En lo que sería un retiro de manera anticipada, Taiwán estaría evaluando el retiro de sus helicópteros de reconocimiento armado OH-58D Kiowa tras mas de tres décadas en servicio para el Comando de Aviación y Fuerzas Especiales del Ejército, mismo que cuenta en la actualidad con una flota de 37 ejemplares. Según es informado por los medios locales, se trataría de una decisión estrechamente vinculada al hecho de que el fabricante de la plataforma no sigue llevando a cabo su producción en tanto los EE.UU. dejaron de ser su principal usuario, lo que tuvo un fuerte impacto en la disponibilidad de piezas de repuesto y material asociado.

Ampliando en detalles, cabe recordar que el gobierno insular ya había invertido cerca de 490 millones de dólares taiwaneses en la adquisición de repuestos para la flota para un período de unos 12 años, lo que se concretó durante el año 2018. No obstante, existen aún importantes preocupaciones respecto del aumento de riesgo por fallos técnicos a causa del envejecimiento de los componentes que conforman la plataforma y la escasez de existencias para reemplazarlos.

Dos helicópteros OH-58D Kiowa - Taiwán

Particularmente, la principal preocupación de los técnicos taiwaneses residiría en el sistema de apuntado utilizado para guiar a los misiles (por ejemplo los Hellfire) lanzados contra el enemigo, componente que en caso de fallar mermaría considerablemente las capacidades de ataque que poseen los OH-58D Kiowa. De ocurrir algo así, el helicóptero quedaría reducido a una plataforma de reconocimiento ligero armado con ametralladoras calibre 12.7 y lanzadores de cohetes M260 de 70 mm.

Se trata de un hecho no menor, teniendo en cuenta que el helicóptero tendría un rol clave en caso de potencial conflicto con China, desempeñándose como una plataforma destinada al combate urbano contra unidades blindadas desplegadas durante el desembarco y para brindar apoyo cercano a las unidades de infantería en sus maniobras de defensa. Hablamos de una plataforma pensada para un rol de hostigamiento, con el que Taiwán buscaría demorar lo más posible el avance de tropas invasoras, apuntando a brindarle tiempo al despliegue de aliados regionales que lo asistan ante una fuerza abrumadoramente mayor.

Un helicóptero OH-58D Kiowa - Taiwán (2)

Ante esa potencial pérdida de capacidades, los planes de las autoridades militares taiwanesas apuntarían a concretar su retiro para 2028, obligando a los estrategas a pensar en uno o más reemplazos accesibles que tomen su lugar de cara al futuro. En esta línea, Taipéi estaría interesada en la incorporación de una flota compuesta por unos 30 helicópteros Black Hawk armados a los Estados Unidos, como así también en un proceso de modernización de los ejemplares ya existentes para agregarles la capacidad de desplegar misiles, cañones y otras armas.

Por otra parte, para las labores de reconocimiento que también están a cargo de los OH-58D Kiowa, el Ejército taiwanés también se inclinaría a sumar sistemas no tripulados JUMP 20 de origen estadounidense. De hecho, se trata de una plataforma que en pocas cantidades ya ha sido enviada desde EE.UU. como parte de un programa de ayuda militar, quedando a disposición de la Armada y de la Guardia Costera para pruebas y evaluaciones.

*Imágenes empleadas a modo ilustrativo

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