A casi una semana de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, enmarcada como el objetivo principal de la Operación Absolute Resolve, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos aún continúan sosteniendo una importante presencia militar en el Caribe, focalizada en gran parte en Puerto Rico. Esto se produce mientras diversas negociaciones están teniendo lugar entre el régimen bolivariano, actualmente encabezado por la presidenta encargada Delcy Eloína Rodríguez, y el gobierno republicano presidido por Donald Trump.
Mientras se registran diversos avances desde los últimos días, como la liberación de diversos presos políticos, las Fuerzas Armadas estadounidenses apostadas en Puerto Rico se mantienen expectantes y a la espera de órdenes. Si bien durante los últimos días se registró el regreso a sus bases en territorio continental de los cazas de quinta generación F-22 Raptor, la Fuerza Aérea de EE. UU. sigue demostrando una intensa actividad en diversos puntos de la isla, con el ir y venir de aviones de transporte y, como hemos observado durante la jornada de hoy, Zona Militar apreció la presencia de drones MQ-9 Reaper armados y realizando vuelos desde el aeropuerto Rafael Hernández.
Desde los últimos meses, cuando se iniciara el despliegue y concentración de activos militares en Puerto Rico, los MQ-9 Reaper de la Fuerza Aérea de EE. UU. han sido desplegados en misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento sobre el mar Caribe, como también de ataque contra embarcaciones y lanchas que transportaron cargamentos de drogas.

Tras su arribo a la isla en septiembre pasado, ha sido normal ver a los Reaper equipados con diversos tipos de cargas útiles y paquetes de misión especializados para desempeñar diversas labores. En este sentido, con el correr de las semanas, fue normal ver a los aviones no tripulados de combate ser armados con cada vez un mayor número de misiles aire-superficie AGM-114 Hellfire. A su vez, en vistas de las distancias, como también para asegurar una mayor permanencia en las zonas de operaciones, también se encontraron equipados con tanques externos de combustible.
No obstante, y como fuera señalado gracias a la viralización de imágenes provistas por Fuentes Abiertas de Información (OSINT), se ha centrado la atención en una nueva serie de equipos con los que fueron desplegados los MQ-9 durante los últimos meses, tratándose de un nuevo pod, del cual no se conoce denominación, pero que podría incorporar diversos tipos de sensores para funciones especializadas.
Más allá de la novedad de su presencia en Puerto Rico, este mismo pod, el cual tiene como señal distintiva una alargada antena en su sección ventral trasera, también fue observado en otros Reaper desplegados en ejercicios y misiones en Rumania, Japón y Corea del Sur, escenarios operativos en regiones disputadas de Europa y Asia.
Regresando a la actualidad del despliegue, y como parte de la cobertura que Zona Militar está realizando en Puerto Rico, pudimos observar que, lejos de mermar la actividad de los MQ-9 Reaper en la isla, esta se sostiene. Inclusive, y como dan cuenta las imágenes obtenidas, se observó a cuatro drones, donde varios de ellos se encontraban armados con por lo menos dos y cuatro misiles Hellfire.

Por último, y como fuera señalado, la presencia de los Reaper en diversos puntos de Puerto Rico, así como de otros activos militares aéreos, navales y aeronaves, responde más a sostener la presión sobre el régimen bolivariano mientras diversos avances se producen en campos económicos y políticos, los cuales apuntan más a una regularización de relaciones entre Estados Unidos y Venezuela que a una transición o cambio de régimen apresurado.
*Fotografías: Victoria Pierucci.
Tal vez te interese ZM en Puerto Rico – Más allá de la operación Absolute Resolve, Puerto Rico y la continuidad del despliegue militar de EE. UU. en el Caribe






