Los cazas F-16AM Fighting Falcon de la Fuerza Aérea de Ucrania continúan cazando drones rusos con sus cañones M61 Vulcan, acción que suele ser usual en los cielos ucranianos pero que queda nuevamente expuesta tras la viralización de un reciente incidente. La secuencia también permite apreciar los desafíos y riesgos que enfrentan las tripulaciones locales ante los ataques de saturación lanzados por Moscú.

Pese a que en otras ocasiones ya se han registrado derribos por parte de los F-16AM, el reciente video muestra algunos detalles de la intercepción: desde la corta distancia desde la cual se realizó el derribo, al riesgo siempre presente de que algunas de las esquirlas de la explosión pueda afectar al avión interceptor.
Esto último no es un detalle menor, ya que diversos análisis coinciden que la Fuerza Aérea de Ucrania habría perdido al menos cinco cazas por esta causa: dos MiG-29, dos Su-27 y un F-16, este ejemplar a pocas semanas de haber sido presentados oficialmente. El paso del tiempo también ha sumado nuevos desafíos, ya que Rusia comenzó a armar a sus drones Shahed / Geran con misiles aire-aire R-60 (AA-8 Aphid en código OTAN)
Cañón M61 Vulcan, uno de los dientes del F-16
Tal como mencionamos, en este reciente incidente, el F-16AM ucraniano utilizó su cañón M61 Vulcan para derribar al drone ucraniano. Pese a que en la teoría sería la herramienta indicada para combatir a los sistemas aéreos no tripulados de ataque, su empleo contra objetivos de reducidas dimensiones y de velocidades bajas presenta todo un desafío para los pilotos de la Fuerza Aérea de Ucrania. A esto se le tiene que sumar las amenazas de un entorno altamente disputado como son los cielos ucranianos, además de las condiciones meteorológicas y de visibilidad.
Pese a ello, el M61 Vulcan presenta performances impresionantes: su configuración de seis cañones rotativos le otorgan una cadencia de 4.000 a 6.000 tiros de 20mm por minuto. En la secuencia viralizada en redes sociales se logra advertir el clásico BRRRTTT, segundos después de la explosión del drone ruso.
Los F-16AM Fighting Falcon ucranianos también pueden ser armados con misiles aire-aire de corto alcance AIM-9L/M Sidewinder y misiles aire-aire de mediano alcance AIM-120 AMRAAM. Sin embargo, el costo de estos proyectiles y su provisión limitada los aleja de ser la solución indicada para combatir drones. Distinto sería el caso contra misiles crucero.
Sin embargo, se especula que los Fighting Falcon ucranianos habrían incorporado la capacidad de utilizar los cohetes guiados AGR-20 APKWS II, luego de que se registrara a un F-16AM equipado con un pod PANTERA, modelo de exportación del pod avanzado AN/AAQ-33 Sniper producido por Lockheed Martin. Tanto los F-16 noruegos como neerlandeses donados a Ucrania cuentan con la capacidad de operar este pod.

El binomio pod PANTERA / APKWS II ampliaría considerablemente la capacidad anti-drone de los F-16 ucranianos, ya que esta solución se ha mostrado efectiva en Medio Oriente contra sistemas no tripulados iraníes y hutíes, por ejemplo. Además de que los costos y reposición de proyectiles resulta más asequible que los misiles Sidewinder y AMRAAM.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania vienen haciendo uso de todo tipo de soluciones y sistemas a la hora de combatir a los drones rusos. Desde equipos terrestres móviles, al empleo de diversas aeronaves para oficiar como cazadores. Así fue el caso de los veteranos entrenadores Yak-52 o del mar recientes An-28 artillado, variante ucraniana del “Spooky” que salió a la luz hace unos pocos días.
Collage de portada ilustrativo. Créditos: Fuerza Aérea de Ucrania
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