La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) inició pruebas de integración de armamento con sus drones de combate colaborativo en el marco del programa Collaborative Combat Aircraft (CCA), tras el vuelo del YFQ-44A equipado con un misil aire-aire inerte AIM-120 AMRAAM. Esta nueva fase de ensayos forma parte del proceso de desarrollo destinado a validar la capacidad de estas aeronaves no tripuladas para operar junto a plataformas tripuladas dentro de la futura arquitectura de fuerzas de la USAF.

Según informó la Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF), el programa CCA ingresó en una etapa de pruebas que incluye evaluaciones de transporte cautivo de armamento inerte, con el objetivo de verificar la aeronavegabilidad, la seguridad y el desempeño de los sistemas. Estas pruebas permiten comprobar la capacidad de la aeronave para portar cargas externas, validar la integridad estructural y el comportamiento aerodinámico, así como confirmar la compatibilidad entre el sistema de armas y la plataforma antes de cualquier consideración sobre empleo con munición real.
“Estamos siguiendo el mismo enfoque detallado utilizado en todos los demás programas de pruebas de desarrollo de aeronaves para validar el rendimiento estructural, las características de vuelo y la separación segura”, afirmó el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, general Ken Wilsbach. El oficial añadió que este procedimiento “garantiza que el CCA pueda integrar de manera segura armamento inerte antes de un empleo futuro”, subrayando que se trata de una fase estrictamente orientada a la validación técnica.

El programa CCA está concebido para desarrollar aeronaves de costo relativamente bajo y tolerantes al riesgo que operen como parte de un equipo humano-máquina, extendiendo el alcance, la supervivencia y la eficacia de los aviones tripulados en entornos disputados. Las autoridades del programa remarcaron que esta etapa permanece en fase de desarrollo y se centra en la integración segura de sistemas, no en su empleo operacional, y que durante todo el proceso un operador humano mantiene la autoridad sobre cualquier decisión relativa a la liberación de armamento.
Dentro del primer incremento del programa, dos diseños fueron seleccionados para su desarrollo y pruebas en vuelo: el YFQ-42A de General Atomics, denominado Dark Merlin, y el YFQ-44A de Anduril, conocido como Fury. El concepto busca dotar a los cazas tripulados de un acompañante no tripulado del tipo “leal compañero de ala”, capaz de ampliar las capacidades de detección, ataque y protección en escenarios de alta amenaza.

En paralelo, otras compañías continúan promoviendo sus propuestas en el ámbito de los drones de combate autónomos. Northrop Grumman presentó su diseño YFQ-48A, denominado Talon Blue, previamente conocido como Project Talon, el cual fue descrito por la USAF como un fuerte contendiente para futuras fases del programa CCA. Aunque actualmente el YFQ-42A y el YFQ-44A son los modelos formalmente en desarrollo dentro del Incremento 1, la eventual participación de otros diseños en incrementos posteriores aún no ha sido confirmada oficialmente.
“CCA es una parte crítica de un sistema integrado más amplio que otorgará a nuestros combatientes una ventaja decisiva”, señaló Wilsbach. El general agregó que el programa apunta a proporcionar una red de efectos capaz de “detectar, atacar y proteger a nuestras fuerzas en entornos disputados”, mientras la Fuerza Aérea avanza en la modernización de sus capacidades con un enfoque progresivo y bajo marcos de mando y legales ya establecidos.
*Imágenes a modo ilustrativo.
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