Tomando como base la información difundida por varios medios locales, las Fuerzas Armadas de Taiwán avanzarán en la adquisición de un importante número de municiones merodeadoras ALTIUS de origen estadounidense, luego de que el Ministerio de Defensa Nacional confirmara por primera vez las cantidades previstas dentro del nuevo presupuesto especial de defensa. La iniciativa se enmarca en los esfuerzos de Taipei por reforzar sus capacidades de disuasión y defensa asimétrica frente al creciente aumento de actividad militar de China.

Según lo trascendido durante una reunión clasificada celebrada en las últimas horas en el Yuan Legislativo, el Ministro de Defensa, Wellington Koo, detalló que Taiwán planea adquirir 1.554 sistemas ALTIUS-700M para el ataque a objetivos blindados, junto con 478 ALTIUS-600ISR destinados a tareas de vigilancia, reconocimiento e inteligencia (ISR). Se trata de la primera vez que se hacen públicas cifras concretas vinculadas a la venta de los sistemas no tripulados ALTIUS autorizados por el Departamento de Estado de Estados Unidos en diciembre del 2025.
La compra forma parte del presupuesto especial de defensa por USD 39.6 mil millones, diseñado para acelerar la modernización de las capacidades militares de la isla. En ese marco, las municiones merodeadoras ocupan un lugar central cómo parte de una estrategia de obtención de capacidades asimétricas que prioriza sistemas de bajo costo relativo, alta movilidad y elevada letalidad frente a cualquier fuerza superior.

Pero además, la adquisición de los sistemas ALTIUS se vincula directamente con la autorización otorgada por Washington a fines del año pasado, cuando el gobierno de Estados Unidos aprobó una venta de armamento a Taiwán valuada en unos USD 1.100 millones, que incluían miles de municiones merodeadoras de las familias ALTIUS-600 y ALTIUS-700. Aquella decisión fue presentada por el gobierno estadounidense como parte de su política de apoyo a la capacidad de defensa de la isla, aunque generó una futura reacción por parte de China.
En este punto ha de mencionarse que la decisión de avanzar con esta compra se inscribe en una tendencia mucho más amplia de las fuerzas armadas taiwanesas hacia la adopción de capacidades de guerra no convencional, orientadas a defenderse en cualquier escenario de invasión o bloqueo. Además, todo esto se suma al incremento de inversiones que viene sosteniendo Taiwán como drones, misiles de precisión, sistemas antibuque y defensa aérea.

Finalmente, no debe olvidarse que las Fuerzas Armadas de Taiwán han incorporado este tipo de municiones merodeadoras a su inventario. Las mismas fueron recibidas a mediados del 2025, tras una operación que había sido previamente autorizada y aprobada por los Estados Unidos en junio de 2024.
*Fotografías empleadas con fines ilustrativos.
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