En el marco de la 122° Campaña Antártica de Verano (CAV) 2025-2026, el rompehielos ARA Almirante Irízar (Q-5) de la Armada Argentina se encuentra en la etapa final de su navegación de retorno al Apostadero Naval Buenos Aires, donde arribará en las próximas horas, dando por concluido el primer tramo de la misión anual que sostiene la presencia científica y logística de la Argentina en el continente antártico. Con ello, culmina una etapa fundamental que comprendió complejas operaciones de reabastecimiento, el recambio de dotaciones y el despliegue de personal en distintas bases, bajo condiciones exigentes propias del extremo sur.

Durante su permanencia en el continente blanco, y bajo control operacional del Comando Conjunto Antártico, el rompehielos completó el reabastecimiento de la Base Antártica Carlini, una de las siete bases permanentes del país. Para ello, el buque ingresó a bahía Esperanza, en el estrecho Antarctic, donde las embarcaciones de desembarco de personal y vehículos (EDPV) San Martín y Uruguay operaron de forma coordinada junto al personal de cubierta y bodegas del Irízar y la dotación de la base. Las tareas incluyeron la descarga de materiales destinados a la Base Antártica Petrel y el embarque de la dotación saliente de la Base Orcadas, que retornará al continente por vía marítima.

Posteriormente, el rompehielos puso proa al Estrecho de Gerlache, próximo a la base temporaria Primavera. En ese sector, se llevó adelante la descarga de combustible, víveres, materiales y la rotación de personal, en una operación marcada por condiciones meteorológicas adversas. Debido a la ubicación elevada de la base, se utilizó una tirolesa para completar el traslado de carga. Con la reapertura de Primavera, científicos de la Dirección Nacional del Antártico y personal militar permanecerán en el lugar hasta marzo, en apoyo a las investigaciones y tareas logísticas.

Como último destino en esta primera fase, el Irízar operó en bahía Paraíso, próxima a la Base temporaria Brown. Allí se desembarcó la dotación entrante junto con personal científico de la DNA, además de víveres, repuestos y materiales para su estadía de dos meses. Durante la reapertura, especialistas del Taller de Electrónica y del Servicio de Hidrografía Naval realizaron la instalación de antenas de comunicación HF, VHF, internet satelital y del sistema AIS, mejorando significativamente la conectividad de la base.
Completadas las operaciones en el continente antártico, el rompehielos emprendió su navegación hacia Ushuaia, donde descargó residuos antárticos conforme al Protocolo Ambiental del Tratado Antártico. Dichos materiales fueron transferidos al aviso ARA Bahía Agradable (A-23) para su disposición final. De esta manera, la Armada Argentina cierra con éxito la primera etapa de la CAV 2025-2026, asegurando la continuidad del apoyo logístico y científico que caracteriza la presencia argentina en la Antártida desde hace más de un siglo.
*Créditos de las imágenes: Gaceta Marinera – Armada Argentina.-
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