En el marco de las crecientes actividades navales rusas en aguas próximas a Europa occidental, patrulleros de la Real Armada británica interceptaron y vigilaron el tránsito de la corbeta rusa Boikiy durante su paso por el canal de la Mancha, una de las rutas marítimas más transitadas y sensibles del continente. El operativo se llevó a cabo como parte de los procedimientos habituales de control y seguimiento de buques militares extranjeros que navegan por aguas internacionales cercanas al Reino Unido.

De acuerdo con lo informado oficialmente por la Real Armada británica, los patrulleros HMS Mersey y HMS Severn , junto con un helicóptero Wildcat del 815 Escuadrón Aéreonaval, fueron desplegados para monitorear a la corbeta rusa mientras esta transitaba por el canal, asegurando que su navegación se desarrollara conforme al derecho marítimo internacional. También se encontraba presente el petrolero MT General Skobelev. La presencia de los buques británicos permitió mantener una vigilancia constante sobre las actividades de la nave rusa durante todo su cruce por la zona.
En este punto ha de traer a colación que la Boikiy, una corbeta de la clase Steregushchiy de la Armada rusa, forma parte de los medios de superficie que Moscú emplea regularmente en despliegue hacia el Atlántico y otras áreas de interés estratégico. Este tipo de unidades cuenta con una capacidad relevante para llevar a cabo misiones de escolta, patrulla y presencial naval en mares lejanos.
Un seguimiento europeo extendido
El tránsito por el canal de La Mancha no habría sido el único tramo bajo vigilancia por parte de países europeos. Siguiendo las últimas noticias, tras abandonar el área, la corbeta rusa habría sido posteriormente monitoreada por un patrullero de la Armada de los Países Bajos durante su navegación por el Mar del Norte, lo que confirma la coordinación que llevan las fuerzas navales europeas para el seguimiento de unidades.
Esta situación se da también dos semanas después de que el HMS Mersey y un Wildcat del 815 NAS interceptaran al destructor ruso clase Udaloy Severomorsk y a los buques mercantes Sparta IV y MYS Zhelaniya en el Mar del Norte.

Un patrón que se repite en el Atlántico y el Mediterráneo.
Finalmente, el episodio en el Canal de la Mancha se inscribe en una secuencia más amplia de seguimientos recientes. Días atrás, buques de España y del Reino Unido ya habían escoltado a la misma corbeta Boikiy durante su tránsito por el estrecho de Gibraltar, otro punto neurálgico para el tráfico naval entre el Mediterráneo y el Atlántico. Estos movimientos refuerzan la percepción de que la unidad rusa se encuentra realizando un despliegue prolongado, atravesando múltiples puntos en Europa.
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