A finales del pasado mes de enero, desde Northrop Grumman fue confirmada la entrega de los últimos fuselajes destinados a la producción de nuevos cazas embarcados F/A-18 Super Hornet para la Armada de Estados Unidos (US Navy). La noticia no es un dato menor, ya que confirma el inminente final de una etapa de casi treinta años para la industria aeroespacial estadounidense en general, como para Boeing en particular, la cual está ya abocada al nuevo programa de cazas de sexta generación F-47 para la Fuerza Aérea de EE.UU.

La novedad en cuanto a las entregas de secciones del fuselaje, como otros componentes de los Super Hornet, fue confirmada a medios locales de Estados Unidos días atrás. En particular, un portavoz de Boeing confirmó a The War Zone que: “Northrop Grumman es subcontratista de Boeing, produciendo la sección trasera/central del fuselaje y las derivas verticales del F/A-18, además de integrar todos los subsistemas asociados”, añadiendo que: “NG ha completado ahora la última sección trasera/central del fuselaje correspondiente al último caza F/A-18 Super Hornet de nueva construcción.”

Actualmente, el F/A-18 Super Hornet y el avión de guerra electrónica EA-18G Growler tienen como principal operador a la Armada de los Estados Unidos. Si bien las cifras pueden variar, la aeronave constituye al presente la principal plataforma de combate embarcada de los portaaviones nucleares estadounidenses.

Para abril del año 2025, las cifras señalaron que la Armada de EE.UU. mantenía en servicio un total de 325 monoplazas F/A-18E, 250 biplazas F/A-18F y 160 EA-18G en su inventario. Debido a su importancia, siendo el caballo de batalla de la aviación embarcada estadounidense desde su introducción en 1999 —cuando reemplazó al mítico F-14 Tomcat—, uno de los grandes esfuerzos que tiene lugar es la actualización de gran parte del parque de aeronaves al Block III; esfuerzos de actualización que también están siendo llevados a los Growler.

Sin embargo, estos números no han podido replicarse a nivel internacional, donde el otro operador de la plataforma es la Real Fuerza Aérea Australiana, la cual opera un total de 24 F/A-18F y 12 EA-18G.

A su vez, si bien se había anunciado su venta, no queda claro el estado de entregas de ejemplares destinados a equipar a la Fuerza Aérea de Kuwait. No queda claro aún si estas aeronaves provendrán de unidades de la Armada, mientras que la operación no ha registrado novedades en cuanto a su proceso de entregas y entrenamiento de pilotos.

En este sentido, uno de los esfuerzos más importantes realizados por Boeing en el mercado de exportación, y como medio para extender la producción del Super Hornet, fue el de proponer al F/A-18E/F como nuevo caza embarcado para la Armada de la India, inclusive realizándose pruebas y demostraciones en suelo indio. Sin embargo, desde la fuerza se seleccionó al Rafale M de Dassault Aviation para ocupar este lugar, a fin de reemplazar a los MiG-29K que forman parte de sus Grupos Aéreos Embarcados.

Con esta realidad y los últimos esfuerzos realizados, en marzo de 2024 la Armada de Estados Unidos presentó su último pedido por 17 aeronaves, las cuales comenzarán a ser entregadas durante el próximo año 2027. Esta decisión permitió mantener viva la producción del caza embarcado, la cual estaba proyectada para finalizar originalmente en 2025.

Ahora bien, si bien el final de su producción está cada vez más cerca, esto no significa el fin del Super Hornet y el Growler, los cuales permanecerán en servicio por las próximas décadas, contando en este sentido con el apoyo de Boeing y subcontratistas para la implementación de actualizaciones, como la señalada Block III, así como para el sostenimiento de la plataforma.

Por su parte, para Boeing, el final de la producción del Super Hornet permitirá relocalizar recursos y capacidades hacia otros programas de gran importancia para las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, entre los cuales destaca la fabricación de los nuevos cazas F-15EX Eagle II para la USAF y la puesta en marcha del futuro avión de sexta generación F-47 —inclusive proyectándose una versión embarcada para equipar a la Armada—. También debe señalarse la introducción de los nuevos entrenadores avanzados T-7A Red Hawk.

*Fotografías empleadas a modo de ilustración.

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