A pocas horas de zarpar desde Montevideo rumbo al Continente Blanco, el buque logístico ROU 04 “General Artigas” se prepara para afrontar una nueva Campaña Antártica de Verano. Al frente de esta misión, denominada ANTARKOS XLII (2025–2026), se encuentra el capitán de fragata Hugo de Barros, responsable de conducir al principal medio logístico de la Armada Nacional de Uruguay en uno de los escenarios operativos más exigentes del planeta.
En diálogo con Zona Militar, el comandante se refirió a las expectativas y desafíos que implica liderar una nueva campaña antártica, una experiencia que, aunque recurrente, presenta cada año particularidades propias. Para De Barros, el objetivo central de la misión vuelve a ser claro y concreto: garantizar que la Base Científica Antártica General Artigas cuente con los recursos necesarios para operar durante todo el año. “La perspectiva es intentar llevar adelante una campaña exitosa, poder proveer de forma satisfactoria a la base, suministrando combustible y todos los materiales necesarios para que pueda subsistir durante todo el año”, explicó.

El ROU 04 “General Artigas” constituye el eje principal del despliegue logístico, pero no actúa de manera aislada. La campaña se apoya en una combinación de medios navales y aéreos que permiten ejecutar las tareas de abastecimiento, transporte y desembarco en un entorno particularmente complejo. Durante la operación, el buque emplea botes neumáticos y una embarcación especialmente diseñada para operar sobre la franja costera, conocida como “la Bolita”, que permite acercar carga y personal directamente a tierra. A ello se suma el apoyo aéreo de la Fuerza Aérea Uruguaya, que complementa el sostenimiento general de la campaña mediante vuelos regulares con aeronaves C-130.
Más allá del despliegue de medios, el comandante subrayó que una campaña antártica implica enfrentar desafíos permanentes que exceden lo estrictamente meteorológico. La logística, la planificación y el estado del material son factores críticos cuando se opera en un ambiente donde los márgenes de error son mínimos. En ese sentido, De Barros destacó que el buque se encuentra hoy en mejores condiciones operativas que en campañas anteriores, producto de las mejoras incorporadas en los últimos años. “Desde la reforma y el cambio de motores realizado en 2022, el buque se ha vuelto mucho más confiable. Año a año vamos mejorando nuestras capacidades, y hoy podemos decir que estamos operando en mejores condiciones que el año pasado”, afirmó.

La meteorología continúa siendo una variable determinante que condiciona cada decisión operativa. Según explicó el comandante, contar con mejores herramientas de análisis y con información más actualizada permite planificar las maniobras de manera más eficiente, algo fundamental cuando el buque se encuentra fondeado frente a la base y expuesto a cambios bruscos de las condiciones ambientales.
En relación con las mejoras técnicas, De Barros detalló que uno de los avances más relevantes fue la optimización del sistema de propulsión mediante la incorporación de sistemas de precalentamiento de motores. Estas modificaciones permiten reducir los tiempos de arranque y minimizar la fatiga mecánica, una capacidad clave para responder con rapidez ante un deterioro repentino del clima. A ello se suman mejoras operativas en la cubierta de vuelo, que se encuentra en las etapas finales de homologación y que permitirá, a futuro, ampliar el empleo de aeronaves como parte del esquema logístico del buque.
El comandante también se refirió al carácter cooperativo que define a las operaciones en la Antártida. En la zona donde opera el ROU 04 “General Artigas”, en la isla 25 de Mayo, conviven bases de distintos países ubicadas a escasa distancia entre sí, lo que facilita la interacción cotidiana y el intercambio de apoyo logístico. “La Antártida es un continente de solidaridad, donde existe una cooperación permanente entre los distintos países y actores que operamos allí”, señaló, destacando que un buque con las capacidades del ROU 04 no solo cumple un rol clave para Uruguay, sino que también puede brindar asistencia a otros actores cuando la situación lo requiere.

Esta cooperación se manifiesta en el intercambio de repuestos, asistencia ante averías y coordinación operativa con bases cercanas. Entre ellas se destaca la relación con la Base Frei de Chile, así como el contacto habitual con otras instalaciones ubicadas en la isla 25 de Mayo, como la Base Carlini de Argentina, además de bases de Corea del Sur, China, Rusia y Chile.
En cuanto al despliegue humano y material, De Barros precisó que la misión ANTARKOS XLII se desarrolla con una dotación de aproximadamente 129 personas a bordo del buque. En materia de carga, el ROU 04 “General Artigas” transporta alrededor de 169.000 litros de gasoil antártico, un combustible especialmente formulado con aditivos anticongelantes para su almacenamiento y uso en condiciones extremas. A esto se suman cerca de 70 toneladas de carga general, que incluyen materiales de comunicaciones, como cableado de fibra óptica, y diversos insumos destinados a mejoras en la infraestructura de la base durante la presente campaña.
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