La Armada de EE.UU. dio un nuevo paso en la integración del caza de quinta generación F-35 Lightning II con sistemas no tripulados de combate, tras una demostración táctica realizada por la División de Aeronaves del Centro de Guerra Aérea Naval (NAWCAD) en su Entorno de simulación conjunta (JSE). El ejercicio mostró cómo el avión puede operar de forma coordinada con los Collaborative Combat Aircraft (CCA) de la Marina mediante entornos de simulación avanzados.
Según informó NAWCAD, la actividad permitió desarrollar y evaluar tácticas y estrategias para operaciones combinadas entre aeronaves tripuladas y sistemas de combate no tripulados, utilizando modelos digitales de alta fidelidad que reproducen escenarios de combate reales.

“La guerra moderna exige más de nuestros aviadores”, afirmó el comandante de NAWCAD, el contraalmirante Todd Evans. “Este hito demuestra el impacto del Entorno de Simulación Conjunta al equiparlos con las tácticas avanzadas que necesitan para ganar batallas futuras”, agregó.
Durante la demostración, pilotos de F-35 controlaron múltiples CCA mediante tabletas con pantalla táctil, gestionando misiones simuladas en un entorno virtual altamente realista. El ejercicio incluyó el empleo de sistemas avanzados de comunicaciones operacionales y misiles guiados de precisión para enfrentar amenazas complejas dentro del JSE.
El Entorno de Simulación Conjunta es un campo digital de pruebas y entrenamiento del Departamento de Defensa diseñado para replicar escenarios de combate del mundo real en un entorno virtual. Desarrollado por ingenieros de NAWCAD, integra simuladores de cabina, software avanzado y sistemas visuales envolventes. De acuerdo con el organismo, el JSE permite a los pilotos realizar en una semana más salidas de entrenamiento que las que podrían completar en un año en campos de tiro reales, mejorando la preparación operativa.


Los “Collaborative Combat Aircraft” de la Armada son vehículos de combate no tripulados y multimisión, concebidos para operar junto a cazas tripulados en entornos altamente disputados. Estos sistemas forman parte central de la estrategia futura del Departamento de Guerra, al permitir que los pilotos se concentren en la toma de decisiones de alto nivel mientras se amplían las capacidades operativas. En este contexto, el JSE cumple un rol clave en el desarrollo de conceptos operativos y tácticas para su integración con plataformas de quinta generación como el F-35.
NAWCAD también informó que el JSE continuará incorporando nuevas plataformas, entre ellas el E-2D Advanced Hawkeye, el F/A-18E/F Super Hornet y el EA-18G Growler, con el objetivo de habilitar pruebas y entrenamientos integrados a partir del año fiscal 2026.
En paralelo, el centro alberga cada año a decenas de escuadrones y cientos de pilotos, promoviendo la cooperación conjunta e internacional en entrenamiento avanzado de combate aéreo. La infraestructura del JSE se encuentra en expansión, con instalaciones adicionales en desarrollo en la Base Aeronaval Fallon, las Bases de la Fuerza Aérea Nellis y Edwards.

Antecedentes industriales y tecnológicos
El avance de la Armada se enmarca en un proceso más amplio de desarrollo de capacidades de cooperación entre aeronaves tripuladas y no tripuladas. En octubre de 2024, Lockheed Martin informó que estaba invirtiendo en tecnologías para permitir que el F-35 controle hasta ocho CCA autónomos, con vistas a participar en la siguiente fase del programa de drones colaborativos de la Fuerza Aérea de EE.UU.
“Hemos desarrollado un pod que permitirá al F-35 controlar incluso hoy los CCA”, señaló el CEO de Lockheed Martin, Jim Taiclet, durante una presentación ante inversores. “Y tenemos un sistema de control de vuelo y un sistema de comunicación en desarrollo que también lo permitirá”, añadió.
En enero de 2025, la compañía aseguró que el F-35 ya había demostrado su capacidad para actuar como un “’mariscal de campo’ en vuelo” para drones avanzados, utilizando sistemas asistidos por inteligencia artificial y una interfaz basada en dispositivos táctiles desde la cabina. De acuerdo con Lockheed Martin, estas pruebas incluyeron conectividad de extremo a extremo y arquitecturas de software y hardware diseñadas para futuras fases de prueba del F-35.
“Lockheed Martin ha demostrado su interfaz de trabajo en equipo para drones pilotados, que puede controlar varios drones desde la cabina de un F-35 o un F-22”, indicó la empresa en un comunicado.
Funcionarios de la Fuerza Aérea han señalado que el número de drones que podrían ser controlados por una aeronave tripulada está en revisión. El secretario de la Fuerza Aérea, Frank Kendall, afirmó en 2024: “Ahora hablamos de cifras mayores. Por lo tanto, nos encaminamos hacia una mayor dependencia de aeronaves no tripuladas que trabajen con plataformas tripuladas”.
Sin embargo, Lockheed Martin no es la única empresa, como podemos observar que está trabajando en este aspecto. Collins Aerospace, una división de Raytheon (ahora conocida formalmente como RTX), publicó en septiembre del 2024 un espectacular vídeo generado por computadora, que ofrecía una visión de cómo los pilotos podrían controlar drones similares a los CCA en el futuro.
Esta integración se debe a que el F-35 ya cuenta con una avanzada pantalla táctil digital de área amplia en su cabina. La configuración Technology Refresh-3 (TR-3) para los aviones, que proporciona la infraestructura de software y hardware para las futuras actualizaciones del Bloque 4, también incluye una pantalla panorámica mejorada en la cabina.
Proyección y… ¿Sexta Generación?
La demostración realizada por NAWCAD refuerza la tendencia hacia la integración operativa entre cazas de quinta generación y drones colaborativos, tanto en la Armada como en la Fuerza Aérea de EE.UU. El uso de entornos de simulación avanzados como el JSE se consolida como una herramienta central para definir tácticas, interfaces y conceptos de empleo que permitan incorporar estos sistemas de manera progresiva en operaciones reales.
Pero podríamos preguntarnos si esta integración entre cazas y drones, nos permite hablar de cazas de sexta generación hoy en la actualidad. La respuesta es que no: si bien una de las caracteristicas más relevantes de los desarrollos que se vienen para los cazas furtivos de dominación aérea de sexta genración es que sean un “sistema de sistemas” (un sistema de armas como el F-47 operando en simultáneo un sistema de drones), hay otras caracteristicas que los cazas de quinta generación actuales no cuentan, como el “Broadband Stealth”, una capacidad de sigilo tanto para radares de alta como baja frecuencia. Esto los hace prácticamente invisibles no solo a los radares de fuego, sino también a los radares de vigilancia temprana.
Otra caracteristica son los nuevos motores (como el programa XA100/XA101) pueden cambiar su flujo de aire en pleno vuelo. Esto permite una eficiencia de combustible masiva para vuelos largos y un empuje extremo instantáneo para combate, permitiendo el “supercrucero” de forma más eficiente.

Por último, se espera que los próximos cazas cuenten con armas de tecnología láser, que son ucho más efectivas y precisas que las municiones convencionales.
Por todas estas cuestiones, no podemos hablar que con la integración de control de enjambre de drones por parte de los F-35 Lightining II, EE.UU. ya cuente con cazas furtivos de sexta generación, pero si debemos reconocer que sería un gran avance para la plataforma, teniendo una ventaja increiblemente superior en combate ante otras aeronaves rivales.
*Imágenes a modo ilustrativo.
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