En una nueva demostración de su despliegue militar en el Atlántico Sur, el Reino Unido llevó adelante la Operación FIRIC, en la cual el Ejército Británico puso a prueba la capacidad del Regimiento Real Irlandés (1 R IRISH) para operar en las Islas Malvinas, uno de los entornos más desafiantes y exigentes para sus fuerzas terrestres. La actividad, ejecutada por la Compañía B del 1.º Batallón del 1 R IRISH, marcó el cierre del ciclo operativo de la unidad en el archipiélago antes de su relevo por el 4.º Batallón del Regimiento de Paracaidistas, continuando así con la rotación regular de tropas destinadas a operar desde Monte Agradable.

De acuerdo con la información difundida por las Fuerzas de Defensa Británicas con asiento en las Islas Malvinas (British Forces South Atlantic Islands – BFSAI), el ejercicio se desarrolló sobre terreno irregular y bajo condiciones meteorológicas adversas, poniendo a prueba la interoperabilidad entre medios terrestres y aéreos. Las maniobras incluyeron ejercicios de coordinación táctica, mando y control, así como la evaluación de la resistencia física y psicológica del personal desplegado. Estas prácticas buscan fortalecer la capacidad del Reino Unido para operar en escenarios remotos y con limitaciones logísticas.
El Regimiento Real Irlandés, único cuerpo de infantería de línea con identidad irlandesa dentro del Ejército Británico, integra personal proveniente de Irlanda, del Reino Unido y de otras nacionalidades. Con un legado histórico basado en el temple y carácter irlandés, esta unidad se distingue por su adaptabilidad y disciplina. Entre su equipamiento se cuentan fusiles SA80, fusiles de francotirador L115A3, ametralladoras automáticas y vehículos blindados 4×4 LPPV Foxhound, lo que le permite actuar con rapidez y eficacia en una amplia gama de escenarios operativos.

Para el Reino Unido, las Islas Malvinas representan un escenario clave para el adiestramiento en condiciones de alta exigencia. El entorno se caracteriza por su clima frío, los vientos persistentes, la alta humedad y la escasa cobertura natural propia de su terreno cubierto por turba y elevaciones de escasa altura, factores que exigen planificación minuciosa, trabajo en equipo y un elevado nivel de autonomía operativa.
El componente terrestre desplegado en las islas se integra dentro de un dispositivo conjunto que tiene como eje la base de Monte Agradable, núcleo de la presencia militar británica en el Atlántico Sur. Desde allí operan de manera permanente cazas Eurofighter Typhoon, apoyadas por aviones de reabastecimiento Voyager KC.Mk 2 y Airbus A400M, empleados en misiones logística y de transporte. Estos últimos participaron recientemente en la Operación AUSTRAL ENDURANCE, orientada a reforzar la capacidad británica para operar en el entorno antártico, con vuelos que sobrevolaron áreas próximas a la Base Antártica Conjunta San Martín de la Argentina y la base británica Rothera.

En este contexto, la ejecución de operaciones como FIRIC y Austral Endurance evidencia que el Reino Unido mantiene una estrategia sostenida de presencia y entrenamiento en el Atlántico Sur, combinando factores logísticos, científicos y militares que refuerzan su dispositivo regional. Todo ello tiene lugar en un territorio cuya soberanía continúa en disputa con la República Argentina, que continua su reclamo sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur.
*Créditos de las imágenes: BFSAI
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