Tras lo que fue un 2025 sin entregas, o al menos sin entregas confirmadas oficialmente, las Fuerzas Aeroespaciales Rusas (VKS) recibieron el primer lote de nuevos cazas furtivos Sukhoi Su-57. Si bien no se brindaron mayores detalles, las imágenes y declaraciones oficiales difundidas por Rostec y la United Aircraft Corporation (UAC) permiten apreciar que los aviones de combate de quinta generación entregados se encuentran equipados con mejoras visibles en materia de sistemas de autoprotección y aviónica.

A lo largo del pasado año, mientras sí fue confirmada la entrega de sucesivos aviones de combate de la familia Sukhoi —tanto cazas Su-35S como bombarderos Su-34—, desde los consorcios estatales rusos no se informó de manera oficial la entrega de cazas furtivos Su-57.
Durante ese mismo período, y según fuentes abiertas de información (OSINT), solo fue advertida la entrega, en mayo de 2025, de dos aeronaves que, tras salir de la línea de producción de Komsomolsk-on-Amur, fueron identificadas con los numerales o números de serie “25” Rojo (RF-81796) y “26” Rojo (RF-81797).



No obstante, este hermetismo contrastó con diversas novedades informadas oficialmente que permitieron vislumbrar avances tanto en materia de exportación del más avanzado caza ruso como en las mejoras en curso relacionadas con la motorización y los equipos de aviónica del Su-57.


Por tal motivo, y pese a la confirmación de la entrega de un “importante” lote —del cual no se brindaron mayores precisiones en cuanto a cantidades—, presumiéndose que podrían tratarse de aeronaves entregadas a finales del pasado año y en una tanda compuesta por entre cuatro y seis unidades, llamó la atención de especialistas la confirmación por parte de la propia Rostec de que estos Su-57 de producción cuentan con una “nueva configuración técnica”.
En palabras del director general de la UAC, Vadim Badeja, este indicó: “El complejo aeronáutico de quinta generación Su-57 es el mejor avión de su clase, pero no nos detenemos en lo alcanzado. El caza ha atravesado una enorme evolución y hoy continúa perfeccionándose: se amplían las capacidades del armamento y de los sistemas de la aeronave. Hoy esto permite resolver las tareas más importantes, demostrando eficacia y excelentes cualidades de maniobra y combate”.
A su vez, uno de los pilotos de las VKS entrevistados hizo alusión a esta nueva configuración técnica al destacar que: “La nueva configuración técnica contribuirá a ampliar las tareas en las que se emplea este tipo de aeronave. Las capacidades a futuro incorporadas en el complejo de armamento aeronáutico permiten emplear nuevos modelos de medios aéreos de destrucción”.
En este sentido, y gracias a la viralización de imágenes oficiales por parte de Rostec y la UAC, se apreció que los nuevos Su-57 entregados a las Fuerzas Aeroespaciales Rusas (VKS) presentan en su cabina nuevos sistemas de visualización del tipo head-up display, una nueva disposición de luces de formación y lo que aparenta ser un mayor número de sensores infrarrojos asociados al sistema electroóptico 101KS, tal y como indicó el ingeniero y especialista George N.
El sistema mencionado, en enlace con el radar del Su-57, brinda capacidades adicionales de seguimiento y detección pasiva de aeronaves, siendo esta una de las claves actuales para detectar cazas furtivos. Este tipo de equipamiento ya es considerado mandatorio en aviones de quinta generación como el F-35 y el J-20; mientras que, en el caso del primer caza de esta generación, el F-22 Raptor, la Fuerza Aérea de EE.UU. y Lockheed Martin se encuentran evaluando soluciones para integrar esta capacidad mediante pods o su instalación directa en el fuselaje de la aeronave.
Si bien se trata de un sensor pasivo, no deja de ser un elemento clave para elevar la conciencia situacional del binomio avión-piloto, imprescindible para operar en entornos altamente disputados, como es el caso de Ucrania, donde existe una multiplicidad de radares, sistemas de defensa aérea y otras capacidades desplegadas en el teatro de operaciones.



Por último, no debe dejarse de señalar que el conflicto en Ucrania brinda a Rusia un marco para implementar constantes mejoras producto de la experiencia operacional, aplicadas a la actualización y maduración de sus principales sistemas de armas. La actualización del Su-57, y en vista de la búsqueda de un potencial exportador del avión, es un claro ejemplo de esta situación.
*Fotografías United Aircraft Corporation (UAC).
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