Desde el pasado 3 de enero, jornada en la cual fue capturado el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se vienen conociendo diferentes aspectos parciales de los alcances de la Operación Absolute Resolve, emprendida por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Gracias a la obtención de fragmentos y a su posterior análisis por parte de autoridades venezolanas, se pudo confirmar el empleo de diferentes tipos de armamento stand off, entre los cuales destacan las bombas planeadoras AGM-154 Joint Standoff Weapon (JSOW).

A lo largo de la madrugada del 3 de enero, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos desplegaron una importante cantidad de activos y capacidades para asegurar la total supremacía aérea sobre la ciudad de Caracas. Esta se alcanzó gracias al empleo de diversos tipos de plataformas de guerra electrónica, como así también otras en diferentes dominios, con el objetivo de asegurar que los helicópteros del 160th SOAR (Special Operations Aviation Regiment) pudieran infiltrar a los efectivos de la Fuerza Delta, los cuales asegurarían la captura de Nicolás Maduro.
Entre estas acciones se confirmó el empleo de diversos tipos de armamento de largo alcance para atacar distintos puntos en la ciudad de Caracas, como emplazamientos de radares y sistemas antiaéreos, tal como da cuenta la destrucción de sistemas Buk-M2E y radares asociados 9S510E.
Gracias a la recuperación de fragmentos por parte del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), cuyas instalaciones fueron atacadas —sin que se haya clarificado si fueron o no objetivo de los ataques, o si se trató de daño colateral—, fue confirmado el empleo de las bombas planeadoras AGM-154 JSOW.

Más en detalle, y como da cuenta un video viralizado por las autoridades venezolanas, se detalló que la bomba empleada se trató de la variante “C1” de la JSOW, la cual está diseñada para atacar objetivos terrestres fortificados y está dotada de un buscador de guía infrarroja.
Actualmente, no se conoce qué tipo de aeronave empleada en la operación ejecutó este ataque. Solo puede presuponerse, en base a las plataformas de empleo que utilizan las JSOW, que podría haberse tratado de aviones caza F/A-18 Super Hornet de la Armada o cazas F-35A de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF), los cuales han venido operando, en el primer caso embarcados desde portaaviones y, en el segundo, desde bases en Puerto Rico, y que podrían haber realizado su lanzamiento desde distancias cercanas a los cien kilómetros contra objetivos en Caracas.

A su vez, también debe mencionarse que la AGM-154 puede ser empleada desde otros aviones utilizados por la Fuerza Aérea de EE.UU., como es el caso de los F-16 y F-15, los cuales no participaron de la Operación Absolute Resolve, así como también por parte de bombarderos B-1B Lancer y B-52H Stratofortress.
Por último, el empleo de este tipo de armamento stand off ofrece una capacidad de ataque por fuera del alcance de los sistemas antiaéreos, brindando mayores grados de seguridad para las plataformas de empleo.
Video Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas:
*Fotografías empleadas a modo de ilustración.
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