Con una ceremonia realizada recientemente en la planta de Owego, Nueva York, Lockheed Martin concretó la entrega del helicóptero número 350 del modelo MH-60R “Romeo” a la Armada de los EE.UU. La aeronave fue asignada al escuadrón HSM-41, unidad encargada de la instrucción de pilotos y tripulaciones del componente aéreo de la Flota del Pacífico. Este nuevo hito marca la continuidad del programa de producción del MH-60R, un modelo que desde su introducción en servicio se ha convertido en uno de los pilares de la aviación naval estadounidense.

El Sikorsky MH-60R, derivado de la familia SH-60 Seahawk, se ha consolidado como la principal plataforma antisubmarina y de superficie (ASW/SUW) de la Armada de EE.UU. Su diseño combina sistemas de misión avanzados, radar multimodo, sensores acústicos, medidas de apoyo electrónico, enlaces de datos tácticos y la capacidad de emplear armamento variado, incluyendo torpedos Mk 54 y misiles AGM-114 Hellfire. Esta integración le otorga una notable flexibilidad para cumplir tareas de patrulla marítima, apoyo a superficie y protección de grupos de combate embarcados.
Al respecto, el vicepresidente de Sistemas Navales de Lockheed Martin, Ali Ruwaih, expresó que “la entrega del helicóptero número 350 representa un logro significativo para todo el equipo de Lockheed Martin y para nuestros socios en la Armada. El MH-60R continuará siendo un activo esencial en las operaciones antisubmarinas y de superficie, manteniendo su relevancia durante las próximas décadas gracias a su capacidad de evolución e integración de nuevas tecnologías”.

Durante los últimos años, el modelo ha acumulado un extenso historial operativo en diversos escenarios. En misiones recientes, un MH-60R logró abatir un dron hostil durante una patrulla en el Golfo de Adén y participó en operaciones contra embarcaciones hutíes en el Mar Rojo, donde contribuyó a garantizar la seguridad de las rutas marítimas. Asimismo, ha intervenido en ejercicios multinacionales como Resolute Hunter, integrándose con unidades de superficie de distintas marinas y reafirmando su rol en la cooperación internacional en tareas de guerra antisubmarina.
Pese a su reconocido desempeño, el mes de octubre pasado la Armada estadounidense registró la pérdida de un MH-60R durante el despliegue del portaaviones USS Nimitz (CVN-68) en el Pacífico. En el mismo operativo también se accidentó un caza F/A-18 Super Hornet, ambos recuperados semanas después por equipos de salvamento especializados en una operación conjunta de las Task Force 73 y 75. Los restos fueron trasladados a instalaciones de la marina para su análisis técnico, como parte de la investigación destinada a determinar las causas de los incidentes.

Con más de un millón de horas de vuelo acumuladas y en servicio con las Armadas de Australia, Dinamarca, Arabia Saudita, India, Grecia y Corea del Sur —a las que se sumarán próximamente España y Noruega—, el MH-60R mantiene su posición como una de las plataformas más empleadas en operaciones marítimas modernas. Su vigencia, más allá de los desarrollos tecnológicos y las nuevas amenazas, refleja la continuidad de una línea de diseño que ha sabido adaptarse a las necesidades cambiantes de la guerra naval contemporánea.
*Imágenes empleadas en carácter ilustrativo.-
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