidos por cohete o guiados por GPS. El verdadero salto cualitativo no estaría únicamente en el calibre, sino en la integración con munición de precisión de largo alcance. Además, el tamaño del montaje observado sugiere que el sistema podría estar pensado para plataformas de gran desplazamiento, como destructores pesados o incluso futuros buques de asalto anfibios.
Finalmente, más allá de la confirmación formal del programa, la aparición de este sistemas refuerza una tendencia sostenida: la modernización de la flota de superficie china no se limita a misiles y sensores, sino que también abarca capacidades tradicionales como la artillería naval.
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