Después de más de cuatro décadas de actividad, el Reino Unido confirmó la baja del RFA Argus (A135), último buque en servicio que participó en la Guerra de las Malvinas en 1982. La unidad, perteneciente a la Flota Auxiliar de la Armada Británica (Royal Fleet Auxiliary), dejará la base naval de Portsmouth tras una extensa carrera en la que cumplió tareas de apoyo logístico, apoyo a operaciones aeronavales, entrenamiento y asistencia médica en diversas misiones internacionales.

Construido por Cantieri Navali Breda en Marghera, Italia, y botado el 28 de noviembre de 1980 bajo el nombre Contender Bezant, el buque perteneció originalmente a la compañía Sea Containers Ltd de Hamilton, Bermuda. Diseñado como portacontenedores y ferry de carga tipo Roll-on/Roll-off, tenía capacidad para transportar 1.108 contenedores TEU y estaba destinado al comercio marítimo internacional.
Ante la necesidad de reforzar su flota de apoyo durante el conflicto del Atlántico Sur, el Ministerio de Defensa británico lo requisó en mayo de 1982 dentro del programa Ships Taken Up From Trade (STUFT), que incorporaba buques civiles a la flota militar. En apenas cinco días fue transformado en buque trasnporte de aeronaves, preparado para llevar nueve helicópteros, cuatro aviones Harrier y vehículos. Zarpó desde Devonport el 20 de mayo de 1982 rumbo al Atlántico Sur y, tras una escala en Charleston, arribó a las islas en junio. Durante la campaña, operó en Puerto Groussac, cercano al Aeropuerto de Puerto Argentino, sirviendo como buque logístico y de transporte aéreo, hasta su regreso al Reino Unido en noviembre del mismo año.

Finalizadas sus operaciones en el conflicto, el Contender Bezant fue devuelto a sus propietarios comerciales. Sin embargo, debido a su buen estado general y características técnicas, el gobierno británico decidió adquirirlo definitivamente en marzo de 1984 por 18 millones de libras para convertirlo en un buque de entrenamiento de helicópteros navales. Los trabajos se realizaron en los astilleros Harland & Wolff, en Belfast, donde se le añadió una cubierta de vuelo, ascensores para aeronaves, nuevo radar y sistemas de comunicaciones militares. Rebautizado como RFA Argus (A135) el 25 de marzo de 1987, entró en servicio en junio de 1988, reemplazando al RFA Engadine como plataforma de apoyo aéreo.
A lo largo de su carrera, el Argus fue objeto de varias modificaciones. Durante la Guerra del Golfo en 1990 fue equipado con un hospital de campaña de 100 camas, que luego evolucionó en una instalación médica permanente distribuida en tres cubiertas, con quirófanos, unidades de cuidados intensivos y equipos de tomografía. En 2009 fue reclasificado oficialmente como Buque de Recepción de Heridos (Primary Casualty Receiving Ship – PCRS), rol que desempeñó en operaciones de evacuación y asistencia médica en distintos escenarios, aunque sin el estatus de buque hospital bajo la Convención de Ginebra, al mantener armamento defensivo como cañones Oerlikon de 30 mm.

En sus últimos años de servicio, la nave presentó serios problemas estructurales. Pese a una modernización realizada en 2025 en los astilleros A&P Falmouth, que incluyó la actualización de varios sistemas, persistieron deficiencias técnicas como filtraciones en los ejes de hélice y fallas en las puertas cortafuego. Inspecciones de la Agencia Marítima y de Guardacostas y del Registro Lloyd’s determinaron que el buque no era seguro para navegar. Desde su arribo a Portsmouth el 8 de junio de 2025, el Argus permaneció amarrado, sin capacidad para desplazarse por sus propios medios.
Con su baja definitiva, el RFA Argus pone fin a más de cuatro décadas de servicio. Su historia, iniciada como buque mercante italiano y concluida como la última nave británica con participación en la Guerra de las Malvinas, marca el cierre de una etapa que llegará a su punto final con el inicio de su desguace.
*Créditos de las imágenes: RFA Argus – Real Armada Británica.-
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