La Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) está modernizando y ampliando su flota de plataformas aéreas y de superficie: los aviones Lockheed Martin HC-130J del servicio están siendo modernizados por la empresa de defensa L3Harris, mientras que el astillero estadounidense Bollinger Shipyards fabrica una flota de Fast Response Cutters. Además, el servicio ha adjudicado contratos a astilleros para la construcción de rompehielos.
El 4 de febrero, L3Harris anunció la entrega del cuarto avión HC-130 modernizado, que fue devuelto a la Guardia Costera “antes de lo previsto, llegando dos meses antes como parte de los esfuerzos de expansión de la flota HC-130J del servicio”. La aeronave está siendo modernizada mediante el sistema Minotaur Mission System Suite (MSS+), que “fusiona sensores, radar, capacidades cibernéticas, inteligencia y equipos de vigilancia y reconocimiento en una única base operativa”.

La compañía conversó con Zona Militar sobre este proyecto en curso. Un portavoz de L3Harris indicó a ZM que “el contrato actual se extiende hasta marzo de 2030”, aunque la empresa espera continuar trabajando con la Guardia Costera para mantener la flota modernizada de HC-130 más allá de ese año. La compañía también mencionó otros proyectos con el servicio, en particular la “missionización y mantenimiento de otras plataformas aéreas de la Guardia Costera”. La empresa declinó precisar cuántas aeronaves serán modernizadas.
Varias fuerzas militares latinoamericanas operan aeronaves de la familia C-130 Hercules de Lockheed Martin. Como ejemplo, la compañía anunció recientemente que la Fuerza Aérea Mexicana es la incorporación más reciente a la familia de operadores del C-130 Super Hercules. Argentina también adquirió un par de aeronaves Hercules provenientes de Estados Unidos hace algunos años.
L3Harris ha modernizado previamente la flota Hercules de una fuerza aérea latinoamericana, y la empresa confía en que otros operadores recurrirán a la compañía para futuros programas de modernización. “L3Harris proporciona integración de sistemas, tecnología de sensores y soporte durante el ciclo de vida que pueden adaptarse a diversos requisitos de misión”, señaló la empresa a ZM.

El otro programa en curso de la Guardia Costera estadounidense es la adquisición de una flota de Fast Response Cutters (FRC). Los buques son producidos por Bollinger Shipyards y se basan en el diseño Stan Patrol 4207 de Damen. El buque más reciente fue incorporado a fines de enero. El astillero ha entregado 61 FRC y tiene contrato para construir 67 embarcaciones, con la última previamente programada para 2028; con la adjudicación más reciente, el programa total aumentó a 77 unidades, explicó Bollinger en un comunicado de prensa. La construcción de las plataformas continuará hasta el final de la década.
El nuevo FRC lleva el nombre de la Dra. Olivia Juliette Hooker, la primera mujer afroamericana en servir en la Guardia Costera de Estados Unidos.
Los Fast Response Cutters pueden emplearse en una amplia variedad de misiones, desde patrullaje costero hasta búsqueda y rescate en el mar. Los buques poseen gran autonomía; miden 46,9 metros de eslora, alcanzan velocidades de alrededor de 28 nudos y operan un moderno sistema C4ISR (Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento). No cuentan con espacio para un helicóptero, pero pueden transportar una embarcación interceptora de 7,9 metros con capacidad “over-the-horizon”.

Más equipamiento nuevo está en camino para la Guardia Costera, ya que el servicio habría adjudicado al astillero Davie Defense un contrato para la construcción de cinco Arctic Security Cutters (ASC). Tres buques medianos serán construidos en Estados Unidos y dos en Finlandia. Dos meses antes, en diciembre de 2025, la Guardia Costera anunció dos contratos para construir hasta seis rompehielos ASC. Los constructores serán Rauma Marine Constructions Oy, con sede en Rauma, Finlandia, y el mencionado Bollinger Shipyards, ubicado en Lockport, Luisiana.
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